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Crisis sanitaria | Turismo

«Para los bancos ya representamos un sector de alto riesgo financiero»

Los hoteleros ibicencos critican que cuando acuden ahora a una entidad financiera para solicitar un crédito o una póliza les miran «con lupa»

Vista aérea de la zona turística de Platja d’en Bossa.

Vista aérea de la zona turística de Platja d’en Bossa. Marta Torres

La única solución para mantener el tipo (y el negocio) en una crisis como la que vivimos es recurrir a los créditos bancarios. Es lo que hizo el propietario del hotel de un centenar de habitaciones de Sant Antoni al comenzar la pandemia: «Lo vi venir». Otros, como el dueño del hostal de ese mismo municipio acordó un crédito ISBA. Pero a la hora de pedir otro, ya no se lo han puesto tan fácil: «Para los bancos ya representamos un sector de alto riesgo financiero. Eso significa que cuando vamos ahora a pedirles un crédito o una póliza, nos miran con lupa».

Al principio de la pandemia, en marzo y abril, «colaba todo. Ya no. Ahora hay hoteles que han ido a pedir un segundo ICO y se les ha denegado», asegura. «O llegan ayudas directas y nos dejamos de hacer el gilipollas, como hasta ahora, o este sector se va a tomar viento», dice muy enfadado.

Los ICO «no son ayudas»

Una hotelera de Platja d’en Bossa lo confirma: «Ahora nos miran con lupa». Los bancos, indica, han sido el instrumento «para que llegaran las ayudas ICO, pero se han aplicado para su concesión criterios de solvencia bancaria, por lo que no han llegado a todo el mundo». Cree que, en realidad, esos créditos «sólo sirvieron para asegurar las deudas con los bancos, generando otras nuevas». Es decir, «los bancos lo hicieron para salvaguardar sus créditos, dieron dinero para aplazar sus riesgos [los de la entidad financiera]. El sector pide ayudas reales, porque lo que nos han dado hasta ahora con los ICO no lo son. Las empresas se han cubierto con su propio patrimonio, con endeudamiento bancario. El que ha podido, claro», advierte.

Un 40% más de deuda

En su caso, se vieron obligados a pedir un ICO « para poder seguir pagando el crédito» con el que emprendieron una obra y, además, «provisionar tesorería por un margen de tiempo razonable». Su deuda creció así un 40% respecto a la que tenían a principios de marzo.

Esta empresaria valora que el 3 de febrero «por fin se legisló sobre las moratorias de los créditos que tenían las empresas antes del covid». A su juicio, esta debiera haber sido la primera medida: «Han dejado que nos desangráramos 10 meses con créditos que solo son viables con operativa y habiéndonos endeudado para cubrirlos».

Los bancos, «asustados»

El propietario de un hotel de 18 habitaciones de Sant Josep comprende, en ese sentido, que la banca «está preocupada por el problema de la solvencia», pues la capacidad de devolución de los créditos «está cada vez más comprometida». De ahí que los bancos «estén empezando a asustarse: no hay ingresos y los gastos se acumulan, por lo que conforme pasa el tiempo la situación es más precaria».

Como la empresaria de Platja d’en Bossa, cree que el reciente real decreto ley que permite trasladar al futuro las deudas «podrá aliviar algo la situación», pero recuerda que el sistema bancario «es un negocio e intenta evitar los créditos fallidos». Claro, porque no son ONG caritativas.

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