Suscríbete

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Miguel Ángel González

desde la marina

Miguel Ángel González

Una crisis habitacional que no se aborda

Si cuando un producto escasea se dispara su coste, es inevitable que la vivienda de compra y alquiler, donde la oferta es mínima en comparación con la demanda, alcance precios prohibitivos. Tener techo en Ibiza, siendo un derecho, hoy es un lujo, un privilegio. Todos sabemos lo que sucede en la ciudad. De las cuatro zonas que tiene el incomprensiblemente constreñido municipio de Vila, tres de ellas -la Penya, la Marina y Dalt Vila- están infrautilizadas. La resultante es un Ensanche que revienta las costuras. Ahora se nos dice, y lo aplaudimos, que recuperaremos el Mercat Vell y la Peixateria. Bien está. Pero mal vamos si no ganan residentes los tres barrios que están en el entorno de los viejos mercados. Es muy posible que la peculiaridad de la Penya y Dalt Vila implique un proceso lento y costoso para conseguir nuevos vecinos, pero ¿qué pasa en la Marina? Por su centralidad y proximidad al puerto, debería ser un barrio de habitación privilegiada. Sus edificios son viejos, es cierto, pero ¿no pueden rehabilitarse? ¿Cómo es posible que los tiburones inmobiliarios, a estas alturas, no le hallan hincado el diente?

Viene a cuento la propuesta que se hizo en su día en el foro del Club Diario sobre la posibilidad de convertir en viviendas los bajos comerciales de la Marina que permanecen cerrados nueve meses al año. No descubrimos el Mediterráneo.

Cualquiera que se dé una vuelta en Barcelona por el barrio gótico, la Barceloneta, Sants, les Corts o Gracia, comprobará que son miles –sí, miles- los bajos de antiguos comercios y talleres que hoy están perfectamente acondicionados y habitados. Dada la escasez de habitación que tenemos en Ibiza, habría ‘tortas’ para conseguir una planta baja rehabilitada como vivienda. Con el efecto beneficioso añadido que tendría para revitalizar una Marina meramente estacional y fantasmal en invierno. ¿Nos movemos? ¿Dónde están las cacareadas políticas proactivas para mejorar el mercado de la vivienda?

Compartir el artículo

stats