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Diario de Ibiza

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Lopez-Romero,-Josemi

Una nueva torpeza del Govern

Tras 25 años cerrado, Joan Pantaleoni reinauguró en 2021 el hotel Portmany. Construido en 1933, el vetusto alojamiento que cerró sus puertas en los años 80 es ahora un referente del llamado turismo de calidad justo a las puertas del denostado West End. En su cafetería desayunan familias (padre, madre y tres hijos) que pagan sustanciosas cantidades por pasar allí una noche y que no tienen pinta ni de abrazafarolas ni de que vayan a hacer balconing. Como Pantaleoni, la mayor parte del tejido empresarial hotelero de Sant Antoni lleva años invirtiendo en renovar su planta y en desterrar el turismo de excesos, algo que parecen desconocer en Mallorca, donde el Govern va de torpeza en torpeza. La última, decidir de motu proprio con el consulado británico una campaña que señala a Sant Antoni como lugar peligroso y que lo desprestigia como destino. En esa concepción tan particular que tiene la conselleria de Turismo balear de lo que es el consenso, no tuvo en cuenta a las autoridades municipales e insulares ni al sector turístico ibicenco a la hora de concebir el contenido. El embajador británico y el secretario de Estado de Turismo debieron quedar perplejos, pero no porque las autoridades de Eivissa y su patronal los plantaran el día de la presentación, sino por el lío en el que les ha metido el Govern.

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