Suscríbete

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Javier Cuervo

Despecho juvenil

Unas cuantas promociones después no se ve gran diferencia entre los jóvenes que lo son respecto a los jóvenes que lo fuimos. Salvo los tres años entre el 15M y la fundación de Podemos, la sociología de esa edad siempre retrata la juventud en una gama de ánimos que van de la insatisfacción a la apatía, con paradas en el desengaño y la frustración. Me tocó ser de la promoción ‘pasota’, si es que alguien lo recuerda. ¿Podrá cambiar esto alguna vez en España, un país que en cada una de sus muy diferenciadas autonomías tiene a sus seres en plenitud sin expectativa laboral ni de independencia para empezar su vida adulta? No, mientras el empleo sea precario, escaso y mal pagado y dormir a techo implique entregar 30 años de sueldo al banco o nada. Hay miedo a los rasgos antisistema juveniles que dan las encuestas, pero hoy no hay jóvenes antisistema. Hoy el sistema es de tecnología y de mercado y no se ven jóvenes que se opongan a eso, aunque se vean jóvenes que se oponen a la democracia desde eso. El mercado y la tecnología cuentan con una publicidad para hacer que el cliente se sienta satisfecho de la que carece la democracia, sobre la que se vacían todas las insatisfacciones que producen el mercado y la tecnología. Hace años que no se oye al loro identificar libre mercado y democracia.

Habría jóvenes antisistema si hubiera movimientos antisociales de redes que tuvieran solo relaciones reales, jugadores y entretenidos sin pantalla mediante y movimientos diligentes en no utilizar aplicaciones. Ya es tarde para que no hayan surgido, con lo rápidos que son los jóvenes en imaginar y aplicar, siquiera parcialmente, alternativas.

Cada vez la democracia representativa es más molesta para el mercado y la utopía de los visionarios tecnológicos. Deberían tener eso bien presente los políticos en activo, para dejar de tolerar y negociar en inferioridad con esas grandes empresas. La frustración de expectativas produce despecho, ese resentimiento de cuando no se te da lo que se te ha prometido o se le concede a otro. La extrema derecha mama del despecho.

Compartir el artículo

stats