Con apoyo de Vox, PP y Ciudadanos, con gritos de 'Marlaska vete ya' y con profusión de banderas de España, miles de guardias civiles, policías nacionales, ertzainas y guardias urbanos han marchado este sábado por el centro de Madrid contra una reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana de la que, de momento, solo se conocen propuestas filtradas, pues aún no ha iniciado siquiera su trámite parlamentario.

La protesta ha servido de escenario para una coreografía de apariciones de los dirigentes de la derecha que se disputan su influencia sobre el amplio colectivo de las Fuerzas de Seguridad, que roza el medio millón de integrantes.

In extremis, cuando acababa la lectura de un manifiesto frente a la sede Ministerio del Interior, ha hecho su aparición el líder del Partido Popular, Pablo Casado, sobre cuya asistencia se habían formulado dudas, pues a primera hora de la mañana estaba en León clausurando un acto del partido.

Escenario para políticos

Así, dos liderazgos del PP han atraído las miradas en la movilización: al principio, antes de arrancar la marcha en la Puerta del Sol, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso ha bajado de su despacho para mostrar su apoyo y se ha vuelto a sus quehaceres; y al final, por los pelos, Casado ha aparecido saludando escoltado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, la portavoz popular de Interior en el Congreso, Ana Vázquez, y el vicesecretario de Comunicación del partido, Pablo Montesinos.

No ha habido pues, ni se esperaba, foto conjunta de Ayuso y Casado, pero sí coincidencia en deplorar la reforma de la también conocida como 'ley mordaza'. "El entorno de la Sánchez intenta dejar amordazados precisamente a los agentes, los que nos ayudan a protegernos", ha dicho la madrileña. "Una minoría resentida no puede poner en tela de juicio la seguridad de todos", ha añadido.

Por su parte, Casado ha anunciado que su partido llevará al Tribunal Constitucional el texto reformado y que repondrá la actual ley si gobierna. En León, antes de salir disparado para Madrid, había acusado al PSOE y Unidas Podemos de dejar "indefensas a la Policía y la Guardia Civil" para "poder incendiar la calle cuando no gobiernen".

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha disputado calor popular al PP en el arranque. "Estamos en la calle junto a los más leales y más esforzados servidores de España", y "contra una ley aprobada por el Gobierno junto a todos los enemigos de España", ha dicho.

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha asegurado que la reforma busca "que la policía sea la mala siempre, se la desproteja y que se proteja a los delincuentes".

La protesta y sus circunstancias han provocado un comentario desde Ciudad Real de la ministra portavoz, Isabel Rodríguez: "Utilizan las movilizaciones para hacer un uso partidista".

Isabel Rodríguez afirma que el Gobierno cumplirá con su compromiso de derogar la ley mordaza Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

"Favorecen al delincuente"

Han caminado por la Castellana 20.000 personas, según la Delegación del Gobierno, más de 100.000 para la plataforma convocante, Jusapol, matriz de los sindicatos mayoritarios en la Policía y la Guardia Civil Jupol y Jucil, que ha conseguido por fuerza gravitacional que se sumaran el resto de sindicatos, incluso sus rivales SUP y AUGC, pese a un inicio de las movilizaciones hace medio mes en un clima de división.

Pero no había a pie de calle ningún sindicato de los Mossos d’Esquadra. Sí presencia de la Ertzaintza, con líderes de la central Si.P.E. sujetando la pancarta, pero si han acudido mossos ha sido “a título personal”, según fuentes de Jusapol.

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Agentes de todos los cuerpos salen a la calle contra la nueva ley mordaza EFE | JUAN JOSÉ FERNÁNDEZ

“No a esta reforma. No a la inseguridad ciudadana”, se leía en la pancarta. Ante la sede de Interior, el periodista Albert Castillón -que también leyó otro comunicado en la manifestación conjunta de Vox, PP y Ciudadanos que dio lugar a la famosa 'foto de Colón' de sus tres líderes en 2019-, ha leído un comunicado de Jusapol que critica el "profundo error de afrontar una reforma de este calado despreciando la opinión de los profesionales de la seguridad pública." Para los convocantes "esta ley -en alusión a la reforma aún no emprendida- favorece al delincuente" y "cuestiona el principio de autoridad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y transmite un mensaje de impunidad".

El manifiesto critica que "determinados agentes políticos" vayan a permitir la difusión en redes sociales de actuaciones policiales "saltándose incluso la Ley de Protección de Datos", y advierte que una eliminación de la obligación de avisar de una manifestación "provocará altercados prácticamente inabordables" en la calle.

No todo eran policías en la calle. Numerosos paisanos se han sumado, algunos con emblemas de Vox, otros con una gran cruz de Borgoña. A mitad de recorrido, en la Plaza de la Lealtad, se ha parado la gente a cantar el himno fúnebre La Muerte no es el Final ante la llama que recuerda a los que dieron su vida por España.

Ha sido el único momento en que un enorme cabezal de trailer ha dejado de atronar con sirenas y altavoces. El Buitre Negro se llama el camión. a su trasera se subían ancianas a hacerse fotos junto a una gran bandera española con el escudo de la Guardia Civil.

Esos selfies han competido en los móviles con los muy numerosos del inicio, los que el público se hacía con Díaz Ayuso y con el dirigente de Vox, Javier Ortega Smith. Bajo la estatua de Colón, dos espontáneos buscaban también la foto con una gran pancarta alternativa en la que se leía: "Pedro Sánchez a prisión".