Salud admite: «Los pacientes de Balears son cada vez más pacientes»

El IB-Salut presenta una plan de choque contra las listas de espera con seis acciones centradas en incentivos a sus sanitarios y derivaciones a la privada

Evolución anual de las listas de espera

Evolución anual de las listas de espera / DM

I. Olaizola

«La situación actual es preocupante», admitió ayer la consellera de Salud, Manuela García, al inicio de la presentación del plan de choque diseñado por su departamento contra las listas de espera. Una situación que plasmó en cifras el director general del Servei de Salut, Javier Ureña: a 31 de octubre había 80.837 pacientes que esperaban una consulta con el especialista de los que 34.521 lo hacían durante más de sesenta días con una demora media de 81 jornadas. En esa mismas fechas, 14.531 baleares esperaban entrar en el quirófano, 3.069 de ellos más de seis de meses mientras que la espera promedio ascendía a los 125 días.

Datos que llevaron a la consellera a concluir que «los pacientes de Balears son cada vez más pacientes», señaló sin olvidarse de dejar un «recado» a sus antecesores al recordar que este año Salud presupuestó 22,4 millones para derivar pacientes a las clínicas privadas de los que gastó menos de 7. «Cuesta entender que se tengan recursos y no se gasten», apuntilló.

Evolución anual de las listas de espera

Evolución anual de las listas de espera / DM

Por ello, anunciaron que implantarán «desde ya» un plan de choque contra estas listas de espera que se va a vertebrar en seis ejes que explicó el director asistencial del Servei de Salut, Raúl Lara, y que sus superiores subrayaron que se han consensuado con las gerencias hospitalarias.

La primera de las seis medidas del plan de choque, comenzó Lara, será «aumentar el rendimiento de los quirófanos» de los hospitales públicos durante la jornada ordinaria, un rendimiento que cifró en la actualidad en el 80%. La segunda consistirá en ampliar a las tardes el trabajo de los servicios médicos que puedan asumirlo por su dotación de personal y, eso sí, decidan hacerlo «de manera voluntaria». Lara matizó que esta medida está pensada para recortar las esperas para una consulta con el especialista aunque sin descartar que a ella pudieran sumarse servicios quirúrgicos.

Peonadas e incentivos

También se programarán peonadas (actividad asistencial extraordinaria remunerada aparte) aunque poniendo el énfasis en recortar el número de pacientes que esperan más de 60 días para el especialista o más de seis meses para ser operados. Para estas peonadas se han presupuestado para el 2024 un total de 19 millones de euros, reveló el director de IB-Salut.

Una garantía de demora con 37.590 personas afectadas

El decreto de garantía de demora, salvaguarda asistencial que garantiza a los usuarios de la sanidad publica ser derivados a otro recurso asistencial en caso de llevar esperando más de dos meses para ser visitado por el especialista o seis meses para ser intervenido, está en vigor tras quedar en suspenso por la pandemia de covid cuyas restricciones se anularon el pasado 5 de julio. Así lo admitió ayer la consellera en unos momentos en los que un total de 37.590 personas podrían acogerse a él pese a que, hasta la fecha, ninguna lo ha hecho. 

También se renegociarán los contratos de gestión que firman las diferentes gerencias hospitalarias con sus servicios médicos y que contemplan remuneraciones por la consecución de objetivos asistenciales con el objeto de primar aquellos que reduzcan las listas de espera. El Servei de Salut dijo desconocer la cuantía de estos aumentos pero sí contrapuso que ya estaban contemplados en el capítulo I (gastos de personal) de los presupuestos de Salud para el año que viene.

Como quinta y sexta medida, Lara detalló la derivación de pacientes a los hospitales concertados de la Cruz Roja y Sant Joan de Déu con prioridad para los pacientes que llevan más tiempo esperando y, asimismo, conveniar la asistencia de pacientes del Servei de Salut en la sanidad privada de las islas evitando duplicidades y reentradas de los enfermos. Aquí Ureña reveló que para estas últimas derivaciones se destinarán 26 millones de euros.

Esta última cantidad sumada a los 19 millones que se destinarán a las peonadas del personal propio suma un total de 45 millones para poner en marcha este plan de choque y que los actuales dirigentes aseguraron que se gastarán «con una mejor gestión».