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Diario de Ibiza

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Crónica

Pleno de Sant Antoni: los extraños casos del edil ofendido y la langosta sintiente

Nuevo rifirrafe en el equipo de Gobierno: el primer teniente de alcalde insta al alcalde y al segundo teniente de alcalde a «retirar» del acta del pleno de mayo los «insultos» que considera que le dijeron

Antes del pleno se repartieron abanicos para combatir el calor. J.M.L.R.

Quizás porque las elecciones municipales están cada día más cerca, tal vez a causa del sofocante calor (se repartieron abanicos poco antes de comenzar), durante el pleno de Sant Antoni de ayer se vivieron algunas de las escenas más surrealistas del actual mandato, que ya es decir. No pasaron ni tres minutos desde el inicio cuando con motivo de la aprobación del acta de la sesión del 26 de mayo de 2022, Joan Torres, primer teniente de alcalde y edil del Pi, se mostró ofendido por lo que se reflejaba en ella. Reconoció que el acta recogía exactamente lo sucedido, pero preguntó tanto al alcalde, Marcos Serra, del PP, como a José Ramón Martín, segundo teniente de alcalde (Cs), si no consideraban conveniente «retirar algunas de las reliquias que dijeron» en aquella sesión respecto a la moción del Pi sobre la decoración del asfalto de la calle Santa Agnès con la obra de un reconocido artista: «Les pregunto si quieren retirar esos insultos que me dirigieron».

Serra: «El acta refleja lo que se dijo y no he cambiado mi opinión, no tengo más que decir». Martín: «Si le sentó mal mis comentarios, lo siento, pero mis palabras fueron correctas y no le falté al respeto. Las palabras que dije, ahí están recogidas»

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Pues no. Serra: «El acta refleja lo que se dijo y no he cambiado mi opinión, no tengo más que decir». Martín: «Si le sentó mal mis comentarios, lo siento, pero mis palabras fueron correctas y no le falté al respeto. Las palabras que dije, ahí están recogidas». Y ahí quedó el asunto, una muestra más del buen rollito que hay en el equipo de Gobierno de Sant Antoni. Se volvió a vivir una escenita parecida casi al concluir el pleno, cuando se debatió una propuesta de acuerdo que presentó Joan Torres sobre la necesidad de facilitar alojamiento a las fuerzas de seguridad del Estado que vienen a la isla. El alcalde mostró su «sorpresa» ante esa moción porque el propio Torres estuvo presente, hace escasos días, en la visita realizada al lugar de Sant Mateu donde el Consistorio ofrece, mediante la «cesión temporal de un inmueble municipal», que se alojen los agentes . Serra afirmó que Torres sabe que se está elaborando un convenio al respecto e incluso mencionó que han intercambiado correos sobre este tema. También se mostró extrañado el segundo teniente de alcalde, que aseguró que «esto ya se había acordado entre todos» los miembros del equipo de Gobierno.

La moción del Pi es otro ejemplo de que la comunicación entre los máximos responsables del Consistorio está en horas bajas

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Torres se justificó: presentó la moción el 21 de junio « a las 14.57 horas» porque, pasado el tiempo, «no se había concretado nada para comenzar a trabajar en esto». Reconoció, no obstante, que el expediente sobre la cesión del inmueble se abrió el 27 de junio, el pasado lunes. Otro ejemplo de que la comunicación entre los máximos responsables del Consistorio está en horas bajas.

Langostas, hormigas, morenas y cabras

El debate político descendió al nivel de la Fosa de las Marianas cuando se debatió la propuesta de Unidas Podemos, defendida por Fernando Gómez, de prohibir la utilización de animales «vivos y sintientes» como premios en Sant Antoni. Y en concreto, que se premie a los ganadores de la travesía a nado a ses Coves con una langosta viva: «Es una práctica anacrónica que deja en mal lugar al Consistorio», criticó Gómez, cabreado por el uso del crustáceo «sintiente» como si fuera una cosa. El edil esgrimió un estudio «que asegura que los peces sienten dolor como los mamíferos. Se da en todo el reino animal, de manera que muy probablemente ocurra también con las langostas».

«Nunca pensé que llegaría a ver una moción en la que se quisiera sacar rédito político de una langosta»

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Lo que ocurrió a continuación pasará a los anales como uno de los momentos más hilarantes de la historia política de la localidad: «Nunca pensé que llegaría a ver una moción en la que se quisiera sacar rédito político de una langosta», clamó el segundo teniente de alcalde, que acusó a Unidas Podemos de «atacar una tradición» (las 20 ediciones de la travesía a nado) y de «preocuparse más por un crustáceo que por los ciudadanos». Martín aseguró que el ganador tiene « la opción de devolver la langosta al acuario», pero también, para horror de Gómez, de que «quien la quiera, se la lleve a su casa». Y se la coma, porque «para eso se pescan».

No quedó claro por qué Martín mencionó la foto de Colón (en la que se retrataron hace tres años los líderes de Vox, Cs y PP, si bien Martín afirmó que estaba allí Rajoy cuando en realidad era Pablo Casado el que estuvo presente). Lo que sí especificó claramente es que las ordenanzas hablan de la prohibición en caso de que el animal sea doméstico: «Concepto de animal doméstico: el que vive al lado de las personas y se cría en casas», subrayó. El pulpo, por ejemplo, no entra es esa catalogación. Ni la langosta.

Martín habló de «la discriminación de razas» que se produce en las lonjas al valorar más a unos peces que a otros: «¿Por qué vale más una roja que una morena? Y los que pesan más, ¿por qué se valoran más que los que menos? Otra discriminación"

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El edil de Ciudadanos quiso entonces ser sarcástico, pero la ironía es terriblemente peligrosa. Martín habló de «la discriminación de razas» que se produce en las lonjas al valorar más a unos peces que a otros: «¿Por qué vale más una roja que una morena, una dorada que una sirvia? Y los que pesan más, ¿por qué se valoran más que los que menos? Es otra discriminación, algo aberrante en este mundo en descomposición». El edil, que debía sentirse inspirado, prosiguió: «Imagine un barco, dos cañas, un día soleado, el mar en calma, padre e hija, madre e hijo, todas las combinaciones que se puedan dar, no quiero que me tachen de algo que no soy (...) Y ponemos a nuestra amiga la lombriz o a nuestro amigo el cuc, lo enrollamos en el anzuelo y lo bajamos al fondo con plomos de competición a una velocidad que ni el dragón Khan. Y cuando venga un pescado sintiente y se lo coma, ustedes habrán optado por proteger al pez pero habrán olvidado proteger a la lombriz y al gusano».

«Queremos que se celebre la prueba. Solo pedimos que no se dé un animal vivo. (...) De seguir así podríamos terminar tirando cabras desde el campanario»

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«Como wow se podría definir su intervención», le respondió el edil de UP, que tampoco se quedó corto: «Queremos que se celebre la prueba. Solo pedimos que no se dé un animal vivo. (...) De seguir así podríamos terminar tirando cabras desde el campanario». Rewow.

El alcalde se puso serio y dijo disponer de un informe jurídico que niega que la langosta sea sintiente («es un animal de pesca, un crustáceo») y aseguró que su equipo es tan «sensible» que hasta la edil de Bienestar Animal, María Ribas, «no regaría ni un hormiguero». «¿Y si la langosta que se diera fuera congelada?», remató (en tono serio) Joan Torres después de que el socialista Antonio Lorenzo confesara que en el anterior mandato no entregó la langosta al ganador porque le daba «miedo» el bicho. Finalmente, y a propuesta del Pi, UP retiró la moción, que se debatirá en el próximo pleno.

El alcalde aseguró que su equipo es tan «sensible» que hasta la edil de Bienestar Animal, María Ribas, «no regaría ni un hormiguero»

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