Suscríbete 4 Billetes GRATIS Diario de Ibiza

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Imaginario de la isla

El faro de Moscarter y los barberos de la edad media

La luminaria más septentrional de Ibiza recuerda al símbolo de los fígaros, que vuelve a adornar la fachada de las modernas barberías. Es la más alta y reciente del archipiélago balear

A fondo de la imagen, el faro des Moscarter. X.P.

El escepticismo es una costa árida, sin puerto ni faro. (Henry Ward Beecher)

Uno de los fenómenos sociales y estéticos que caracterizan la última década es la resurrección de las barberías. Hay barrios en las grandes ciudades con más negocios de esta naturaleza que bares; que ya es decir, y en Ibiza todos los meses parece abrir una nueva. Aunque hoy las barberías constituyen el summum de lo moderno y lo hipster, adoptan un aire retro que las equipara a aquellas que atendían a nuestros abuelos, con sillas giratorias de contundente armazón, navajas de mango nacarado, correas estroboscópicas de genuino cuero para afilarlas y una atmósfera exclusivamente varonil, ya que en la mayor parte no se atiende a mujeres. Ello a pesar de que los trabajos de afeitado y corte que ejecutan sus profesionales requieren tanto esfuerzo y laboriosidad como el más complejo cardado femenino.

Todas ellas, curiosamente, exhiben en su fachada un pequeño poste luminoso en espiral, bicolor o tricolor, que las identifica. Por alguna razón incomprensible, me provocan cierta desazón, así que me mantengo fiel a las peluquerías mixtas y nunca he atravesado su umbral. Sin embargo, cuando paso por delante y contemplo su símbolo dando vueltas, irremediablemente me viene a la memoria el faro des Moscarter.

El poste en espiral ya identificaba a los barberos de la Edad Media, que lo instalaban junto al carruaje con el que viajaban de aldea en aldea. Entonces, no solo rasuraban y rapaban, sino que también arrancaban muelas, practicaban sangrías con sanguijuelas y recetaban tónicos y ungüentos. En la época eran lo más parecido a un médico y su bastón, originariamente blanco y rojo, simbolizaba la sangre y las vendas que se aplicaban sobre las heridas. Con los años se les incorporó un tercer color, el azul, y también se hicieron versiones en blanco y negro.

Al igual que las nuevas barberías, la luminaria del cabo de es Moscarter, en el extremo norte de Ibiza, constituye un símbolo de modernidad en las señales marítimas. De hecho, es el faro más reciente de cuantos se han construido en el archipiélago balear a lo largo de la historia y también el que posee una torre de mayor altura. Al mismo tiempo y de forma sorprendente, es uno de los que pasan más desapercibidos de las Pitiusas. Tal vez porque no es visible desde núcleos urbanos o atracciones turísticas importantes y tampoco ha generado historias de fareros, al carecer de vivienda. Cuando fue construido, en 1975, únicamente se le dotó de la torre, que tiene 52 metros de altura y está equipada con un montacargas que facilita las tareas de mantenimiento a los fareros, ya que permite subir piezas y herramientas a la linterna sin dificultad ni esfuerzo. Su espiral bicolor, en blanco y negro, resulta inconfundible.

Todo aquel que se sienta atraído por los faros, difícilmente podrá evitar conducir hasta Portinatx, sin desviarse hasta el puerto, estacionar y atravesar a pie las dunas que hay a espaldas de la ribera, hasta alcanzar la orilla abrupta del recodo conocido como s’Aigua Blanca. Desde allí, el poste de barbero se vislumbra esplendoroso, sobre el acantilado desnudo.

Un faro hermano al de la Mola

La principal característica del faro des Moscarter es su inmensa altura, similar a un edificio de 17 plantas. Emite destellos blancos aislados cada cinco segundos, al igual que el de la Mola, aunque ambos no pueden vislumbrarse al mismo tiempo desde ningún lugar, y su alcance es de 18 millas náuticas. La torre está construida con hormigón, a diferencia de los viejos faros pitiusos, que son de piedra. Lo corona la propia linterna, precedida por una doble balconada circular que sobresale del cuerpo. Puede visitarse a pie desde el propio puerto de Portinatx o seguir un camino que parte de la carretera a Cala d’en Serra.

Xescu Prats es cofundador de www.ibiza5sentidos.es, portal que recopila los rincones de la isla más auténticos, vinculados al pasado y la tradición de Ibiza

Compartir el artículo

stats