Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El truco con agua que puede salvar el estómago de tu perro: esto es lo que debes hacer con su comida, según los expertos

Un adiestrador y educador canino publica un vídeo en redes sociales con un consejo fundamental para tu mascota

Un perro come su pienso

Un perro come su pienso

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jorge López

Jorge López

El adiestrador y educador canino @ryocan ha despertado el interés de miles de dueños de mascotas tras publicar un vídeo en redes sociales que ya acumula miles de reproducciones. En él, comparte un consejo sencillo pero poco conocido: añadir agua al pienso seco antes de servirlo puede ayudar a prevenir una peligrosa torsión de estómago en los perros.

Según explica, hidratar el pienso no significa remojarlo ni dejarlo blando, sino simplemente añadir una pequeña cantidad de agua (entre un 10 y un 20% del volumen del alimento) para que llegue al estómago con la humedad necesaria. "Cuando el perro come pienso completamente seco, este absorbe el agua del propio organismo durante la digestión, lo que puede provocar fermentación, digestiones pesadas y, en casos graves, una torsión gástrica", señala el adiestrador.

¿Qué es la torsión de estómago?

La torsión de estómago, o dilatación-torsión gástrica, es una de las emergencias veterinarias más graves, especialmente en razas grandes o de pecho profundo como el pastor alemán, dóberman o labrador. Se produce cuando el estómago se llena de gases, líquidos o comida y gira sobre sí mismo, impidiendo el flujo sanguíneo.

Cómo y cuándo alimentar a los perros

Los expertos recomiendan adaptar la cantidad y frecuencia de las comidas según la edad, tamaño y nivel de actividad del perro:

  • Cachorros: entre 3 y 4 comidas diarias repartidas en pequeñas porciones, para no sobrecargar el sistema digestivo.
  • Adultos: 2 comidas al día suele ser lo más adecuado. Alimentar una sola vez al día, especialmente en razas grandes, puede aumentar el riesgo de torsión.
  • Perros mayores: mantener las 2 comidas diarias, con raciones más ligeras y adaptadas a su metabolismo más lento.

Además, es importante evitar el ejercicio intenso justo antes o después de comer. Se recomienda dejar pasar al menos una hora entre la comida y la actividad física para reducir el riesgo de problemas digestivos.

Consejos para una alimentación más saludable

  1. Añadir agua tibia o temperatura ambiente al pienso justo antes de servirlo.
  2. Evitar remojar durante mucho tiempo el alimento, ya que puede fermentar o perder nutrientes.
  3. Complementar con alimentos frescos y naturales (como verduras cocidas, arroz, carne magra o pescado) siempre bajo la supervisión de un veterinario.
  4. Proporcionar agua limpia y fresca durante todo el día.
  5. Consultar con el veterinario antes de hacer cambios bruscos en la dieta.

Aunque la alimentación natural o fresca es considerada la opción más equilibrada, quienes prefieren o necesitan utilizar pienso seco pueden aplicar este consejo para favorecer una digestión más segura y mejorar la hidratación general del animal. "Si alimentas con pienso seco, hidratarlo es una forma sencilla, económica e inteligente de cuidar su salud", concluye @ryocan.

Tracking Pixel Contents