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Cinco plantas fáciles de cuidar que mejoran la calidad del aire en casa, según la NASA

Un estudio ha demostrado que ciertas especies no solo embellecen los espacios, sino que también ayudan a purificar el aire

Macetas con hortensias.

Macetas con hortensias. / Shutterstock

Jorge López

Jorge López

En los últimos años, cada vez son más quienes buscan maneras de mejorar la calidad del aire dentro de casa. Entre la contaminación exterior, los productos de limpieza y los materiales de construcción, el aire de interiores puede acumular compuestos nocivos que afectan la salud y el bienestar. Frente a esto, la naturaleza ofrece una solución sencilla y decorativa: las plantas de interior.

Un estudio de la NASA ha demostrado que ciertas especies no solo embellecen los espacios, sino que también ayudan a purificar el aire, eliminando toxinas como benceno, formaldehído o tricloroetileno. Además, algunas de estas plantas requieren cuidados mínimos, lo que las hace perfectas incluso para quienes no tienen experiencia en jardinería.

Entre las más destacadas por su eficacia y facilidad de mantenimiento se encuentran cinco especies que combinan belleza y funcionalidad:

  • La Areca Palm (Chrysalidocarpus lutescens), conocida por su follaje elegante, actúa además como humidificador natural. Prefiere luz indirecta brillante y riegos moderados, manteniendo la tierra ligeramente húmeda y evitando encharcamientos.
  • El Tronco de Brasil (Dracaena fragrans ‘Massangeana’) es resistente y absorbe toxinas como benceno y formaldehído. Requiere luz indirecta y riegos regulares en un sustrato bien drenado.
  • La Sansevieria, o lengua de suegra (Sansevieria trifasciata), es ideal para quienes no tienen tiempo de cuidar plantas a diario. Tolera la luz baja y riegos poco frecuentes, mientras filtra formaldehído y otros compuestos orgánicos.
  • Otra especie destacada es la Dracaena Marginata, cuyas hojas finas capturan benceno, xileno y tricloroetileno. Necesita luz moderada, riego escaso y suelo con buen drenaje, y crece lentamente, por lo que resulta fácil de mantener en macetas.
  • Por último, el Lirio de la Paz (Spathiphyllum) elimina amoníaco, benceno y formaldehído, al tiempo que aporta un toque decorativo con sus flores blancas. Prefiere luz indirecta tenue, suelo siempre húmedo y requiere retirar hojas y flores marchitas para mantenerse saludable.

Aunque estas plantas pueden contribuir a mejorar la calidad del aire, los expertos recuerdan que su efecto es limitado si no se combina con ventilación adecuada y hábitos de limpieza. Mantenerlas en lugares donde pases más tiempo, limpiar sus hojas y ajustar la luz y el riego según cada especie asegura que cumplan su función y duren más tiempo.

En definitiva, estas cinco plantas no solo aportan belleza al hogar, sino que también ayudan a crear un ambiente más limpio y saludable con cuidados sencillos.

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