Después de ducharnos, nos dejamos envolver por el abrazo de un suave y fragante albornoz. ¿Qué mejor manera que ésta para terminar un largo día de trabajo? Y sin embargo, si hay algo que puede arruinar este momento mágico, es un albornoz duro, áspero y oloroso.

La causa de que las toallas y los albornoces huelan mal podría ser la humedad. Sobre todo en invierno, secar bien la ropa es difícil, pero por suerte hay algunos trucos sencillos que podemos utilizar.

Hoy queremos sugerirte cómo lavar toallas y albornoces y mantenerlos suaves y perfumados durante semanas con 5 sencillos y poco conocidos remedios naturales.

Si ponemos las toallas en el armario cuando aún no están perfectamente secas, olerán a humedad. Además, si el ambiente en el que las hemos dejado secar está mal ventilado, pueden oler mal.

Por otro lado, si las toallas y los albornoces están duros después del lavado, puede ser por 2 razones. La primera podría ser por la cantidad de detergente que utilizamos para lavarlos. Si usamos demasiado detergente, éste se queda entre las fibras del tejido y las endurece.

La segunda razón podría ser la dureza del agua. Si el agua es rica en cal, los depósitos de cal se introducirán entre las fibras de los albornoces y las toallas y los endurecerán. Sin embargo, podemos utilizar algunos sencillos trucos de nuestras abuelas para suavizarlos.

En primer lugar, empecemos con el lavado. Como ya se ha mencionado, no debemos utilizar cantidades excesivas de detergente, ya que no se eliminaría durante el lavado. Se depositará entre las fibras de la ropa y las endurecerá.

Además, el ciclo de centrifugado tiene una función muy importante. Si lo fijamos al menos a 800 rpm, el ciclo de centrifugado dejará poco exceso de agua en la ropa y, por tanto, se evaporará más rápido. Esto contribuirá a que la ropa quede perfumada y sin humedad.

Por último, optaremos por lavar las toallas y los albornoces por separado del resto de prendas. De esta manera podemos obtener un mejor resultado.

Podemos utilizar 4 ingredientes naturales para mantener nuestra ropa suave y perfumada. El bicarbonato de sodio es un excelente agente antiolor, por lo que añadir 2 cucharadas directamente en el tambor evitará que la ropa huela.

El vinagre blanco, en cambio, es un ingrediente que podemos añadir a la lavadora en lugar del suavizante. Esto ablandará las fibras y eliminará los malos olores.

La sal absorbe la humedad y ayuda a eliminar los residuos de detergente en las fibras de la ropa. Añadirlo al tambor puede ayudar.

Por último, añadir aceites esenciales junto con el detergente ayudarán a dar a nuestra ropa un gran aroma. Recomendamos la lavanda, pero puedes elegir cualquier aroma que te guste.

Intentaremos colgar los albornoces y las toallas inmediatamente después de lavarlos. Esto evitará que el agua en las fibras del tejido provoque olores desagradables.

Por último, podemos ayudarnos de bolsas perfumadas y colocarlas entre las toallas. Podemos prepararlas con aceites esenciales en una bolsa de algodón, o con cáscaras de cítricos, hojas de laurel o flores secas.