Limpiar las ventanas es una tarea doméstica tan importante como necesaria, aunque también una de esas tareas cansadas y aburridas que nadie quiere hacer. Los cristales de la nuestra casa pueden perder rápidamente su transparencia y son de los primeros lugares que, si no están limpios, más aspecto de suciedad dan. Mantenerlos impecables ayuda a dar un aspecto de limpieza y luz a la casa. Además, realizar esta labor también es beneficioso para la salud. Elegir el momento perfecto para limpiarlos puede marcar la diferencia entre unos cristales impecables y otros que no lo estén tanto. (El producto mágico con el que podrás limpiar cualquier parte de tu casa sin gastarte mucho dinero)

Para ahorrarte horas de limpieza y cientos de euros a tu bolsillo, te traemos unos sencillos trucos caseros que te harán la vida más fácil a la hora de afrontar la limpieza de las ventanas de tu hogar y lograr unos cristales brillantes e impecables. Este es el nuevo método japonés para limpiar toda la casa.

Solución limpiadora

Para lograr una fórmula limpiadora eficaz, mezcla una parte de vinagre blanco con otras tres de agua caliente, y mézclalo a conciencia. Para que no huela mucho a vinagre, puedes añadir unas gotas de limón o de lima.

Otro limpiador muy eficaz se consigue con la mezcla de dos tazas de agua, tres cucharadas de vinagre blanco y media cucharadita de detergente líquido. Estas mezclas las introduces en un spray y podrás limpiar las ventanas sin gastos añadidos.

Filtro de café

No compres trapos o bayetas cada dos por tres para limpiar las ventanas y aprovecha los filtros del café, evitarás rayones y manchas.

Otro pequeño truco es limpiar los cristales interiores, de dentro de la casa, con movimientos horizontales, y el vidrio exterior con movimientos verticales. Así, si te quedan marcar o rayas, sabrás qué lado tienes que repasar sin volverte loco buscando el origen de la marca.