¿Qué habría pasado si la UD Ibiza hubiera apostado por quienes la llevaron al éxito?
El contraste entre el presente del equipo y la proyección de quienes vistieron de celeste en el mejor momento de su historia refleja la pérdida de rumbo de un proyecto que prometía mucho más

Los jugadores de la UD Ibiza celebran el gol que les dio el ascenso a Segunda División el 23 de mayo de 2021 contra el UCAM Murcia.

La UD Ibiza se hunde en la tabla. Tras empatar a cero contra el Betis Deportivo, último en la clasificación, suma 13 puntos de los 33 posibles. Ni siquiera la llegada de Miguel Álvarez al banquillo celeste ha hecho cambiar la dinámica de un club que en sus diez años de historia ha pasado de tocar el cielo a adentrarse en los infiernos.
Muy lejos quedan ya esos días de algarabía, de victorias encadenadas en liga, goleadas a un grande como el Celta de Vigo en Copa del Rey o el ansiado ascenso al fútbol profesional que hizo vibrar a la isla entera.
Nada tiene que ver la UD Ibiza de hoy con la de aquella temporada 20-21 en la que se ascendió a Segunda. Más allá de la propiedad y el retornado Javi Lara, ahora como director deportivo, no queda nadie. A muchos se les echó porque se consideró que no eran suficiente para un club con ansias de seguir creciendo, otros decidieron irse y nadie mostró interés en retenerlos. Pero, mientras el club disputa su tercera temporada en Primera RFEF, ¿qué ha sido de todos aquellos jugadores y responsables de aquel proyecto que hicieron posible la hazaña más épica del fútbol ibicenco?
El análisis
La UD Ibiza asciende el 23 de mayo de 2021. La siguiente temporada se mantiene en la categoría con 52 puntos, 9 por encima del descenso. Sin embargo, al acabar esta campaña, todo cambia en el club.
De quienes formaron parte de aquellas plantillas, tanto en el plano deportivo como en el extra deportivo, muchos siguen hoy en el fútbol profesional.
Sin ir más lejos, el entrenador que convirtió en realidad el sueño del ascenso, Juan Carlos Carcedo, está haciendo historia con el Pafos FC en el fútbol chipriota. Junto a él están otros dos ex celestes: su preparador físico, Sergio Domínguez, y el central David Goldar. Tras ganar la liga en Chipre y alcanzar los octavos de Conference League en la temporada 24-25, consiguieron una histórica clasificación para la Champions en la 25-26. Su última hazaña europea: ganar la pasada semana al Villarreal 1-0.
Por su parte, Ilyas Chaira y Kwasi Sibo, ascendieron el pasado mes de junio a Primera con el Oviedo, donde continúan siendo dos piezas claves del conjunto asturiano.
El preparador de porteros de la UD Ibiza del ascenso, Juanjo Valencia, consiguió ascender a Primera División con el Leganés en la 24-25, equipo del que sigue formando parte, ahora en la categoría de plata.
En la categoría de plata nacional están también Kevin Appin, que lleva tres temporadas en el Burgos; Rubén Alvés, que jugó dos temporadas en el Racing de Santander, media en el Tenerife y actualmente está disputando su segunda campaña con el Córdoba; Germán Parreño, que es el portero titular del RC Deportivo, club con el que ascendió en 2024 a Segunda División, y Cristian Herrera, que fichó por el Dépor el verano de 2024 tras una temporada en Primera con la UD Las Palmas. También con el conjunto herculino consiguió el ascenso David Álvarez ‘Davo’, que jugó dos temporadas en A Coruña y actualmente está en el Penafiel, club satélite del RC Deportivo, en segunda división portuguesa.
Más allá del césped, el Dépor también ha acogido a varios trabajadores ex celestes: Massimo Adalberto Benassi (Consejero Delegado), Fernando Soriano (Director de Fútbol), Juanjo Expósito (Jefe de ojeadores) y Antonio Méndez (miembro de la secretaría técnica).
Fuera de nuestras fronteras también han seguido cosechando éxitos muchos ex celestes. Miki Villar lleva cuatro temporadas entre primera y segunda división polaca; Javi Vázquez juega actualmente en segunda división portuguesa, en el Torreense; el portero Álex Domínguez forma parte de la plantilla del Toulouse, de la Ligue 1 francesa; y Ángel Rodado lleva 83 goles desde que se fue de la UD Ibiza en el Wisla Krakóv, en segunda división polaca.
Al otro lado del charco, Mateusz Bogusz, tras dos temporadas en Los Ángeles FC, el equipo de primera mexicana Cruz Azul pagó más de 10 millones de dólares por él. Gonzalo Escobar jugó dos temporadas en el Fortaleza de Brasil, en primera división, y actualmente comparte vestuario con Neymar en el Santos. Por último, Raúl Sánchez ascendió a Segunda en la 23-24 con el Castellón y, tras una temporada destacada en la categoría de plata, el Necaxa (Primera división mexicana) lo firma tras pagar su cláusula de rescisión.
Hoy, mientras la UD Ibiza lucha por reencontrarse consigo misma, resulta inevitable mirar atrás y pensar en todo aquel talento que un día hizo soñar a la isla y hoy brilla lejos de ella. Jugadores, técnicos y trabajadores que fueron parte esencial de una historia irrepetible y que, con su marcha, dejaron un vacío que todavía se nota en el Palladium Can Misses. Quizá el tiempo, y no las excusas, sea quien acabe revelando cómo un club que llegó tan alto terminó alejándose de quienes lo llevaron allí. Porque entender cómo se apagó aquella luz podría ser el primer paso para volver a encenderla.
Suscríbete para seguir leyendo
- Vicente Calderón, mecánico de la Fórmula 1: «La gente se sorprende en el ‘paddock’ cuando digo que soy de Ibiza»
- Frita de pulpo, arroz de matanzas y torrada para el día grande
- Dos heridos, al menos uno de ellos grave, al desplomarse una vivienda en Santa Eulària
- Dos investigados por un fraude masivo en la ITV de Ibiza: 1.400 citas con el mismo contacto
- Hierbas de Ibiza: Licores Aniseta, cien años de historia de una marca que no debe su nombre al anís
- Denuncian su desaparición en Ibiza tras pasar 18 horas seguidas en varios salones de juego
- El tiempo en Ibiza y Formentera: dos días de alerta amarilla por viento y mala mar
- Los mejores planes para el fin de semana en Ibiza y Formentera