Formaban, desde 2015, una de las parejas más enamoradas y estables del panorama nacional, pero después de ocho años de amor Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa han decidido poner fin a su relación.

"Mario y yo hemos decidido poner fin a nuestra relación definitivamente", ha confesado la socialité, evitando hacer más declaraciones sobre su ruptura al tratarse de una decisión muy dolorosa en la que, ha puntualizado, no existen terceras personas.

Es ¡Hola! quien desliza que en el fin de una historia de amor que parecía la 'definitiva' en la vida de Isabel Preysler habrían pesado los "celos infundados" por parte del Premio Nobel y una convivencia que se habría vuelto "difícil" en los últimos meses por sus respectivos trabajos. Esto, unido a que la "ilusión" del principio habría ido desapareciendo poco a poco habría provocado que, tras una fuerte discusión, Vargas Llosa abandonase la casa de la filipina a mediados de diciembre para instalarse en el piso que posee en el corazón de la capital.

No era la primera vez que sucedía algo así, ya que en junio la revista Semana desveló que la pareja atravesaba una fuerte crisis y vivía separada. Una información que entonces negaron pero que ahora se descubre que no solo era cierta, sino que fue el principio del fin de su relación, ya que este tipo de situaciones - al parecer motivadas por celos por parte del peruano - habrían llevado a la madre de Tamara Falcó a romper un noviazgo sin futuro que no hacía feliz a ninguno de los dos.

Sin embargo, estos no son los motivos reales de la ruptura para algunos; en concreto para María Patiño, que este miércoles sorprendía en 'Sálvame' asegurando que si Isabel Presyler ha roto con el escritor es por la negativa de Vargas Llosa a casarse: "Si el día de mañana te pasa algo, no quiero quedar como tu amante" le habría rogado.

Y es que a pesar de que públicamente la socialité confesó en numerosas ocasiones que no le hacía falta pasar por el altar con el premio Nobel porque estaban "de maravilla" como estaban, de puertas para adentro las cosas serían muy diferentes e Isabel habría insistido pidiéndole hasta en tres ocasiones matrimonio al peruano. Él, sin embargo, siempre le dio una negativa por respuesta, lo que ha acabado por dinamitar no solo la paciencia de la filipina sino también su relación.