Una estafa del gas de 150.000 euros

Tres ancianos residentes en un domicilio de Palma han sucumbido ante el que se perfila como el mayor fraude de falsos instaladores -Los timadores les saquearon con la supuesta contratación de un seguro de responsabilidad civil

Gabriel Garau y Pedro Bestard, en su domicilio de Palma donde, presuntamente, les estafaron.

Gabriel Garau y Pedro Bestard, en su domicilio de Palma donde, presuntamente, les estafaron. / PERE JOAN OLIVER

Lorenzo Marina

Entre estos tres ancianos, residentes en Palma, suman 258 años y en los últimos meses han visto cómo los ahorros de toda una vida se les han volatizado ante lo que se perfila como la mayor estafa perpetrada por falsos instaladores del gas. Estos personas de 91, 87 y 80 años habrían desembolsado una suma total de 151.881 euros en aras de supuestos conceptos para el mantenimiento de una instalación de gas de la que no disponen. Solo cuentan en su domicilio con gas butano.

La presunta estafa se comenzó a fraguar en 2020. Entonces una llamada telefónica de una mujer, que decía hablar en nombre de una compañía del gas, les instó a cambiar la titular, aquejada de alzheimer, y ponerlo a nombre de su hermano. Estos fueron los primeros mimbres con los que se tejió este colosal fraude.

En agosto de 2020, tal y como consta en una primera denuncia interpuesta el pasado mes de enero ante la Policía Nacional, los falsos instaladores se personaron en su domicilio del barrio palmesano de Plaza de Toros. Estos dos sujetos decían venir en nombre de una compañía de gas. Los presuntos estafadores conminaron a los tres ancianos a que subscribieran un supuesto seguro de responsabilidad civil para cubrir un supuesto accidente. «Nos dijeron que si había una explosión, los vecinos nos podrían reclamar mucho dinero», apuntan.

Al toparse con personas de edad avanzada especialmente vulnerables, los estafadores encontraron el camino expedito. A partir de este instante, estos presuntos timadores les convencieron de que debían acometer una reforma de una instalación de gas con la que no cuentan.

Solo disponen de gas butano. Y la labor de estos embaucadores se limitó a cambiar una goma del gas butano y a abrir una rejilla para ventilar una estancia. No obstante, desde ese momento creyeron encontrar en estas personas de edad avanzada un auténtico filón.

Así, los presuntos estafadores les insistieron en que debían hacerles transferencias para subscribir una supuesta póliza con la que podrían cubrir cualquier contingencia, en caso de producirse un accidente. Las víctimas creyeron punto por punto su versión y accedieron a sus pretensiones sin rechistar.

Desde esta supuesta compañía de gas les fueron exprimiendo poco a poco el saldo de los ahorros de toda una vida. El dinero de la venta de un terreno en Son Muntaner se esfumó.

Según consta en la primera denuncia que finalmente interpusieron los afectados en enero ante la Policía Nacional, estos individuos les convencieron para que les efectuaran un goteo de transferencias de dinero. Los cinco envíos desde las cuentas de estos ancianos ascendieron a un montante de 136.881 euros. A estos hay que añadir otros 15.000 euros que les abonaron en efectivo, tal y cómo consta en su declaración policial.

Los conceptos por lo que mandaron estas sumas eran tan peregrinos como un «seguro de responsabilidad civil». Por esto abonaron 58.990 euros. Por supuestos «atrasos» de dicho seguro les convencieron para que efectuaran una transferencia por valor de 21.695 euros. También pagaron 39.120 euros por «impuestos».

Una visita providencial

La visita de una trabajadora social a estos ancianos, el pasado mes de enero, resultó providencial. Esta se percató del colosal fraude al que habían sucumbido y les instó a denunciarlo ante la Policía Nacional.

La actividad de estos presuntos estafadores ha seguido durante toda esta semana. También decían hablar en nombre de la compañía de gas para enviarles unos inspectores a su domicilio. Una llamada se efectuó desde un número oculto y la otra al número fijo. Los ancianos ampliaron el viernes su denuncia a la Policía.