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Caso Abierto - Diario de Ibiza

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Asturias

Un policía local tirotea a un coche que huyó tras atropellarle un pie en Oviedo

La pareja de estudiantes que iba en el vehículo dice que confundió a los agentes de paisano con ladrones y los acusa de "intento de asesinato"

Imagen de archivo de la Policía Local de Oviedo. EP

La explanada del pozo de San Lázaro de Paniceres, en las inmediaciones del barrio de La Florida de Oviedo, fue escenario al final de la tarde del viernes de un rocambolesco suceso. Un policía local de paisano que se encontraba realizando un control rutinario sobre menudeo de drogas con un compañero disparó hasta en tres ocasiones a un vehículo en el que se encontraba una pareja de estudiantes de Medicina de 20 años. Fue después de que estos emprendieran la huida, lesionando en un pie al autor de los disparos. Los agentes aseguran que utilizaron el arma de fuego al temer por su vida, mientras que los jóvenes, que al final fueron interceptados en una rotonda de La Florida, dicen que se fugaron al pensar que se trataba de dos atracadores. Sus familiares califican lo sucedido como “un intento de asesinato” y han decidido poner el caso en manos de la Policía Nacional.

Los hechos tuvieron lugar en torno a las 21.00 horas. Los agentes sostienen que estaban haciendo una labor rutinaria de control de drogas cuando les llamó la atención un coche que estaba estacionado al final de la explanada, semiescondido y al acercarse, la ocupante del asiento del copiloto, que después identificaron como una chica, levantó sus sospechas al ver “a una persona tratando de ocultarse en el asiento del copiloto”.

A partir de ahí, las versiones difieren. Los policías aseguran que se identificaron como tal mostrando una placa plateada de manera insistente y se limitaron a pedir la documentación. Los chicos, por su parte, señalan que les pidieron los carnés sin dar pruebas fehacientes de ser agentes. El conductor, visiblemente nervioso, en vez de aportar la documentación, arrancó el coche y lo movió para atrás pasando por encima del pie del agente que se situaba al margen izquierdo del turismo.

Entonces, los policías les urgieron a bajar del coche. Los jóvenes aseguran que uno de ellos echó mano a la manilla del conductor para abrir, pero se la encontró cerrada. Los efectivos coincidieron al señalar que el chico metió la primera y emprendió una huida “temeraria”, poniendo en peligro la vida del otro policía que se interpuso en su camino. Fue en ese momento cuando, según el relato policial, el agente atropellado pegó tres tiros “para salvaguardar la integridad” de un compañero que, al esquivar el coche, también se fue al suelo sufriendo alguna contusión.

Tras esto, los policías cogieron su vehículo camuflado, colocaron el rotativo y emprendieron la persecución de los huidos. Afirman que interceptaron el coche en la confluencia de la calle Luis José de Ávila con la glorieta del Deporte Adaptado. Los estudiantes, por su parte, declararon que huyeron al pensar que estaban siendo víctima de unos ladrones y que se detuvieron después al ver que el vehículo llevaba luces policiales.

El conductor fue detenido y puesto a disposición judicial al mediodía de este sábado, decretando el juzgado de guardia su puesta en libertad, acusado de un delito de atentado contra la autoridad. Paralelamente, los padres del joven y la que es su novia acudieron a la Policía Nacional a denunciar lo que calificaron como un “intento de asesinato”. Esgrimieron que se trataba de “dos cachos de pan, buenos estudiantes de Medicina y responsables”, que suelen ir a esa zona de San Lázaro Paniceres “a estudiar y merendar”, y consideran que la actuación policial estuvo fuera de todo lugar. “Pegaron los tiros desde más de 40 metros y llegaron a romper la ventanilla del conductor, estuvieron a punto de matarlos”, indicó el padre del joven que iba al volante, en contraposición con la versión de unos policías que aseguran haber cumplido únicamente con su deber. “Pudieron habernos matado”, declaró el autor de los disparos.

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