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Sant Antoni

Es Nàutic estrena una regata para veleros autónomos no tripulados

Las Xerrades Essencials del Club Nàutic Sant Antoni acogerán este viernes la puesta de largo de la Micro Ruta de la Sal.

Uno de los equipos prepara su embarcación. | CNSA

Uno de los equipos prepara su embarcación. | CNSA

redacción

Eivissa

El Club Nàutic Sant Antoni presenta este viernes, 28 de noviembre, a las 17.30 horas, en sus ‘Xerrades Essencials’ La Micro Ruta de la Sal, una nueva competición de larga distancia para embarcaciones a vela autónomas y no tripuladas que se disputará el 5 de abril, justo después de La Ruta de la Sal. La salida será desde el puerto de Sant Antoni rumbo a la península -entre Barcelona (140 millas) o Dénia (50 millas), por decidir- y el director de la prueba y CEO de Enregata, Andrés Oliva, detallará en el acto sus características y el reglamento.

Tres institutos de Eivissa

La cita reunirá a parte del ecosistema académico y náutico implicado: el presidente del CNSA, Pep Tur; el capitán marítimo de Eivissa y Formentera, Luis Gascón; el profesor de la Facultad de Náutica de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), Xavier Martínez -principal ideólogo de la iniciativa-; el capitán del equipo de la Universidad de Cartagena, el regatista ibicenco Albert Bonet; los docentes del proyecto en Eivissa Vicent Colomar, Joan Ramón y Jordi Torres; y el director deportivo del club, Enrique Mas. Por videoconferencia intervendrán la responsable de Comunicación del equipo de la Universidad de Cantabria y regatista ibicenca, Jazmín Deza, y su homóloga de la Universidad de Cádiz, Cristina Sierra. La presentación estará moderada por el periodista Xescu Prats.

Además, tres institutos de FP de Eivissa darán a conocer el único proyecto no universitario inscrito en la regata, que compartirá programa con los equipos de las cuatro universidades participantes. La Micro Ruta de la Sal se presenta como la primera competición internacional de larga distancia específica para veleros autónomos no tripulados y un proyecto disruptivo para la economía azul: todas las embarcaciones deberán operar exclusivamente con energías renovables. Como guiño histórico, cada unidad transportará simbólicamente un kilo de sal marina, en recuerdo de la travesía que en 1846 unió las salinas pitiusas con Barcelona y que dio origen a La Ruta de la Sal. Con esta versión ‘micro’, el legado se reinterpreta para impulsar soluciones de navegación y transporte más sostenibles.

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