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Análisis

Cien años de la Banda Municipal de Música Ciudad de Eivissa

El próximo día 19 de diciembre se celebrará el Centenario de la creación de la Banda Municipal de Música de Eivissa

La Banda Municipal de Música Ciudad de Eivissa en 1934.  | FOTO ROYAL. ARCHIVO MUNICIPAL

La Banda Municipal de Música Ciudad de Eivissa en 1934. | FOTO ROYAL. ARCHIVO MUNICIPAL

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Juan Antonio Torres Planells

Para los que investigamos nuestra historia musical sabemos que, en Ibiza, solamente había música en reducidos grupos de la iglesia o en casa de personas adineradas de la ciudad. A mediados del siglo XIX aparecieron los hermanos Mayans Marí, que fueron los pilares de la música culta en Ibiza, sobre todo con clases de piano y canto y actuaciones para entretenimiento de la clase acomodada. El pueblo llano pudo ir aprendiendo instrumentos de viento de la mano de los hermanos Mayans y después de Manuel Marí Seguí y sus hijos (los ‘seguinets’). De esta forma se fueron formando, a lo largo de los años, diversas charangas para animar en la calle alguna fiesta popular, pequeñas agrupaciones de viento que duraban lo que dura un pasodoble pues poco dinero sacaban de sus actuaciones. Sin embargo, las grandes fiestas del Corpus y las de San Juan y San Pedro debían ser animadas por bandas contratadas de Mallorca.

A grandes pinceladas os pongo de manifiesto que la población de Ibiza rogaba y lloraba por la falta de una banda de música propia. Los ruegos fueron atendidos, finalmente, en 1924, por el Ayuntamiento de la ciudad, si bien nuestra principal institución pública no tenía presupuesto más que para pequeños gastos. Florencio Durany Grau, músico militar de la Banda de Música del Batallón de Cazadores nº 19 (destinado a Ibiza entre 1923 y 1925), hacía tiempo que se había hecho amigo de los músicos reconocidos de Ibiza y consiguió un contrato con el gerente del teatro Pereira para amenizar los entreactos de las partes de las películas con un sexteto que había formado.

Florencio Durany sabía componer música ligera y sabía tener integrado un grupo musical para amenizaciones. Conoció personajes influyentes y debió proponerse para formar una banda de música con músicos de Ibiza. Tal debió ser así porque en 1924, el Ayuntamiento de Eivissa abrió una escuela de música, dirigida por Florencio Durany, supuestamente gratuita para la población, y debemos pensar que contó con la ayuda de músicos de la banda militar para enseñar los diversos instrumentos de una banda de música. Se abrieron suscripciones en los diarios para comprar los instrumentos a los músicos.

Finalmente, tras meses de inquietud porque el proyecto parecía que le costaba arrancar, el 19 de diciembre de 1925, salió en pasacalles hasta el teatro Pereira nuestra Banda Municipal de Música con veintiún músicos, entre los que había algunos que habían pertenecido a la Banda Militar del Batallón y prefirieron quedarse en Ibiza, y un músico joven ibicenco que tocaba el bajo, que no pudo asistir a la inauguración por enfermedad y llegó a ser un personaje musical de Ibiza: Victorino Planells Roig.

Florencio Durany Grau estuvo al mando de nuestra banda durante cinco años, que marchó a Barcelona por enfermedad. Casualmente había instalado residencia en Ibiza en 1930, Juan Gamisans Arabí, reconocido personaje musical ibicenco y que había marchado de joven con sus padres y hermano a Madrid, donde hizo una gran carrera como cantante de la Capilla Real y como compositor de zarzuelas. Pues a Gamisans se le propuso formar un coro (fue el reconocido Orfeó de Música Eivissenc) y hacerse cargo de la dirección de la novel banda, lo que aceptó. La banda, bajo su dirección, incorporó en su repertorio selecciones y fantasías de zarzuelas junto a las populares obras de música ligera de su anterior director. Llevar a cabo aquella programación requería mayor estudio, lo que le generó algún encontronazo con algunos músicos que tenían otros proyectos en orquestinas para las terrazas de algunos bares. Gamisans acabó abandonando la banda y el coro un año después y regresó a Madrid.

El Ayuntamiento se encontró con un aprieto pues no había nadie preparado para dirigir la banda de música. Alguien sugirió que se propusiera a Casimiro Cemborain García, músico militar que había estado en Ibiza en la Banda del Batallón de Cazadores y que se había casado con una ibicenca. Casimiro aceptó y estuvo dirigiendo la banda de 1931 hasta el año 1943.

Durante todo este tiempo, el músico de la banda municipal de música, Victorino Planells Roig, descubrió su vocación de dirección y de compositor. Estudió por libre la carrera superior de dirección en el Conservatorio de Valencia y consiguió el titulo de dirección del Cuerpo Nacional de Bandas en Madrid. El Ayuntamiento de Eivissa le propuso como director de la banda y de su escuela, que aceptó. Con Victorino Planells, don Victorino, estudiamos numerosos niños y niñas en la escuela municipal, entre ellos Lina Bufí Juan (su padre era músico de la banda) y la banda fue creciendo y se mantuvo durante todos sus años de vida laboral.

Los paseos de Vara de Rey los domingos y festivos en invierno o el puerto en verano eran el lugar donde la banda daba sus conciertos, amenizando nuestros paseos y culturalizándonos. Pero en 1979, los músicos que quedaban en la banda (Ibiza ya había cambiado mucho y poca gente iba los festivos a escuchar a nuestra agrupación musical municipal) se pusieron en huelga para pedir un aumento de sueldo, o mejor dicho de gratificación pues nunca hubo plazas laborales de músicos de la banda. En 1980, don Victorino se jubiló por edad y quedó una situación gravemente preocupante. Y aquí comienza otra historia.

A finales del mes de noviembre de 1979, en la entidad Pro Música de las Pitiusas recibimos un escrito de los músicos de la banda municipal, informándonos de que habían pedido un aumento de sueldo al Ayuntamiento de Eivissa, pues el dinero que se les pagaba era ridículo por cinco ensayos semanales y conciertos todos los domingos y días festivos del año, a los fines de que les apoyáramos. Fue allí donde Gilberto Tur y yo, directivos de Pro Música, decidimos hacer una propuesta al Ayuntamiento de Eivissa para llevar el funcionamiento de la escuela municipal de música y que la banda fuera dirigida por su subdirector, Manuel Marí Bueno. Los cursos de nuevas pedagogías musicales que habíamos organizado desde Pro Música podían ser una buena herramienta pedagógica para atraer a los niños a estudiar música y tocar instrumentos. A la vez, presentamos una propuesta de nuevo organismo municipal, en forma de patronato, para que gestionara todo lo relacionado con la escuela, la banda y los demás temas relacionados con la música.

El alcalde del momento, Juan Prats Boned, recibió positivamente nuestros ofrecimientos y nos subvencionó la gestión de la escuela.

Lamentablemente, la plaza de funcionario de director de la escuela y banda municipal de música estaba vacante y el ayuntamiento tuvo que intentar cubrirla. Consiguió la plaza Rafael Martínez Castillo, persona ya mayor y muy alejada de los nuevos sistemas pedagógicos de la enseñanza musical. La nueva dirección en la escuela se hizo inviable con el resto del profesorado y los alumnos no se sentían motivados para estudiar música. Ello produjo el abandono de Pro Música de colaborar con el Ayuntamiento en la gestión de la escuela y la banda fue deteriorándose de tal manera que quedaron una decena de músicos cuando, en abril de 1983, dejó de dar conciertos y la escuela tenía uno o dos alumnos.

A finales de 1986, el Ayuntamiento presidido por Adolfo Villalonga Fajarnés, aprobó los estatutos del Patronato Municipal de Música para reiniciar la escuela y la banda municipal de música según la fórmula que les había sugerido Pro Música. No fue hasta 1989, siendo alcalde Enrique Mayans Tur y concejal de Cultura Felip Cirer Costa, que se nos pidió a Pro Música la puesta en funcionamiento del Patronato Municipal de Música, hecho que se hizo en abril de 1989. En 1990, se propuso al Ayuntamiento que se contratara al músico militar Manuel Ramón Mas para hacerse cargo de la dirección de la escuela y banda, que había llevado a cabo Pro Música. La renacida banda municipal, que posteriormente fue bautizada como Banda Ciutat d’Eivissa, dio su primer concierto el 29 de diciembre de 1990.

Y aquí estamos, cumpliendo los cien años de nuestra banda, que quiero llamarla Banda Municipal de Música Ciutat d’Eivissa, ya que integra las dos épocas de 1925-1983 y de 1990 hasta la actualidad.

Deseo que dure muchos años más y que todos los que integran todas las agrupaciones actuales del Patronato Municipal de Música y los políticos que la rigen sepan que su historia no ha sido fácil; que ha dado cultura musical y diversión a toda la población de la isla durante 100 años, y que gracias a los servicios musicales que ha prestado, la isla puede contar con más agrupaciones musicales y más cultura musical. Feliz Centenario.

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