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Tiempo

Abanicos y agua fresquita para sobrevivir a la ola de calor en Ibiza

Ibiza se encuentra sumergida en plena ola de calor y en alerta naranja por las altas temperaturas, según anunció la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En un día en la que se alcanzó en la isla una máxima de 40,5 grados, los transeúntes buscan sus formas de hacer frente al asfixiante sol.

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Aarón Benet Parrot

Aarón Benet Parrot

Ibiza

Son las 12.45 horas y el reloj de Vara de Rey marca 40 grados. A pesar de que según apunta la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) «es una temperatura superior a la real [unos 35 grados en ese momento] al estar más expuesto al sol», el dato evidencia el intenso calor dominical en Vila. Es el tercer día consecutivo de la ola de calor en la isla y con ello, son pocos los valientes que se atreven a pasear por las calles de la ciudad al llegar la hora de comer.

El abanico es uno de los remedios más comunes para enfrentarse al intenso calor. Un ejemplo es Patricia del Río, una madrileña que reside en Ibiza por trabajo. Ella considera que «poco se puede hacer para convivir con este calor increíble más allá de abanicarse, tener un ventilador y beber agua fresquita».

Del Río propone que «vuelvan a poner fuentes en Vila para que la gente pueda hidratarse y que haya más zonas con sombra para protegerse del sol». A pesar de la sugerencia, asume la situación con cierta resignación: «Hay que relajarse y vivir esta situación con la mayor calma posible».

«Lo que más me molesta es la humedad»

«Muy mal». Estas son las palabras de Rosa Izquierdo al hablar sobre su experiencia en plena alerta naranja por altas temperaturas. Ella es de San Sebastián y aprovecha su último día de vacaciones en la isla junto a su cuñada Elena Papini para pasear tranquilamente por la ciudad y visitar algunas de las pocas tiendas que están abiertas el domingo en Vila. No obstante, lo que más le molesta no es el calor, «es la humedad». A pesar del tiempo, Izquierdo reconoce «sentir mucha pena por irse de la isla».

De visita en Ibiza también está Rocío Montalvo, quien pasea a su perro a pocos metros de Vara de Rey. «Aunque no soy de la isla, prefiero estar en la casa que tiene mi hermana aquí con el aire acondicionado encendido, que salir a la calle con este calor. Eso sí, ahora me ha tocado salir, ya que tengo que pasear al perro».

En el paseo del puerto se encuentra Susana Gisbert. Con paso acelerado se dirige a su casa ubicada en el barrio de la Marina. Para ella, la mejor solución para enfrentarse a los efectos de las altas temperaturas «es un bañito en la piscina». «Ahora me voy a la de mi hermana [en referencia a la piscina] y tengo muchas ganas, ya que me parece mejor plan que ir a la playa, que es algo que me da más pereza».

Temperatura máxima

Gisbert lamenta la falta de más zonas de sombra en Ibiza. «En el aparcamiento de Es Gorg no hay ni un solo punto en el que uno se pueda proteger del sol».

En Vila la temperatura máxima de este domingo es de 37,3 grados. Sin embargo, la máxima alcanzada en la isla durante el tercer día de la ola de calor es de 40,5 grados en el municipio de Sant Joan.

Además, la Aemet ha anunciado que la alerta naranja por altas temperaturas terminará a partir de mañana en Ibiza. Esto significa que el calor irá en descenso hasta la cota máxima de 30 grados del jueves. Además, el sol también dará una tregua a partir de la semana que viene y se esperan cielos ligeramente nubosos a partir de hoy por la tarde.

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