Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Festival de Cant i Ball

Festival de Cant i Ball: Sant Antoni se vuelca por una buena causa

Centenares de personas han pasado este domingo por el Passeig de ses Fonts de Sant Antoni, donde se ha celebrado el Festival de Cant i Ball, cuyos fondos se destinan a Aspanob y Asamdib, dos asociaciones que ayudan a las familias de enfermos con cáncer que deben desplazarse fuera de la isla para recibir su tratamiento.

Una voluntaria sirve una ración de arroz de matanzas.

Una voluntaria sirve una ración de arroz de matanzas. / J.A.Riera

David Ventura

David Ventura

Ibiza

Son las diez y media de la mañana del domingo y, pese a que ya empieza a salir el sol, en el Passeig de ses Fonts de Sant Antoni todavía se siente el frío de la pasada noche. Es el momento en el que mejor entra la chocolatada popular a tres euros con la que arranca la decimoséptima edición del Festival de Cant i Ball a beneficio de Aspanob (Asociación de familias de menores con cáncer de las Islas Baleares) y Asamdib (Asociación de ayuda al enfermo desplazado de las Islas Baleares).

En esta primera hora, los voluntarios se movilizan para que todo esté a punto. Hay trabajo por hacer: montar los puestos de comida, desempaquetar las bandejas, dar el último toque a los lotes de premios de la rifa, recortar los tiques para los sorteos, disponer las sillas de plástico frente al escenario… Al frente de este equipo está Carmen Vargas, delegada en Ibiza y Formentera de Aspanob y Aspandib: «Hoy estamos casi cien personas entre voluntarios y colaboradores de las dos asociaciones. El año pasado obtuvimos una recaudación récord y veo complicado superar esa cifra pero, al menos, queremos igualarla».

3

Actuación del Club de Gimnasia Rítmica Puig d'en Valls. / D.V.

El dinero que se recaude estará bien invertido. Ambas asociaciones están centradas en ayudar a las familias de personas con cáncer que tienen que desplazarse hasta Palma o Barcelona para realizar el tratamiento de su enfermedad. Aspandob se creó en 1987 y está centrada en las familias que tienen a menores en tratamiento, mientras que Aspandib incluye también a pacientes adultos.

Toda ayuda sirve

«Hay familias en las que los padres deben dejar de trabajar para ir a Palma para estar cerca de sus hijos, o que los adultos han caído enfermos y la familia pierde ingresos. A los padres que deben desplazarse también les ofrecemos un piso de acogida gratuito y que incluye una media pensión», explica Vargas. Además, también tienen programas de atención educativa domiciliaria para los niños y jóvenes que por prescripción médica no pueden acudir a su centro escolar; ofrecen apoyo psicológico a las familias; actividades de respiro familiar, ocio y tiempo libre; musicoterapia; ayudas económicas; y un programa de humanización con voluntarios durante la estancia en el hospital de Son Espases.

4

La jornada ha tenido un gran éxito de público. / D.V.

«La jornada de hoy es bonita porque todo Sant Antoni se ha volcado. Muchos comercios nos han regalado cosas para la rifa, hay una movilización muy grande de los voluntarios. Es un día para encontrarse, para estar en comunidad», resume Carmen Vargas.

Para algunos, hoy es día de fiesta, pero para otros es de mucho trabajo. Lo sabe bien Rosa Aracil, voluntaria de Aspanob, que está ultimando todos los detalles del puesto de comidas de la asociación. «He preparado dos tortillas, empanadas, chique, greixonera, bizcocho… Me pasé toda la tarde del sábado cocinando», explica.

Además, también tienen bandejas con coca de pimientos y verdura que han donado las pastelerías Bonanza y La Canela. «La idea es venderlo todo y sacar un buen dinerillo», dice Aracil, que entró en Aspanob a causa de la enfermedad de su hija: «Mi niña ya está bien, gracias a Dios, pero nosotros seguimos ayudando. Ya llevo diecisiete años».

Un día de actividades

También es una veterana Remedios Cuélliga, que entró en la asociación a raíz de la enfermedad que sufrió su marido: «Estuvimos en los pisos que la asociación nos puso en Palma. Nos atendieron muy bien. Quedé muy agradecida. Y como dicen, ‘hoy por ti y mañana por mí’. Nunca sabemos cuándo esto nos hará falta, así que lo mejor es ayudarnos los unos a los otros». Ella hoy ha colaborado con unas cocas y bizcochos y también está echando una mano «en lo que haga falta».

A partir de las once se inicia la animación en el escenario instalado junto a las casetas del mercado navideño de Sant Antoni, reconvertido en mercadillo de fiesta patronal. Las primeras en desfilar por el escenario son las niñas de gimnasia rítmica del Club Puig d’en Valls. Después pasa por el escenario el grupo de Davinia Van Praag Dance Academy; una exhibición de magia a cargo de los magos Dantés y Dantes Junior; el centro de baile Estudio 64 y la Escuela de Flamenco de Teresa Rojas. A primera hora, gran parte del público está compuesto por familiares de las niñas de gimnasia rítmica.

«Se me cae la baba cuando la veo actuar, debo reconocerlo», dice María José Marcos mientras espera el turno de su hija, que hará una coreografía de hip hop: «La pequeña no le tiene ningún miedo a actuar en público y estoy orgullosísima». «Colaboramos habitualmente con Aspanob», comenta Belén Guasch, otra de las madres: «La verdad es que la niña disfruta muchísimo estas jornadas».

5

Actuación de la Escuela de Flamenco Teresa Rojas. / D.V.

Arroz y rifas

Mientras las niñas realizan sus coreografías, en el puesto de la tómbola, Andrea Tur se dedica a recortar los papeles numerados del sorteo, y a marcar en bolígrafo los boletos premiados. Además de los grandes premios, los comercios que Sant Antoni han ofrecido artículos para realizar cien pequeños lotes. La mecánica del juego es sencilla: a cambio de un euro, se mete la mano en una bolsa con los números. Si el anverso del papel está en blanco, mala suerte. Si hay un número marcado, toca regalo. «La verdad es que en Sant Antoni todo el pueblo se ha enrollado, ha habido muchísima colaboración. Todo sirve para aportar un granito de arena para la causa», dice Tur.

Mari Carmen Zabala lo ha intentado por tres veces con la rifa y no ha obtenido premio, pero a la cuarta va la vencida: le han tocado dos camisetas y una gorra: «¡Oye, pues algo es algo!». Zabala es vecina de Sant Antoni y en esta época del año acude habitualmente al Passeig de ses Fons: «Siempre hay algo y está bien, porque da alegría y te encuentras a todo el pueblo».

Todavía falta la comida popular de arroz de matanzas. Se encargan de su preparación los exlegionarios del Cautivo Ibiza. «Hemos calculado las cantidades para 400 comensales. Hemos traído 40 kilos de arroz y 144 kilos de carne», explica Francisco Vicente Gómez mientras sus compañeros terminan de preparar la carne y dejan el caldo listo para el momento decisivo de echar el arroz.

Para explicar los motivos de su colaboración, Gómez echa mano de la épica: «Al grito de ¡a mí la legión!, nosotros nos ponemos en marcha para dar auxilio a quien lo necesite. Y cuando nos han llamado para ayudar, no lo hemos dudado».

Las mesas están preparadas y los comensales se disponen a disfrutar de una generosa ración de arroz, pan y bebida, por ocho euros, y la previsión es que no sobre nada. Después, la jornada termina con una actuación en vivo de Juan Benítez. Todavía se desconoce cuánto se ha recaudado exactamente, pero si no se ha batido el récord del año pasado, será por poco.

Tracking Pixel Contents