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Música

Argentina mira hacia la otra orilla del Atlántico: «Me ha cambiado la vida»

La cantaora onubense Argentina presentará su último disco, ‘Mi idilio con La Habana’, el viernes 30 en el parque Reina Sofía de Eivissa. El trabajo funde flamenco, son cubano, salsa y bolero.

La cantaora Argentina en una imagen promocional. | DI

La cantaora Argentina en una imagen promocional. | DI

Ángeles Castellano

Madrid

El idilio de la cantaora Argentina (Huelva, 1984) con la música cubana comenzó con un vídeo viral. Ocurrió en 2019. Era su primera vez en La Habana, había viajado invitada por el productor Javier Limón para participar en un concierto que formaba parte de la conmemoración de los 500 años de fundación de la ciudad. Para su actuación, Argentina añadió algunas canciones cubanas a su repertorio, y entre ellas, ‘Idilio’, un tema de salsa popularizada por Willie Colón en los 90, aunque fue grabada originalmente por otro salsero portorriqueño, Tití Amadeo, en los años 30 del siglo XX. El último día en la ciudad, paseando por La Habana, Argentina se paró delante de un restaurante en el que tocaba un grupo e improvisaron juntos una versión de la canción que su pareja y representante, Luis Miguel Baeza, grabó en vídeo desde el móvil y subió al perfil de Youtube de la artista. «Cuando aterrizamos en España, el vídeo se había viralizado y fue una locura», comenta por teléfono desde Ayamonte, donde reside, la cantaora. «Fue una locura. La gente me contactaba desde cualquier parte del mundo pidiéndome que la grabara», recuerda.

Se metió en el estudio y la grabó, pero la experiencia le supo a poco y decidió convertirlo en un disco, ‘Mi idilio con La Habana’. No fue un proceso sencillo: atravesado por una pandemia, una reciente maternidad y las dificultades propias de tener que autoproducir la grabación, pero finalmente, el nuevo trabajo de la cantaora vio la luz la pasada primavera. Este verano lo está presentando en vivo y su próxima parada será el 30 de agosto en el parque Reina Sofía de Ibiza.

Salsa, son, bolero, pero también fandangos o una guajira son los estilos musicales que aparecen en un disco que se fraguó a fuego lento y que para darse requirieron de muchas complicidades. Como el encuentro con Eliades Ochoa, con el que Argentina compartió escenario en la clausura del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva de 2019 y en el que conoció a Son de Cuba, un grupo cubano afincado en Sevilla que acompañaban al maestro cubano y es una de las bandas con las que ha grabado en este trabajo. O el trabajo junto a Pancho Céspedes, que le acompaña en otro de los temas del disco, ‘Donde está la vida’, publicado en 2023 como sencillo del disco. «Grabar con él ha sido otro regalo de la vida», dice la cantaora. «Es inteligente, buen cantante, con un sentido del humor muy especial... Una experiencia muy bonita».

«No queríamos dejar de hacer flamenco, y por eso están los fandangos y la guajira al estilo de Marchena, y teníamos ‘Idilio’, pero el resto del repertorio del disco se fue eligiendo poco a poco», explica sobre el resto del repertorio que compone el disco: «Yo iba eligiendo canciones y las hemos ido sacando como singles». El más reciente, coincidente con la salida del disco, es ‘Qué te pedí’, grabado junto a Plena 79 Salsa Orchestra. Es la única orquesta salsa española nominada hasta la fecha a los Grammy Latinos (en la categoría de Mejor Álbum de Salsa) y en las presentaciones en vivo del disco, se alternan con Son de Cuba para acompañar a Argentina.

Y aunque la relación entre el flamenco y la música cubana es profunda y comparte orígenes, Argentina no ha querido elegir un repertorio condicionada por otros acercamientos anteriores entre ambas músicas, más allá de la guajira de Marchena. «Yo he querido no andar los pasos que están andados ya, sino elegir un repertorio que pudiera llevarme a mi terreno, a mi tesitura vocal, temas que pudiera hacerlos míos», explica la cantaora.

La Habana que cambió su vida

El viaje y la grabación de este disco, explica Argentina (de nombre real María Argentina López Tristancho) supuso un punto de inflexión en su carrera. Gracias a la viralización del vídeo (que acumula ya más de diez millones y medio de visitas solamente en esta plataforma, 300 millones de reproducciones en total), la comenzaron a escuchar desde diferentes lugares del mundo, fundamentalmente, América Latina. «La Habana me ha cambiado la vida», dice rotunda la cantaora. «Al final, cuando eres artista, lo que quieres es que el mundo entero te escuche, y gracias a ese vídeo me escribe gente que me ha descubierto de lugares donde mi cante no había llegado todavía: Puerto Rico, República Dominicana, Perú, Miami... La gente me pide que vaya a actuar allí y yo estoy deseando, la verdad».

Después de ese viaje, y el duro proceso para conseguir grabar el disco, Argentina regresó a La Habana con motivo del Día de la Hispanidad de 2023, y volvió a encontrarse con Indira Sánchez, la cantante del grupo con los que improvisó unos años antes ‘Idilio’. «Le invité a grabar conmigo también, porque el encuentro con ella me cambió la vida y quería que estuviera en este disco», afirma. En este viaje, además, concluyó la grabación: «Aprovechamos para buscar músicos locales y grabar con ellos».

Este es el séptimo disco de la artista, que tiene a sus espaldas una sólida carrera desde que comenzase, como casi todos los cantaores de Huelva, cantando fandangos de su tierra. Con tres años su madre le apuntó a una academia de baile, pero después de un tiempo intentándolo decidió que lo suyo era cantar. Formó parte de un grupo infantil, Niños de Huelva, se formó en la Fundación Cristina Heeren, en Sevilla, para después comenzar un recorrido propio.

Tiene una voz poderosa, generosa, de amplio registro. Ella siempre ha demostrado interés en el estudio de los grandes cantaores, lo que le ha hecho dominar prácticamente todos los palos del flamenco. En 2006 publicó su disco, titulado con su nombre, y desde entonces se ha dedicado, de la mano casi siempre del guitarrista y compositor José Quevedo, Bolita, a reinterpretar el clasicismo.

Sus trabajos ‘Un viaje por el cante’ (publicado en 2013) y ‘Sinergia’ (2015) fueron nominados al Grammy Latino en la categoría de Mejor Álbum Flamenco, un premio muy cuestionado por incluir trabajos de artistas que se mueven más en la periferia del arte jondo que en sus formas tradicionales. «En España no tienen tanta repercusión, pero para el flamenco es importante, te da a conocer en otros lugares, entre gente que asocia los premios con la calidad de las propuestas», explica. «Especialmente la segunda nominación fue muy especial, porque yo no estaba en ninguna compañía discográfica, me presentaba como independiente, y poder estar reconocida entre los mejores es complicado, se presentan muchos discos».

Estreno en la Bienal de Sevilla

Ahora, mientras vive un verano salsero, se prepara también para un estreno el 10 de octubre: el de ‘Sonoridad M (1842 - 2024)’, un espectáculo que prepara para la Bienal de Flamenco de Sevilla sobre la historia del cante femenino. «Yo quería hacer algo de flamenco clásico», explica sobre el origen de su nueva obra. En el Teatro de la Maestranza estará acompañada por Bolita, su fiel compañero, a la guitarra. «Los sonidos de cante de mujer han sido mi guía desde que comencé a cantar por la tonalidad, pero también por las letras», indica. «Ahora quería homenajear a las mujeres creadoras en el cante, desde la primera que empezó cantando en fiestas familiares o mientras hacia sus tareas domésticas y patios de vecinos, y contar toda la evolución hasta su presencia en los teatros».

La lista de nombres, que arranca con la primera cantaora documentada -María de las Nieves-, en 1842, es larga, y dice haber investigado mucho para no dejar ninguna fuera. «Todavía estoy en eso», confiesa. En la sinopsis del espectáculo especifica, además, que quiere «poner en valor el proceso de dar a luz, que hace que afloren nuevos sentimientos y sensibilidad que influyen en su cante». Cuando Argentina hizo el viaje a La Habana que le cambiaría la vida iba embarazada de su único hijo hasta la fecha, que nació ese mismo 2019. «A mí me ha marcado», responde sin dudar: «Yo no sabía si iba a dejar de cantar, y, sin embargo, fue al revés. Mi niño, cuando yo comenzaba a cantar, se quedaba quieto. Ahora le encanta que le cante».

Aunque admite que la suya es una profesión complicada para conciliar, por las largas ausencias, la maternidad le ha cambiado también como artista. «Aviva la creatividad, estás como en un estado diferente, hay un amor y una unión con otro ser que lo ocupa todo, tenía que incluirlo en el espectáculo, claro». Y ha querido homenajear a las que lo tuvieron más complicado para poder dedicarse al flamenco: «Algunas cantaoras tuvieron que esperar a que se murieran sus maridos para poder dedicarse profesionalmente al cante, fueron tiempos complicados para las mujeres».

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