Fiestas

Una 'Nit de Sant Joan' para reivindicar el decrecimiento turístico en Ibiza

La Nit de Sant Joan volvió a sacar ayer a una multitud de personas a las playas de Vila para celebrar la noche, aunque solo se saltaron hogueras en ses Figueretes. En Santa Gertrudis, el Institut d’Estudis Eivissencs protagonizó la velada más combativa con un manifiesto contra la masificación turística.

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

La apuesta por el decrecimiento turístico marcó el tradicional manifiesto de la Nit de Sant Joan del Institut d’Estudis Eivissencs (IEE), que anoche organizó su cita anual itinerante en Santa Gertrudis. Las fiestas y las hogueras se multiplicaron por toda la isla, confirmando que la costumbre se mantiene bien viva, y se celebró por todo lo alto en las playas de Vila o en Sant Joan de Labritja, que hoy vivirá el día grande de sus fiestas en honor a su patrón.

El ‘fogueró’ de Ca n’Escandell, dedicado a Dalt Vila

Actuación de la Colla Castellera Boixos i Boixes d’Eivissa. / Vicent Marí / Daniel Espinosa

La exhibición folclórica del Grup de Balls Tradicionals de Santa Gertrudis dio comienzo al evento del IEE, que volvió a servir de plataforma para dar a conocer a la Colla Castellera Boixos i Boixes d'Eivissa, creada el año pasado por jóvenes ibicencos que estudiaban en Catalunya.

Un momento de la fiesta en ses Figueretes.

El ‘fogueró’ de Ca n’Escandell, dedicado a Dalt Vila / Vicent Marí / Daniel Espinosa

Como es habitual, el manifiesto del IEE destacó por su carga reivindicativa, que se centró especialmente en la corriente de protesta ante las molestias derivadas de la masificación turística. La vicepresidenta de la entidad, Fanny Planells, repasó desde los problemas de acceso a la vivienda, que abocan a muchos trabajadores al chabolismo, hasta la ocupación de espacios públicos por parte de empresas privadas.

Un espectáculo de fuego en el escenario de ses Figueretes.

Un momento de la fiesta en ses Figueretes. / Vicent Marí / Daniel Espinosa

«Hay que dejar de querer batir récords de visitantes, pensando que cuanto más turismo venga, va a ser mejor. Abogamos, inicialmente, por un crecimiento cero en el número de plazas turísticas y después empezar un decrecimiento de visitantes. ¡Debemos enfriar la economía si no queremos que nos acabe quemando!», sentenció

La banda Endèmics, ganadores del concurso del IEE.

Fanny Planells, durante la lectura del manifiesto del IEE. / Vicent Marí / Daniel Espinosa

Planells aludió a mensajes de los empresarios de ocio, antes de la pandemia del covid, en los que «hacían creer que, sin su actividad, Ibiza sería una ruina». «Después quedó demostrado que era justo al revés y que son ellos los que no pueden subsistir sin nuestra isla y un tipo de turismo que no siempre es recomendable».

Un momento de la ‘Nit de Sant Joan’ en Ca n’Escandell.

La banda Endèmics, ganadores del concurso del IEE. / Vicent Marí / Daniel Espinosa

Ante esta coyuntura, la representante del IEE abogó por dejar de quejarse ante «el alud que nos invade cada año y pasar a la acción». Para ello, priorizó que se haga cumplir la normativa para evitar las molestias por ruidos y a «la falta de respeto de los visitantes problemáticos» hasta llegar a un modelo turístico que no perjudique a la calidad de vida de los residentes.

Fanny Planells, durante la lectura del manifiesto del IEE.

Un momento de la ‘Nit de Sant Joan’ en Ca n’Escandell. / Vicent Marí / Daniel Espinosa

En el mensaje no faltó la defensa de la cultura pitiusa, «la razón de ser del IEE», para mantenerla viva en «un territorio respetado y una lengua normalizada». Planells lamentó que, hoy en día, es imposible utilizar el catalán de manera habitual sin encontrarse con impedimentos «en la calle, los comercios, las administraciones y con las fuerzas de seguridad».

Un Sant Joan para reivindicar el decrecimiento turítico

Un momento de una actuación en ses Figueretes. / V. Marí

«Los enemigos declarados de la lengua, que ahora están dentro del mismo Govern balear, nos pondrán todas las trabas posibles», según Planells. Ante posturas divisionistas, el IEE clamó por la unidad del catalán, «que aquí llamamos ibicenco», y por defender el derecho a utilizarlo en cualquier territorio donde sea oficial.

Como guiño localista, el manifiesto tuvo palabras de elogio para la lucha vecinal de Santa Gertrudis recordando que, en 1995, evitó que se canalizara agua de sus pozos hasta Platja d’en Bossa. O, nueve años después, una nueva protesta evitó la implantación de una discoteca, La Diosa, a la entrada del pueblo.

Junto a otras movilizaciones vecinales, como la que hace dos años logró el desmantelamiento de la antigua depuradora, Planells, valoró especialmente la protección de sa Fontassa como Bien de Interés Cultural (BIC). Eso sí, advirtió que «una empresa, con nombre y apellidos ibicencos y muy vinculada al pueblo, se opone [a la declaración de BIC], anteponiendo sus intereses al de la comunidad».

En la velada del IEE también se repartieron los premios de la quinta edición del concurso Cançó de Sant Joan, que ha distinguido, por su segundo año consecutivo, a Endèmics. La banda, formada por Josep Serapio, Rafel Serra, Inés Roig y la cantante Cristina Marí, interpretó en directo la canción ganadora, ‘Si la Mar’, un poema musicado de Iolanda Bonet. El concierto de Idò Mata’ls, el correfocs de Es Mals Esperits y los saltos a los nueve foguerons pusieron el colofón a esta cita.

Las fiestas en las playas

En Vila, la asociación de vecinos de Ca n’Escandell dedicó su fiesta al vigesimoquinto aniversario de la declaración de Ibiza como Patrimonio de la Humanidad, con una hoguera que recreaba la silueta de Dalt Vila. Un espectáculo de Akrobati-k y los monólogos de Laura Moreno y José Boto completaron la velada.

Las playas de Talamanca y ses Figueretes volvieron a albergar celebraciones masivas desde primera hora de la tarde. En ambos casos, con talleres infantiles, sesiones de dj, conciertos y reparto de macarrons de Sant Joan, el postre típico por estas fechas.

Eso sí, el encendido de hogueras solo se permitió en ses Figueretes, con un máximo de 200 fuegos, ya que en Talamanca supone un riesgo de incendio al encontrarse cerca de ses Feixes y de zonas forestales.

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