El trucazo para perder la barriga cervecera sin dejar de beber cerveza

El método se conoce como "la dieta de la respiración"

El trucazo para perder la barriga cervecera sin dejar de beber cerveza

El trucazo para perder la barriga cervecera sin dejar de beber cerveza / Pixabay

Alexandra Marcos

La acumulación de grasa en el área abdominal es uno de los mayores desafíos en la pérdida de peso, y no solo eso: tener una barriga más voluminosa de lo recomendado puede ser perjudicial para la salud.

Quienes tienen exceso de peso en la barriga se enfrentan a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otras afecciones, como diabetes, insomnio y cáncer.

A medida que envejecemos, es común que la grasa se acumule en el vientre, lo que resulta en lo que popularmente conocemos como barriga, michelines o tripa cervecera. Por lo tanto, es crucial abordar este problema lo antes posible, no solo por nuestra apariencia física, sino también por nuestra salud en general.

Es importante tener en cuenta las siguientes medidas, especialmente para las mujeres con un perímetro abdominal de 88 centímetros o más, y los hombres con 102 centímetros o más: cifras que según la Asociación Española del Corazón indican un riesgo elevado.

Para estas personas que necesitan eliminar rápidamente la grasa abdominal, se hizo famoso un método japonés del actor Miki Ryôsuke, que logró perder 13 kg de peso y reducir 11 centímetros de cintura en tan solo unas semanas. Lo sorprendente es que el actor comenzó a practicar esta técnica debido a un dolor de espalda, no con el objetivo de perder peso pero los resultados fueron tan buenos que dio con la tecla para perder la grasa abdominal de forma eficaz.

El truco en concreto se conoce como "la respiración prolongada" o "la dieta de la respiración": esta curiosa expresión da nombre a la técnica japonesa que consiste en adoptar una posición específica, inhalar durante tres segundos y exhalar con fuerza durante siete segundos.

La explicación de por qué funciona este truco es que la grasa corporal está compuesta principalmente por oxígeno, carbohidratos e hidrógeno. Cuando el oxígeno que inhalamos llega a las células grasas, estas se descomponen en agua y carbono. Cuanto más oxígeno utilice nuestro cuerpo, más grasa podrá quemar.