Blanca Suárez: «En Locomía hubo una mala gestión a muchos niveles»

Blanca Suárez, en la première de ‘Disco Ibiza Locomía’.  | FERNANDO VILLAR / EFE

Blanca Suárez, en la première de ‘Disco Ibiza Locomía’. | FERNANDO VILLAR / EFE / MARISA DE DIOS

MARISA DE DIOS

Interpreta a Lurdes Iribar, la chica del grupo. ¿Es consciente de que pocos la recordaban?

Es verdad, casi nadie. Porque cuando su productor, José Luis Gil, los saca de Ibiza, se los lleva a Madrid y los profesionaliza, se acuerda que ella no va a estar delante con los cuatro chicos, sino que estará detrás como una corista. Cuando la cosa despega a nivel internacional y se van a hacer una gira por Latinoamérica y empieza la locura, la invitan a echarse a un lado.

¿Ha conocido a la Lurdes en la que se basa su personaje?

Sí, he hablado con ella. Hemos tenido la oportunidad de contar con sus recuerdos y sus vivencias.

En la peli le toca hacer alguna coreografía. ¿Se le da bien el baile?

No soy arrítmica, me gusta bailar, pero luego te topas con profesionales de la danza y dices: vale, esto no es salir de noche a echarte unos bailes. Creo que todos hemos pasado por días mejores y otros peores.

¿Cómo se ve con los estilismos ochenteros y las hombreras?

El look del grupo era ultramegacaracterístico, muy extravagante. Una peculiaridad que creo que se sabe poco es que tanto Lurdes como Xavi Font [el creador de Locomía] diseñaban y confeccionaban sus propios estilismos.

¿Si hubiera vivido en aquellos años los hubiera llevado?

Pues no lo sé. Fue una etapa de explosión a todos los niveles, en la que después de tantos años de represión y de estar en la sombra salías a comerte el mundo. Locomía, con esa creatividad e imaginación, es lo que hicieron: mudarse a Ibiza y comerse el mundo.

La película sirve también para ver cómo ha cambiado la sociedad en estos años. Porque los miembros de Locomía tuvieron que ocultar su homosexualidad.

Entre otras cosas, se ponen encima de la mesa las concesiones que tuvieron que hacer, aunque fuera a regañadientes, para profesionalizar el grupo y llegar a más gente. Han pasado los años y se ha ido avanzando, pero todavía sigue siendo un tema para mucha gente.

¿No le sorprende que detrás de un grupo que promovía la fiesta hubiera tantos celos y envidias?

Es que su historia es complejísima. El éxito, el dinero, la fama, los egos se dispararon y empezaron a aparecer cosas por medio que lo complicaron todo. Hubo una mala gestión a muchos niveles, pero sobre todo emocional, de una situación que podría haber seguido casi hasta nuestros días, porque estaban a las puertas de hacer una gira por Estados Unidos. Creo que la cosa fue mucho más gorda de lo que nos ha ido quedando con los años, que parece que fue una anécdota, cuando fueron unos iconos.

En el momento que está en su carrera, ¿sigue teniendo que hacer castings o le ofrecen directamente el papel?

Mitad y mitad. Tengo la suerte de que me llegan guiones con propuestas. Pero también hago pruebas, que es algo que te reconecta con este oficio.

Un oficio muy ligado a la inestabilidad, algo para lo que hay que estar preparado.

Para eso nunca se está preparado, la montaña rusa sigue existiendo. Aun estando en una época superluminosa, esa inestabilidad también te condiciona muchísimas cosas de tu vida y te trae quebraderos de cabeza.

Usted saltó a la fama con 19 años gracias a El internado: ¿Eso le ha ayudado a estar mejor preparada en ese sentido?

Pues no lo sé. Todos gestionamos las cosas con las herramientas que tenemos en ese momento y con el apoyo de nuestro entorno más cercano. En ese sentido el mío es especialmente cuidadoso, discreto y normal.

¿Le cuesta verse en pantalla?

Es necesario verte para educarte a ti mismo. Tener la capacidad de verse a uno mismo es muy difícil. Tienes que intentar no tirarte por tierra ni juzgarte en cosas erróneas. Trabajamos con nuestra voz, con nuestro cuerpo, con la expresión, con un montón de cosas... De lo que uno vive por dentro a lo que se ve desde fuera a veces hay un mundo. Así que verse es importante para ser consciente de muchas cosas.

Dentro de poco la veremos como cirujana en Respira, una nueva serie de Netflix.

Todavía no hay fecha de estreno, pero será este año. Ha sido una serie muy divertida y difícil. Un reto para todos, porque desde el vocabulario a la forma de moverse nos quedaban un tanto lejos. Ha sido como hacer una especie de micromáster. n

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