El archipiélago cerró 2022 con un saldo vegetativo negativo

Según recoge un estudio del Instituto Nacional de Estadística, hubo 241 defunciones más que nacimientos

EP

Balears cerró el año 2022 con un saldo vegetativo negativo, con 241 muertes más que nacimientos, según datos definitivos de la estadística de Movimiento Natural de la Población e Indicadores Demográficos Básicos publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sólo tres regiones -Melilla, Murcia y Ceuta- registran saldos positivos en 2022. Dentro de las que tienen saldos negativos Balears, Madrid y La Rioja son las que presentan menor diferencia entre los nacimientos y las muertes. Durante el año 2022, los nacimientos bajaron un 4,6% en el archipiélago balear, hasta 9.079, frente a 9.320 defunciones, un 5,9% más que en 2021.

Asimismo, el indicador de fecundidad en las islas fue de 1,11 hijos por mujer, por debajo de la media nacional de 1,16 hijos por mujer; mientras que la esperanza de vida al nacimiento se sitúa en Balears en 82,9 años, al tiempo que la media son 83,1. En cuanto a la tasa bruta de mortalidad, se situó también por debajo de la media estatal, siendo en las islas de 7,8 defunciones por cada 1.000 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística.