Celebración | Fiestas de Sant Rafel

Las fiestas de Sant Rafel como «un legado familiar»

Vecinos ‘rafelers’ reflexionan en su día grande sobre lo que representan estas celebraciones patronales | Sus padres y abuelos también se involucraban y las nuevas generaciones han querido mantenerse arraigados

La iglesia de Sant Rafel acogió ayer la misa del gran día de las fiestas patronales de la localidad, de la mano del obispo, Vicent Ribas; el párroco, José Quintero; y el diácono permanente Pedro Miguel Ramírez, entre otros. Varios vecinos de diferentes generaciones reflexionan en este reportaje sobre lo que significa para ellos esta celebración. Para muchos, involucrarse en ella forma parte de un «legado familiar» y una manera de hacer comunidad.

«La infancia siempre la rememoras con nostalgia y las fiestas patronales son uno de los recuerdos que perduran en la memoria». Son palabras de Vicent Riera, presidente de la asociación de vecinos de Sant Rafel, poco después de terminar la misa por el día grande de la localidad. Mientras charla con este diario, de fondo, los sonadors y los balladors hacen lo propio delante de la iglesia.

Descubre el vídeo de les Festes de Sant Rafel

D.I.

Aunque este año cae en martes, decenas y decenas de vecinos y curiosos abarrotan la plaza y, poco después, al mediodía, los restaurantes de Sant Rafel están hasta la bandera: «Por mucho que la gente trabaje, a la hora de comer todos nos juntamos. Para los restaurantes de aquí, éste es un día de grandes mesas con familias y grupos de amigos», añade Riera.

Pero antes de eso, tras la misa de las doce, salen en procesión alrededor de la iglesia, y por este orden, once santos: Crist Ressuscitat, Sant Vicent, Sant Joan Baptista, Sant Josep, la Verge del Carme, Sagrat Cor de Jesús, la Verge del Rosari, el Bon Jesús, Santa Margalida, Santa Catalina y, finalmente, Sant Rafel. Después, ball pagès en la plaza y reparto de bunyols y vasos de vino.

Las fiestas de Sant Rafel como «un legado familiar» |

Tras la misa se reparten ‘bunyols’ en la plaza de la iglesia / Vicent Marí

Las fiestas de Sant Rafel como «un legado familiar» |

Hasta once santos salen en procesión por el día grande de Sant Rafel. / Vicent Marí

La imagen del Bon Jesús la han llevado jóvenes mujeres de la colla de Sant Rafel. Paula Cardona (de 25 años) y Marga Costa (29) son dos de ellas y explican que están involucradas en la colla desde pequeñas, así como en el caso de Maria Àngels Cardona, hermana de Paula. ¿Y qué significan las fiestas patronales para estas jóvenes rafeleres?: «Sobre todo, legado familiar; juntarnos con toda la gente del pueblo, ball pagès, bunyols, y el hecho de ensayar para este día y prepararlo todo». Paula Cardona explica que tanto a ella como a su hermana les viene de familia: «Nuestra abuela fue vestida de payesa hasta los 40 años y luego nuestra madre bailó con la colla de Sant Rafel en sus inicios. A raíz de esto, nosotras hemos continuado».

Uno de los obreros de la parroquia, Vicent Cardona (él prefiere definirse como «empleado»), está implicado desde muy joven. Ahora tiene 79 años y recuerda cómo eran algunas actividades de las fiestas cuando era pequeño: «Se sorteaban caramelos, turrones... En una ruleta se colocaban los premios y te tocaba algo. Era como la ruleta de la suerte [ríe]». «Hace unos años que estoy en el mercado de verano. Sirvo sangría con otros dos compañeros», añade Cardona. También señala que antes hacía más frío por estas fechas y que muchos años incluso llovía. En esta ocasión, aunque el calor no es asfixiante, están encendidos los ventiladores del interior de la iglesia y se ve algún que otro abanico. Participa, cómo no, el coro parroquial.

Las fiestas de Sant Rafel como «un legado familiar» |

La iglesia de la localidad se llena y fuera decenas y decenas de personas esperan al inicio de la procesión, el baile y los ‘bunyols’. / VICENT MARÍ

Las fiestas de Sant Rafel como «un legado familiar» | FOTOS DE VICENT MARÍ

Integrantes de la 'colla' de Sant Rafel portan, con la vestimenta tradicional, varios santos durante la procesión / VICENT MARÍ

Las fiestas de Sant Rafel como «un legado familiar»

En el centro de la imagen, el obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas. / VICENT MARÍ

Bernat Bonet es padrino del primer santo en salir (Crist Ressuscitat), tiene 80 años y justo este martes cumple cinco años como obrero. Comenzó un día grande de Sant Rafel. Él también se acuerda de las rifas de las que habla su compañero: «Una mujer chillaba: ‘¡Hay que jugar! ¡La ruleta loca, que nunca toca!’ Colocaban muchas ruletas por aquí y era muy gracioso. Estaba lleno de gente».

El obispo de las Pitiusas, Vicent Ribas, charla amigablemente con vecinos antes y después de la misa, y en ésta aprovecha para lanzar un mensaje por la paz en este contexto marcado por las guerras en Ucrania y en Israel y Palestina: «Ahora tenemos enfrentamientos entre Hamás e Israel. No diremos Palestina porque Hamás no es Palestina. Necesitamos ser curados de tanto ocio, rencor y avaricia de tener cada día más».

La tarde de este martes, estaba prevista la actuación de Simple Rock, la entrega de los premios de los torneos de juegos de mesa y del concurso de pintura, y cierran el día con el concierto de Aires Formenterencs.

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