Ibiza Swing Fun Fest se salva ‘in extremis’ de cancelar por falta de financiación

El festival se celebrará este año entre los días 19 y 21 de mayo con tres escenarios públicos: las calles de Dalt Vila, el auditorio de Caló de s’Oli y sa Punta d’es Molí

Uno de los eventos del festival en la calle el año pasado.

Uno de los eventos del festival en la calle el año pasado. / Juan A. Riera

Isaac Vaquer

Isaac Vaquer

«Hemos salvado el festival ‘in extremis’. La tardanza de las administraciones en dar respuesta ha hecho que estemos a punto de cancelar», se queja el director del Ibiza Swing Fun Fest, Marçal Alemany.

El festival ya calentaba motores en redes sociales el pasado noviembre. Tras atraer a 600 bailarines de toda España y varios países de Europa el año pasado, Alemany esperaba que todo fuese rodado. Las fechas estaban fijadas para la cuarta edición de este evento: 19, 20 y 21 de mayo. Los contactos con las bandas que tocarían en vivo se estaban cerrando. Pero se encontró con una dificultad que no esperaba, la lentitud de las administraciones públicas.

Este evento de organización privada apuesta por desarrollar buena parte de su programa en calles y plazas. A diferencia de otros festivales de swing, que tienen la mayor parte de la actividad en locales y salas de baile con entrada, el Ibiza Swing Fun Fest tiene una amplia programación abierta al público con música en vivo. Sin embargo, eso tiene un coste y ningún retorno, por lo que la organización empezó a moverse a finales del año pasado para conseguir financiación pública y privada. Según asegura el director del festival, las administraciones le dieron el visto bueno y solicitaron la documentación para poder tramitar financiación, pero hasta esta semana no ha recibido respuesta.

«A mí me gustaría que todo el evento fuera en la calle, que es la esencia del festival, pero para poder organizarlo hace falta esta ayuda de las administraciones públicas», indica Alemany, que apunta que en la edición de este año hay dos noches de baile en locales con entrada, pero que suponen en torno al 10% del coste del festival.

El festival

La edición de este año empezará el 19 de mayo en Vila con una marching band que hará un recorrido desde lo alto de Dalt Vila hasta la plaza del Parque. «La idea es tener una banda que guíe a la gente por la zona patrimonial de Ibiza, con paradas en tres o cuatro lugares en los que se harán conciertos en vivo de varias bandas», explica Alemany.

Esa misma noche se celebrará el primer evento en un local para el que hará falta entrada, que previsiblemente será en Vila pero se mantiene en secreto hasta la celebración del evento.

El sábado el escenario será el anfiteatro exterior del auditorio Caló de s’Oli, donde tocarán varias bandas y djs entre las 17 y las 23 horas. Esa noche se celebrará el segundo evento privado, en este caso en un local de Sant Antoni que también se mantiene en secreto.

Finalmente el festival tendrá su clausura en sa Punta d’es Molí, como ya se hizo el año pasado, con música desde mediodía hasta medianoche.

Está previsto que en esta edición actúen 15 bandas de jazz y swing, seis de ellas afincadas en la isla, siete bandas nacionales y, todavía por confirmar, dos bandas internacionales.

Impacto

El Ibiza Swing Fun Fest celebró el año pasado su tercera edición, tras dos años de parón como consecuencia de la covid. Fue el año con mayor participación de bailarines, con casi 600 asistentes inscritos a los distintos eventos, el doble que en la edición de 2019.

Entre los participantes de fuera de la isla, destacaron los que vinieron de Valencia, Madrid y Cataluña (más de la mitad de los bailarines), la mayoría de ellos a través de un ferry desde Valencia con una banda de swing en la cubierta durante el viaje.

Según cálculos de la organización el evento tuvo un impacto económico en la isla de 230.000 euros entre alojamiento, dietas y gastos indirectos, sólo a través de los paquetes de viaje contratados a través de la organización.

Durante el festival actuaron 24 grupos musicales que integraban a 123 artistas y tocaron más de 56 horas de música en directo, principalmente en espacios públicos.

Según indica el director del festival, el objetivo en 2023 es alcanzar el millar de participantes, con una mayor asistencia de público internacional.

Suscríbete para seguir leyendo