Los enfrentamientos entre clientes y hosteleros están a la orden del día. Especialmente en internet. Eso es lo que ha pasado en Ibiza, donde un empresa ha dado un sonoro zasca a un comensal insatisfecho tras recibir lo que consideraba una crítica injusta por una comida supuestamente mal cocinada. "Los seis comensales nos devolvieron los platos vacíos", argumentó el hostelero.

Todo comenzó con una mala crítica en una popular red social. Afirmaron haber llegado al establecimiento tras leer las buenas críticas en internet. "Una mesa de 6 en la que hemos pedido y no nos han traído ni los cubiertos ni las servilletas hasta casi el entrante, me sirven el vino y derraman unas gotas sobre mi mano, por lo que no puedo limpiarme al no haber servilletas (primer aviso de lo que se avecinaba)", introduce el presunto comensal insatisfecho, en una crítica titulada "La noche de las pesadillas".

"Pedimos solomillo y entrecot de ternera, menos de al punto y nuestra sorpresa es que la carne la traen fría, a lo que se lo decimos a la camarera y su respuesta es que al pedir la carne poco hecha, lo normal es que no esté caliente, cuya solución es calentar la carne en el horno, por lo que al traerla, se había pasado. No se han ofrecido a traer unos filetes nuevo cocinados como toca y a la temperatura correcta cuyo colofón ha sido la sal que nos han traído a la mesa", ha proseguido el cliente.

La respuesta del empresario no se hizo esperar. "Lamentamos la situación que le ha llevado a redactar este comentario. Es cierto que, atendiendo a su petición, sacamos las carnes troceadas y es probable que al estar situados bajo el aire acondicionado, esperando ustedes a que se sirvieran todos los platos, sus carnes se hayan entibiado rápidamente. Y, como es lógico, al calentarlas de nuevo, se cocinaron hasta el punto", ha reconocido el empresario.

Sus educadas explicaciones continuaron, con zasca incluido: "Sin embargo, tildar toda una cena de 'pesadilla' cuando los seis comensales nos devolvieron sus platos totalmente vacíos y agregando que no le gusta la marca de la sal, nos parece injusto".

"Nuestro restaurante lleva casi cuarenta años funcionando, regentado por nuestra familia y nuestro cocinero tiene casi cincuenta años de experiencia, habiendo trabajado en los mejores restaurantes de la isla. Es por ello que nuestro servicio y calidad vienen avalados por todos los comentarios de nuestros clientes", continuó el hostelero, que culminó: "Le invitamos a que vuelva y descubra que su problema se debe a una fatal coincidencia y que no es la norma".

Este tipo de confrontaciones entre supuestos clientes insatisfechos y empresarios son cada vez más habituales en la red. Especialmente en las plataformas especializadas en el sector hostelero. Por este motivo, no son pocos los hosteleros que piden a este tipo de redes sociales que, al menos, exijan a los usuarios una prueba de compra antes de escribir su comentario, como podría ser un ticket.

Esto es debido a que muchos consideran que algunos de los comentarios que se vierten son falsos. Bien por parte de clientes enfadados que tratan de hacer el mayor daño posible al establecimiento, o por la competencia.

El posicionamiento en este tipo de redes sociales es importante, según la opinión de los empresarios del sector. Y es que aseguran que cada vez son más las personas que se guían por las críticas y los rankings de internet a la hora de elegir restaurante.