Suscríbete Diario de Ibiza

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El festival de Ibiza Sueños de Libertad espera a más de 1.500 personas este año

Los conciertos gratuitos comenzaron ayer y el organizador espera que tenga mayor acogida que en ediciones pasadas y poder crecer de cara a los próximos años

Juan Mguel Costa, Pep Tur, Adrián Rodríguez y Miquel Costa, en la presentación ayer de Sueños de Libertad. | J.A. RIERA

La cultura y la música vuelven esta semana con el festival Sueños de Libertad. Los conciertos fueron presentados ayer en la Plaza del Parque de Vila, solo unas horas antes de que empezaran en el mismo lugar los conciertos gratuitos, por Adrián Rodríguez, organizador; Miquel Costa, director insular de Cultura del Consell; Pep Tur, concejal de cultura de Vila; y Juan Miguel Costa, director insular de Turismo. Un festival del que esperan que los visitantes den todo para que el próximo pueda ser «más elaborado».

Rodríguez espera que Sueños de Libertad pueda tener una acogida mínima de 1.500 o 2.000 personas, aunque para él lo ideal sería que reuniera a unas 6.000, pues «hay artistas que vienen que han llenado solos aforos de 15.000 personas». «O vamos a la idea que tengo en la cabeza o reduciremos el próximo año», afirmó el organizador.

Comienzan los conciertos

Sueños de Libertad comenzó sus dos días de conciertos gratuitos de grupos emergentes ayer en la Plaza del Parque y continuarán hoy. Ayer actuaron Nabil, Calle Boogaloo y Continuo Showme, y hoy están previstos los ibicencos Billy Flamingos, Go Cactus y Hermano Salvaje. Mañana jueves, a partir de las 20.30 horas en el baluarte de Sant Pere de Dalt Vila, será la presentación oficial y el concierto de la catalana Queralt Lahoz, una propuesta entre el flamenco, la copla y el hip hop. Y el día grande del festival será el sábado en el muelle comercial del puerto, con Bomba Estéreo, SFDK, Eliades Ochoa, Nickodemus y Quantic, desde las siete de la tarde.

Adrián Rodríguez espera que este año el festival vuelva más fuerte que las ediciones anteriores, «pero por el camino los patrocinadores se han echado atrás», dijo. El promotor aclaró que se trata de un festival de transición para comprobar si el año que viene pueden hacer algo más especial dependiendo de la acogida del público, pues «es un esfuerzo económico y de producción que muchos no tienen en cuenta», añadió. Además, aclaró que se trata de un año de transición porque no será el último festival, pero sí en cuanto al formato en el que se ha presentado anteriormente. «Que la gente espere al último momento para decidir si va es algo que te hace ir a cuestas porque no sabes hasta el final todo el apoyo que tendrás», declaró Rodríguez, quien animó durante todo momento a los residentes para que apoyen más estos espectáculos, pues siente más acogida desde la Península que de Ibiza.

«Montar un festival nunca ha sido fácil y son más reconocidos fuera que en la isla», aseguró por su parte Miquel Costa, en la línea de la idea que Rodríguez expuso en su turno de palabra. «Hay que aprovecharlo y creer en este producto y aportar al residente producciones de este calibre y que en los próximos años crezca en cantidad y calidad», añadió.

«Esfuerzo cultural»

«Las he visto de todos los colores para organizar cosas así y nos llega mejor acogida de fuera porque parece que al residente le cuesta ver lo que se hace. Es un evento que aporta algo nuevo al público», declaró Pep Tur, que incidió en la idea de la falta de apoyo en este festival por parte del público ibicenco. El concejal de Cultura además, considera que Sueños de Libertad es algo positivo por el esfuerzo cultural que hay detrás de cada concierto año tras año.

«Sin la colaboración de las instituciones públicas y privadas esto no es posible, la gente debe concienciarse. Este festival permite que Ibiza se conozca por otras caras: cultura, tradición o gastronomía», aseguró por su parte Juan Miguel Costa, quien además consideró que es una «maravilla» que esto esté llegando fuera de la isla.

Compartir el artículo

stats