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Tomateros canarios exploran la posibilidad de pasarse al cannabis

Las iniciativas legislativas presentadas por varios partidos para legalizar el consumo abren el camino a una rentabilidad que hoy impiden las restricciones

El CEO de la empresa Cilo Cybin, Gabriel Theron, observa una de sus plantaciones de cannabis en la localidad sudafricana de Pretoria.

El Congreso de los Diputados ya ha recibido tres iniciativas legislativas –Podemos, Más País y Esquerra– para la legalización del consumo y la posesión (limitada) de cannabis entre la población adulta. En España está permitido el cultivo, pero solo para uso terapéutico, medicinal e investigador. Desde el punto de vista empresarial, las restricciones actuales recortan la rentabilidad hasta hacerla desaparecer en algún caso. No obstante, ya ha habido productores de tomate canarios que se han interesado por la posibilidad de dar el salto hacia una planta que se abre paso poco a poco.

Han pasado más de tres años desde que el hoy viceconsejero de Cultura autonómico, Juan Márquez (Podemos), llevara al Parlamento de Canarias –entonces como diputado en la oposición– la posibilidad que se le abría al Archipiélago de "liderar y ser la vanguardia" en la regulación del cannabis en España. En su intervención, Márquez señaló que una legislación realista serviría para poner coto al consumo entre los menores y al "enriquecimiento de las mafias" del mercado negro.

Canarias presenta además, y también se comentó en aquella sesión, una ventaja climatológica. Las condiciones de temperatura y humedad garantizan al menos "dos cosechas al año". Lo afirma Jesús Manrique, miembro fundador de la Asociación de Usuarios y Estudios del Cannabis Medicinal Kaizen Tenerife. Hace 16 años, un cáncer se llevó a su padre y el episodio le llevó a indagar sobre el uso terapéutico del cannabis.

Las exigencias en materia de seguridad lastran los resultados actuales del cultivo de cannabis

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Cita de carrerilla los nombres de reputados médicos e investigadores que estudian el efecto beneficioso que pueden tener los cannabinoides en el organismo en determinados momentos. "Por más que entres de la mano de la ciencia, siempre se te trata como a un delincuente", lamenta.

El de la imagen es uno de los escollos a salvar por quienes meditan dar el salto y, en buena parte, quedaría en el olvido si llega la legalización. En todo caso, a pesar de que la parte meramente agrícola no presenta obstáculos, la actividad hoy no resulta rentable. Se exigen vallas de siete metros alrededor de las plantaciones, personal de seguridad durante las 24 horas del día y continuas inspecciones por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Todo ello si se obtiene la licencia para establecer la plantación.

Manrique explica que llegó a plantearse la posibilidad de convertirse en productor, hasta que él y sus compañeros de viaje toparon con la necesidad de "invertir tres millones de euros" sin ninguna garantía de obtener el permiso.

En la actualidad deben invertirse hasta tres millones de euros sin garantía de obtener licencia

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Los pasos adelante dados por Uruguay y Canadá, donde se admite el uso recreativo, sumados al debate abierto en España, hacen que los agricultores tomen posiciones. Eso explica la aparición de la "autorización para el cultivo de plantas de cannabis con fines médicos o científicos" en el informe previo para la reconversión del tomate canario de exportación encargado por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ejecutivo autonómico.

Ahora bien. La experiencia de Canadá muestra que la rentabilidad está lejos de los niveles previamente estimados y que continúan operando las mafias. Toda una advertencia a tener en cuenta.

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