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Diario de Ibiza

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Los médicos del aeropuerto de Palma dicen que el migrante del avión sí sufría una crisis diabética

Dos testigos ratifican ante la jueza que los fugitivos salieron de la aeronave de forma violenta

Sanitarios trasladan al joven que obligó a desviar el avión.

Un informe de los servicios médicos de Son Sant Joan apunta que el migrante que provocó el aterrizaje de emergencia del ‘avión patera’ en Palma no fingió la crisis diabética. El documento, remitido esta semana al juzgado que investiga el caso y al que ha tenido acceso este diario, señala que el joven marroquí presentaba niveles «muy elevados» de glucosa en sangre tanto en pleno vuelo como a su llegada a Son Sant Joan. Los médicos del aeropuerto que le atendieron a pie de pista consideraron que sufría un «síndrome hiperglucémico» con taquicardia y «rigidez extrema» en las piernas y lo trasladaron urgentemente a Son Llàtzer. Sin embargo, los médicos que lo atendieron en el hospital palmesano no encontraron ya ni rastro de esta dolencia y le dieron el alta. Los investigadores sospechan que el joven podría haberse provocado de forma intencionada la crisis y exagerado sus consecuencias para facilitar la fuga masiva del avión el pasado 5 de noviembre.

El documento aportado a la causa abierta en el juzgado de instrucción número 6 de Palma, firmado por dos médicos que atendieron al migrante, señala que se le realizaron dos pruebas de glucemia. Una en el avión de Air Arabia en el que volaba desde Marruecos a Turquía, cuyo resultado fue de 350 miligramos por decilitro de sangre, muy por encima de los valores normales. Este resultado y la dificultad para respirar del joven llevaron a un médico que iba a bordo a considerar que la situación era «crítica» y pedir el aterrizaje de emergencia en Palma.

Ya en tierra, los médicos de Son Sant Joan detectaron que el joven presentaba taquicardia, tenía las piernas muy rígidas y no respondía a sus preguntas. En un nuevo test, comprobaron que su nivel de glucosa era de 167. Su «impresión diagnóstica» fue que padecía un «síndrome hiperglucémico». Le administraron suero y, durante el traslado al hospital certificaron que sus valores de azúcar y el ritmo cardiaco seguían siendo «elevados». El joven llevaba consigo medicamentos para tratar la diabetes tipo 2 que padece, según indicó entonces el migrante que le acompañó a Son Llàtzer y huyó desde allí.

Ya en tierra, los médicos de Son Sant Joan detectaron que el joven presentaba taquicardia, tenía las piernas muy rígidas y no respondía a sus preguntas. En un nuevo test, comprobaron que su nivel de glucosa era de 167. Su «impresión diagnóstica» fue que padecía un «síndrome hiperglucémico». Le administraron suero y, durante el traslado al hospital certificaron que sus valores de azúcar y el ritmo cardiaco seguían siendo «elevados». El joven llevaba consigo medicamentos para tratar la diabetes tipo 2 que padece, según indicó entonces el migrante que le acompañó a Son Llàtzer y huyó desde allí.

Fuga a empujones

Por otra parte, dos controladores de vuelo que asistieron al avión a su llegada a Son Sant Joan ratificaron ayer ante la jueza que los migrantes salieron del avión a empujones. Según contaron, tras la salida del enfermo muchos pasajeros empezaron a exigir salir a fumar, mientras se agolpaban ante la puerta. Ante la creciente tensión, recomendaron a la tripulación que la cerrara, pero no lo hicieron. De repente, dos jóvenes se abalanzaron contra los empleados de la compañía y el personal de tierra y se abrieron paso a empujones para salir del aparato. Uno de los testigos fue tras ellos y explicó que corrieron por las pistas en el momento en que se aproximaba un avión, situación que calificó de peligrosa.

La Guardia Civil niega en un informe remitido a la jueza que devolviera en caliente a dos de los pasajeros

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Además, la Guardia Civil ha remitido un informe a la jueza en el que rechaza que dos de los pasajeros que salieron del avión fueran devueltos en caliente a su país. El instituto armado señala que estas personas no pretendían huir, sino que salieron de la aeronave asustadas por el tumulto que se formó con la fuga masiva. Así, los agentes justifican que al ser localizados los llevaran de vuelta al aparato. El informe, sin embargo, no aclara por qué estos pasajeros fueron interceptados por las fuerzas de seguridad marroquíes cuando regresaron a su país.

La jueza pidió a la Guardia Civil que aclarase lo ocurrido con estos dos hombres, ya que Air Arabia aseguraba en un informe: «La Policía trajo de regreso a dos de los pasajeros huidos». La Guardia Civil ha comunicado esta semana a la jueza que ambos fueron localizados junto a una de las terminales durante las batidas para localizar a los fugados. Estaban fumando y explicaron que se habían asustado cuando la veintena de pasajeros abandonaron el avión y decidieron salir. La Guardia Civil sostiene que no tenían intención de escapar y justifica haberlos llevado de vuelta a la aeronave.

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