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Diario de Ibiza

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Salinera calcula que se han perdido 3.000 toneladas de la cosecha de sal por las lluvias

La producción de ses Salines de Ibiza alcanza al final las 56.000 toneladas, un 7,7% más que en 2020 a pesar de que ha llovido 16 días en el último mes, algo que no aparece en el registro de los últimos 25 años

Las dos montañas de sal, a mediados de septiembre, cuando empezó la recolección de este año.

Salinera Española ha culminado esta semana las tareas de recolección de la cosecha de sal de los estanques del Parque Natural de ses Salines de Ibiza con un total de 56.000 toneladas, un 7,7% más que el año pasado. Y podía haber rondado las 60.000 toneladas, una cifra que hace años que no se alcanza, si no se hubieran perdido unas 3.000 como consecuencia de las repetidas e intensas lluvias registradas este otoño, según los cálculos del director de la empresa salinera en Ibiza, José María Fernández.

Montículos de sal tras el vaciado de estanques de ses Salines. | ZOWY VOETEN

«En el último mes ha llovido 16 días en ses Salines, algo que no hallamos en nuestros registros de los últimos 25 años. Ha provocado un pequeño desastre», asegura, en referencia, sobre todo, a que las precipitaciones «entorpecen mucho el trabajo de la cosecha» y «destrozan las pistas, que habrá que repararlas».

El mayor problema de las lluvias sobre la producción se genera al inicio de la cosecha, entre septiembre y octubre, cuando se vacían los estanques. En este sentido, Fernández explica que en septiembre y octubre «no llovió nada». «Pensábamos que nos íbamos a escapar, pero siempre llueve». Las precipitaciones de principios de noviembre provocaron la pérdida de «la mitad» de la sal en algunos estanques que se acababan de vaciar, según Fernández. De todos modos, la producción de este año ha sido «buena» porque «no ha sido húmedo, salvo a finales de otoño».

El objetivo de la empresa siempre es como mínimo superar la barrera de las 50.000 toneladas, la cantidad que marca si la cosecha es rentable. «A partir de esta cifra sacamos la cabeza y respiramos porque al menos se pueden cubrir los gastos», indica el director de la explotación salinera.

Las cosechas de ahora no tienen nada que ver con las que se producían a principios del siglo pasado, cuando en un año se podían extraer de los estanques hasta 90.000 toneladas de sal, casi el doble que actualmente.

Tal como publicó este diario a mediados de septiembre, justo cuando se empezó la cosecha, Fernández calculaba que la cosecha de este año sería de 50.000 toneladas, pero finalmente se han superado las expectativas.

Comercialización garantizada

Además, Salinera Española tiene la ventaja de que ya tiene toda la producción colocada en el mercado: 20.000 toneladas (de la montaña de sal oscura) al deshielo de las carreteras del Reino Unido y 36.000 a los clientes habituales de Islas Feroe (para salazón del bacalao) y las conserveras de Vigo, más «algún extra».

También cabe la posibilidad de que las salinas de Salinera Española en la Península echen mano de parte de la producción de Ibiza para atender sus necesidades. A diferencia de la cosecha de ses Salines, las de las explotaciones del sureste del Mediterráneo «no han sido buenas» este año, precisamente porque «ha llovido bastante, más que en Ibiza».

La regulación de la actividad salinera sigue «en el limbo»

La regulación de la actividad salinera sigue «en el limbo», lamenta el director de Salinera Española en Ibiza, José María Fernández, que sigue esperando desde 2008, cuando se constituyó la comisión salinera para dar cumplimiento a la aprobación del plan de gestión previsto en el Plan Rector de Usos y Gestión del Parque Natural, de 2005. «No se ha hecho nada y seguimos con la ambigüedad de la Administración. Un día levantan un acta, pero otro día no por esta ambigüedad, que es lo peor», critica Fernández.

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