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Arte religioso

El retablo de la iglesia de Jesús, en Ibiza, pasa la ITV

Por encargo del Desde la pasada primavera, la empresa Einam realiza el seguimiento del estado de conservación del retablo mayor de la iglesia de la Mare de Déu de Jesús, cuya restauración culminó en marzo de 2018. Además de hacer controles diarios de humedad y temperatura, esta semana dos restauradoras, Neus Peinado y Marina Suñer, se encargan de hacer una revisión visual exhaustiva para comprobar las condiciones en que se encuentra esta joya artística

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El retablo de la iglesia de Jesús, en Ibiza, pasa la ITV Vicent Marí

La restauradora Neus Peinado Sala lleva buena parte de la mañana subida al andamio observando concienzudamente el estado en el que se encuentra la joya de la corona de la iglesia de Jesús, el retablo de la Mare de Déu de la Llet. Para no provocar ningún daño en la pintura, coloca con sumo cuidado papel japonés sobre el rostro de San Marcos Evangelista antes de inyectarle cola de conejo, el mismo material que se empleaba como adhesivo hace 500 años. La intención es reparar un leve desperfecto que ha detectado durante el examen exhaustivo del conjunto pictórico. No es la primera inyección que pone.

En estos días ha localizado otras pequeñas grietas en el retablo, cuyos trabajos de restauración culminaron en marzo de 2018 tras un largo y complejo proceso de cuatro años. Como explica la restauradora, que haya algunos desperfectos en una obra que data de 1503 y que se encuentra en un espacio abierto al culto no es extraño, a pesar de que los trabajos de restauración se llevaran a cabo hace relativamente poco tiempo. «Hay que tener en cuenta que esta obra no está en un museo sino en un sitio muy complejo, que no es estanco y en el que se celebran actos religiosos y eso varía continuamente las condiciones de humedad y temperatura. Eso exige llevar a cabo un trabajo de conservación preventiva», explica.

La restauradora Neus Peinado, subida al andamio. Vicent Marí

Cuando en 2018 finalizó la restauración del retablo y de la iglesia de Jesús, tanto el Consell de Ibiza como el Obispado de las Pitiusas ya plantearon la necesidad de llevar a cabo un plan de conservación del conjunto pictórico. La primera revisión profesional anual que se ha llevado a cabo comenzó este año y se ha encargado a la empresa ibicenca Einam. Neus Peinado, junto a otra restauradora, Marina Suñer, y el arquitecto técnico Adolfo Marí están trabajando en esta labor de conservación preventiva. «Esta revisión no obedece a a ninguna urgencia. Se hace para evitar que el retablo vuelva a estar en el mal estado en el que se encontraba antes de restaurarlo», explica Peinado.

Peinado realiza una pequeña intervención. Vicent Marí

Desde la pasada primavera se hace un control diario de la humedad y la temperatura porque lo que más puede afectar al retablo «son las fluctuaciones de estos valores en un corto periodo de tiempo», según explica la restauradora.

El párroco de la iglesia de Jesús, Pedro Miguel López, que observa la labor de Peinado con detenimiento, asegura que desde que se hizo la importante intervención en el templo ha notado que ha bajado notablemente la humedad. «Tengo un detector infalible para eso, soy alérgico a los ácaros», comenta. A ello ha contribuido, explica, el sistema de ventilación natural que se instaló entonces para que la humedad del suelo no ascendiese por los muros y el aire circulara por detrás del retablo. «La humedad relativa en el ambiente no ha bajado tanto, pero con la intervención han mejorado mucho las condiciones del templo», contesta la restauradora a la observación del párroco.

El párroco de Jesús, Pedro Miguel López, junto al historiador Martí Vila. Vicent Marí

Además de los controles diarios de humedad y temperatura, el pasado lunes Einam instaló un andamio para que las restauradoras pudieran hacer un examen visual exhaustivo de la pieza de arte religioso más valiosa que conserva Ibiza. «El viernes por la tarde se retirará», explica López. «El estado en el que hemos encontrado el conjunto pictórico es satisfactorio», asegura Peinado.

Los enemigos del retablo

El retablo, debido a los materiales que lo conforman, se enfrenta a «tres problemas». «Es importante que la temperatura y la humedad sean estables porque la madera siempre tiende a tener un equilibrio con el ambiente que le rodea, para lo que suelta y absorbe humedad, lo que acaba afectando a la pintura, que se acaba separando de la superficie», explica la restauradora.

Otro de los problemas es que, con el tiempo, los clavos de hierro que unen las piezas del retablo se deforman y corroen, lo que produce pequeños bultos. «Muchas de las cabezas de esos clavos las retiramos cuando hicimos la restauración, pero aquellas que no suponían un peligro las mantuvimos porque es un elemento original», explica Peinado, que también participó en los trabajos de recuperación que se llevaron a cabo entre 2014 y 2018.

«Es importante que la temperatura y la humedad sean estables porque la madera siempre tiende a tener un equilibrio con el ambiente que le rodea"

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El tercer inconveniente que juega en contra de la conservación en perfecto estado de esta «joya de museo» es que «al estar hecha con materiales orgánicos como la madera, las colas animales y la estopa, en cuanto la temperatura sube por encima de los 25 grados y la humedad está al 70 por ciento empiezan a proliferar los microorganismos y hongos». Por ejemplo, cuando Peinado comprobó hace unos días el estado de la parte superior del retablo, el guardapolvos, vio que estaba lleno de moho, lo que había deteriorado ligeramente la pintura en esa zona. Procedió entonces a su limpieza aspirando el moho y luego renovó la capa de barniz que recubre las pintura empleando una resina natural que se llama dammar. «Protege las tablas para que la humedad no acceda por el anverso», explica.

Además de estos trabajos de mantenimiento, los controles de humedad y temperatura continuarán hasta diciembre. En base a las conclusiones que se saquen de estas acciones se elaborará un informe que determinará si hay que llevar a cabo alguna medida correctora. «Seguramente habrá que realizar algunas pequeñas mejoras», adelanta Peinado.

La Virgen de la Leche, estrella de la televisión

El pasado lunes, 25 de octubre, el equipo de ‘Senderos del mundo’, una serie documental de RTVE emitida en La 2, estuvo rodando en la iglesia de Jesús. Su párroco, Pedro Miguel López, explicó el valor y la historia del retablo de la Mare de Déu de la Llet al actor Antonio Salazar, uno de los presentadores de esta producción que, previsiblemente, en enero de 2022 estrenará su próxima temporada. 

El municipio de Santa Eulària será el protagonista de los programas número nueve y diez de ‘Senderos del mundo’. Como confirmó el propio Ayuntamiento de Santa Eulària, el rodaje se llevó a cabo ente el 21 y el 26 de octubre. Dani Marí, técnico de Turismo de este Consistorio, explicó que se trata de una acción que se enmarca dentro del programa estratégico de promoción turística de Santa Eulària. «Lo que hizo estos días el equipo de ‘Senderos del mundo’ es recorrer la Gran Ruta, la primera ruta de senderismo de gran recorrido que habrá en Ibiza», detalló.

El itinerario de la Gran Ruta, que conecta buena parte de los puntos de mayor interés turístico y patrimonial de Santa Eulària, pasa por Jesús, de ahí que el lunes estuviera el equipo del programa en esta localidad. Allí Salazar, además de visitar la iglesia de Jesús, estuvo con unas artesanas que le explicaron cómo trabajan con el esparto. 

Una pieza «excepcional»

El retablo de la Mare de Déu de la Llet es una obra «excepcional». Coinciden en ello Neus Peinado y el historiador Martí Vila, que se ha acercado a la iglesia para hablar con la restauradora y el párroco de Jesús. Este historiador y profesor de Ibiza es uno de los expertos que participó en el estudio que se hizo del retablo cuando se restauró y que el Consell de Ibiza convirtió en un libro titulado ‘L’església de la Mare de Déu de Jesús. Restauració del temple i del retaule’.

Vila, explica, se ocupó de analizar la iconografía de este conjunto pictórico de principios del siglo XVI, que pintaron maestros del Taller Osona de Valencia (se le ha atribuido a Rodrigo de Osona y a sus hijos Francisco y Jerónimo). «Es el único de los retablos de este taller, uno de los más importantes de España de la época, que se mantiene íntegro. El resto están desmontados y se exponen incompletos o a trozos en museos como el Prado, en Madrid, o en el Victoria and Albert Museum de Londres», destaca el historiador. «Es algo excepcional que una pieza de tanto valor artístico se haya conservado prácticamente íntegra durante más de 500 años en un mismo lugar y con el mismo uso litúrgico», añade. Otra virtud que Vila resalta es «su estética, en la que se combinan lo gótico y flamenco con un paisaje más italianizante». El historiador resalta también «la iconografía derivada de los franciscanos» y muestra en la tableta que lleva consigo detalles de la obra, como los seis pájaros diferentes que aparecen en el conjunto pictórico. El retablo mayor, presidido por la Mare de la Déu de la Llet, dice, «es una pequeña joya» que no se cansa de admirar.

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