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Los veterinarios de Ibiza se quedan al límite de existencias de vacunas para gatos

Los distribuidores han reducido drásticamente el número de preparados que facilitan y no se puede cubrir la actual demanda

Una veterinaria sostiene a un gato en una consulta de Eivissa. | VICENT MARÍ

«En estos momentos casi no tenemos vacunas para gatos, hemos estado más de un mes sin trivalentes y en algunos casos la lista de espera es hasta principios de noviembre», comenta Javier Martín, de la clínica veterinaria Kans, en Santa Eulària. Revisa la disponibilidad de los productos y lo confirma: «No queda purevax [vacuna contra la rinotraqueítis, la clamidiosis, y la leucemia felina, entre otras enfermedades] hasta el 5 o el 7 de noviembre». No es una excepción, sino la norma.

Otros veterinarios consultados, como los de las clínicas de Sant Jordi o de Ses Païsses confirman la situación: desde el pasado mes de mayo escasean las vacunas para mascotas, pero la falta es especialmente grave en el caso de los gatos.

«Nosotros hemos llegado a estar más de dos semanas sin una sola vacuna», reconoce Lida Chirinos, propietaria de la clínica veterinaria de Ses Paisses, «faltan todas, la trivalente, la de la leucemia, la de la rabia...». Cada semana, un veterinario suele administrar unas veinte vacunas, a las que hay que añadir las que se aplican más allá de la clientela: «Nosotros trabajamos con asociaciones protectoras y ofrecemos vacunaciones, y estas colaboraciones han quedado muy condicionadas».

Los principales afectados son los cachorros de gatos. Los felinos de corta edad son muy vulnerables a las enfermedades y para garantizar su supervivencia es importante inmunizarles siguiendo el calendario. Así, entre los dos y los cuatro meses, se les debe administrar las dos dosis de la vacuna trivalente, las dos dosis contra la leucemia y la antirrábica. «No vacunarlos es un problema porque su tasa de mortalidad frente a las enfermedades es mucho mayor», comenta Fernando Ribas, de la clínica veterinaria de Sant Jordi.

Ribas señala que la escasez también se produce en las vacunas para perros, pero que en este caso la falta no es tan acuciante: «Hay más laboratorios que se dedican a la inmunización de perros. Aunque algunos hayan dejado de producir, otros han ido cubriendo esta falta».

Consecuencia del covid

¿Cuáles son los motivos? Ni Javier Martín ni Lida Chirinos se pronuncian y comentan que los distribuidores les han señalado que los laboratorios no les han ofrecido stock y no les han dado más explicaciones.

Fernando Ribas, en cambio, señala que esta escasez es consecuencia directa de la crisis sanitaria producida por el covid. «La mayoría de empresas que producen vacunas para mascotas no tienen laboratorio propio y las han de encargar externamente», señala. «El caso es que cuando se ha iniciado el proceso de vacunación masiva, la mayoría de estos laboratorios se han centrado en la producción de vacunas para el covid». Ribas recuerda que esta situación se está produciendo en toda Europa.

Mejoran los ‘stocks’ de agujas, jeringuillas y material desechable

Durante el inicio de la pandemia escaseó el material sanitario para mascotas. La falta generalizada de vacunas se ha extendido también al material sanitario para mascotas, como jeringuillas, agujas, batas desechables o guantes, aunque en este caso la falta fue especialmente acuciante durante los primeros meses de la crisis sanitaria del covid, en primavera del año pasado.

«Hemos vuelto a tener stock, pero durante meses nos quedamos sin material porque la crisis sanitaria comportó que todo este material se destinara a uso humano», comenta Fernando Ribas, propietario de la clínica veterinaria de Sant Jordi. A la escasez se le añadió el aumento disparatado de los precios, aprovechando las circunstancias: «En circunstancias normales, una caja de 100 jeringuillas para insulina cuesta siete euros. En los momentos de mayor escasez, te cobraban hasta 30 céntimos por jeringuilla».

Un escasez que se extendió también al material para quirófano de uso habitual de los veterinarios, lo que obligó a retrasar las intervenciones a muchas mascotas.

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