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Turismo

El mejor final de temporada en Ibiza para el mercadillo de Punta Arabí

Los vendedores afrontan con alivio el mes de octubre después de llegar a un acuerdo para evitar el cierre anticipado del Hippy Market

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Hippy Market Punta Arabí Toni Escobar

Tras aparcar en Punta Arabí, cuesta creer que es final de temporada. Los aparcamientos se ven llenos y el desfile de turistas empieza un centenar de metros antes de la entrada del mercadillo. Se escucha mucho alemán, francés y bastante holandés, de allí que sorprendan unas parejas de jubilados con acento mallorquín entre la multitud.

Son un grupo de diez amigos de Pollença que suelen viajar juntos y que ya han frecuentado Ibiza. No obstante, es su primera visita al Hippy Market de Punta Arabí, aunque sí conocen el de Las Dalias. «Unos amigos que viven aquí nos han recomendado que viniéramos porque lo habían vuelto a abrir», comentan.

En verdad, desde el inicio de la temporada, los vendedores no han faltado a su cita de los miércoles, aunque, en la última semana, han sufrido una pesadilla después de que les anunciaron, por sorpresa, que el mercadillo no iba a celebrarse en el mes de octubre.

Turistas en Punta Arabí. Toni Escobar

El gran susto

«Nos enviaron un mail el miércoles pasado y nos enteramos, por sorpresa, de que nos cierran de una semana para la otra» explica Pablo Boggio, que trabaja en verano en su puesto de ropa y bisutería de Punta Arabí desde 2005. «Vivimos de la temporada y contábamos con octubre, nos iba a perjudicar seriamente si se llega a cerrar. Encima, muchos vendedores habían comprado stock para este mes», añade.

Ana Ordóñez Toni Escobar

En el puesto vecino, Saray Montiel habla animada con su móvil. Su madre, que está haciendo el Camino de Santiago, le acaba de llamar preocupada. «Al final seguimos, mamá», la calma.

Montiel también vende en Las Dalias, «pero mucha gente solo tiene este mercadillo y para todos es muy importante trabajar en octubre». Más aún, viendo la buena afluencia de público a las once de la mañana. «La verdad es que ha venido mucha gente este verano. Como no había fiesta, se pasaban por el mercado», explica.

«Hacer octubre puede significar para mucha gente pagar el alquiler de la mitad de este invierno»

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2020 en blanco

Pese a la buena marcha del verano, sin parones en la actividad que muchos temían inicialmente por el covid, la temporada de los vendedores no empezó hasta finales de junio. «Además, el año pasado no hicimos nada», apunta Ana Ordóñez, de PerraVida mientras decora unas correas de cuero para unas mascotas. «Hacer octubre puede significar para mucha gente pagar el alquiler de la mitad de este invierno», ejemplifica.

Ordóñez es una de las portavoces de la Asociación de Vendedores del Hippy Market de Punta Arabí (Avehmpa), el colectivo que ha encauzado, con éxito, el movimiento de los vendedores para trabajar aquí todos los miércoles de octubre. Esas eran las condiciones con las que empezaron la temporada.

Sin embargo, las desavenencias entre la empresa que explotaba el complejo, Azuline Hotels, y la propietaria, Paquita Sánchez, por poco echan al traste su final de temporada y sus previsiones para el invierno. Pese a que tanto Sánchez como el Ayuntamiento de Santa Eulària se pusieron de lado de los vendedores, estos han sufrido hasta el último momento. Encima, no recibieron ninguna explicación por los motivos del cierre.

La lucha

«Hasta el lunes, estaba convencida de que podríamos volver al mercadillo, pero por la tarde ya lo daba por perdido. Encima, se apagó Whatsapp y nos quedamos incomunicados en el grupo de vendedores». Al día siguiente, se llevaron la sorpresa. «Esto nos ha servido para darnos cuenta de que unidos, con un objetivo en común y organizados, se pueden conseguir cosas muy grandes. Nadie daba un duro y hemos demostrado que se puede y que hay que pelear», destaca Ordóñez, que también es una de las fundadoras de la Plataforma de Autónomos Discontinuos (PAD). «Nos activamos porque, con la pandemia, el gobierno nos dejó fuera de todas las medidas de emergencia en su momento», indica.

En temporada alta, el mercadillo de Punta Arabí alcanza los 550 puestos, mientras que el pasado septiembre trabajaron unos 350. La mayoría de los consultados, este año ha optado por pagar las cuotas mensuales del mercadillo, entre 179 y 190 euros.

Óscar Gisbert Toni Escobar

«Este año, como no sabíamos si nos cerrarían de nuevo o si el covid volvería a repuntar, lo más seguro era pagar mes a mes, aunque otras veces puede ser más cómodo y conveniente hacer el pago anual», detalla el pintor Óscar Gisbert. Él lleva 20 años vendiendo sus cuadros de paisajes y arquitectura ibicenca en Punta Arabí, además del puerto de Vila y de Las Dalias. «Hubiera perdido mucho trabajo y clientes, porque aquí sigue habiendo ambiente y la gente viene aunque haya mucho menos turismo en octubre», admite.

Silvia Pes Toni Escobar

A Silvia Pes, el último mes de la temporada le supone un buen empujón. «Como ya hay colegio, viene otro perfil, solo parejas o amigos y las ventas son más fáciles», explica. Ella también vende en Las Dalias, con lo que en diciembre aprovecha la campaña de Navidad.

«Pero en noviembre baja mucho, así que me moría cuando pensaba que este mercadillo quedaba cerrado en octubre», admite Pes. «Además, Punta Arabí es muy emblemático para Ibiza».

La parte gastronómica del mercadillo este verano, sin el restaurante, se ha servido de los food trucks, como el de Sa Trugeta de Carles Capdevila, que se muestra pletórico preparando hamburguesas y perritos. «Sí que estoy eufórico, porque trabajar otras cuatro semanas nos viene muy bien. No solo para alargar la temporada, sino porque ya llevamos casi dos años jodidos y tenemos que recuperar lo perdido».

Hippy Market Punta Arabí vídeo

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