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Agricultura

150 cartas para que los restaurantes promocionen los vinos de Ibiza

Las bodegas ibicencas aseguran que las copiosas lluvias de la primavera han mermado la producción de la vendimia, si bien la calidad de los caldos es mayor

Presentación de las cartas de vinos ibicencos en la Pimeef | J.A.RIERA

La asociación de bares, restaurantes y cafeterías de la Petita i Mitjana Empresa d’Eivissa i Formentera (Pimeef), en colaboración con el Consell ibicenco, ha elaborado 150 cartas de vino ibicenco, el conocido como ‘Vi de la Terra’, para «visibilizar» la producción de los caldos pitiusos con denominación IGP (Indicación Geográfica Protegida) «de forma exclusiva».

En principio, los productores de los vinos repartirán las cartas entre los restaurantes de la isla «que sean sus clientes», según señaló Verónica Juan, presidenta de la asociación de la restauración, si bien parece que había cierta confusión al respecto y que algunas bodegas no tenían ayer claro si se debía proceder de esa manera o debía ser la Pimeef la encargada de su reparto.

Las cartas son dípticos que promocionan la marca del ‘Vi de la Terra’ y que en un mapa localizan en qué zona de la geografía insular se encuentran enclavadas las cinco bodegas incluidas en la denominación de origen. Poco más: una de las caras está vacía para que el restaurante o bar en cuestión pegue ahí (tiene cuatro adhesivos) la carta de los vinos que ofrece a sus clientes.

El propósito, según Juan, es incentivar su consumo y visibilizar su producción. Y de paso, conocer mejor a los clientes. Así, en los dípticos se propone participar en un concurso cuyo premio es una caja de vinos. Basta con responder a cuatro preguntas, a las que se accede tras activar un código QR (Quick Response). La Pimeef y el Consell plantean estas cuestiones para conocer a través de ellas qué tipo de vino ha pedido el comensal, si le ha gustado, y qué le parece la relación calidad/precio.

Las malas lluvias

La calidad de los caldos de este verano es, según Estela González, responsable de Can Rich, muy buena: «Ha sido -contó ayer- una vendimia de menos cantidad pero de mayor calidad. Se ha hecho un trabajo muy exhaustivo para buscar esa calidad, desechando los racimos que no eran lo suficientemente buenos».

«La primavera fue lluviosa, lo cual fue un caldo de cultivo para todos los hongos. Se ha tenido que hacer mucho trabajo, tanto de prevenir como de retirar todas las uvas que no presentaban la calidad mínima»

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Porque este año la meteorología no lo ha puesto fácil: «La primavera fue lluviosa, lo cual fue un caldo de cultivo para todos los hongos. Se ha tenido que hacer mucho trabajo, tanto de prevenir como de retirar todas las uvas que no presentaban la calidad mínima».

Y encima la plaga de las torcaces no les dio, por enésimo año consecutivo, tregua: «Nos han jugado malas pasadas, como cada año. Es un problema grande. Es un ave invasora que ha venido para quedarse. Hay que poner solución a esto. La Administración nos tiene que ayudar. Es cierto que este año, además de darnos algún permiso para cazar, nos ha facilitado un halconero. Pero eso no es suficiente».

Tras cebarse con la uva, las torcaces se centran ahora «en los higos y luego irán a por la aceituna. Se lo zampan todo», avisa González. Y colocar mallas es, en su caso, tarea imposible: «Pueden ponerlas quienes tengan pocas hectáreas, pero en Can Rich tenemos 20 hectáreas. Sería inviable».

Al acto de presentación de las cartas de vino también asistieron Antonia Torres, de Can Maymó, y Henrik Smith, de la bodega Ibizkus, así como Josep Lluís Joan, técnico de Promoción de la Calidad Agroalimentaria del Consell.

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