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Arte

El festival Territori se despide en la cuna de la ciudad de Ibiza

La acción de la artista mapuche Paula Baeza en sa Caleta cierra la muestra internacional de ‘performance’

Un momento de la 'performance' de Paula Baeza en sa Caleta V. Marí

La segunda edición del Territori Festival concluyó ayer por la tarde con la performance que llevó a cabo la artista chilena Paula Baeza en el poblado fenicio de sa Caleta, inspirada en los orígenes del núcleo que acabaría convirtiéndose en la ciudad de Divisa. La directora del certamen, Isa Sanz, destacó que la flexibilización de las restricciones sanitarias, que han permitido a los asistentes «conectar con esta disciplina que no tiene nada que ver con el teatro y con estar sentado».

La directora de Territori Festival, Isa Sanz. | V. MARÍ

Así, el año pasado todas las actividades incluidas en el programa tuvieron que llevarse a cabo con el público repartido en sillas y permanecer en ellas para contemplar las performances, sin capacidad de interactuación. No obstante, «ese contexto era muy performativo en sí mismo. Era un escenario más y los artistas se adaptaron de una manera muy fácil y espontánea».

Un momento de la acción de la artista lituana Zidrija Janusaite en el Espacio Micus. V. Marí

«El festival ha nacido en un contexto muy duro y muy heavy, pero este año se han relajado las medidas y, aunque nos ha supuesto más trabajo, ha permitido la movilidad de la audiencia», destacó Sanz, satisfecha por la buena marcha de la segunda edición del encuentro.

El festival Territori se despide en la cuna de la ciudad de Ibiza

«Estoy supercontenta ahora mismo porque ha salido todo como preveíamos, con algún pequeño cambio de logística y organización para alguna localización, pero lo bueno de los artistas que trabajan con performance es que se adaptan rápidamente a lo que pueda suceder».

Adaptación

Entre estos reajustes se encuentra el cambio de la acción del sueco Gustaf Broms que estaba prevista el sábado y que, finalmente, no recibió el permiso del parque natural de ses Salines.

Finalmente, la cita con Broms se programó ayer al mediodía en el Espacio Micus de Jesús. Previamente, la artista lituana Zidrija Janusaite protagonizó en este mismo centro cultural durante dos horas la performance ‘¿Cuánto tiempo se necesita?’.

En los momentos iniciales, Janusaite guardaba en silencio, sentada de rodillas, hierática, mientras le goteaba agua en la coronilla, contemplada por una quincena de personas. «Si mi única vida es como una gota de agua, ¿cuantas vidas (gotas) necesito para cambiar?», se pregunta la artista en el programa del festival.

Dos semanas de programación

Por la tarde, la artista visual mapuche Paula Baeza ponía punto final con su acción específica para el poblado fenicio de sa Caleta. Baeza culminaba así sus labores de investigación previa, en las que se reunió con el técnico de Patrimonio del Consell de Ibiza, el arqueólogo Joan Ramon, así como un trabajo in situ durante cinco días.

El festival comenzó el 13 de setiembre y se ha desarrollada en diferentes ubicaciones de los cinco municipios de Ibiza. La edición de este año ha contado con destacadas figuras internacionales como la británica Kimvi Nguyen, el sueco Gustaf Broms, la méxico-finlandesa Diana Soria o el mexicano Fausto Gracia, además de Janusaite y Baeza, entre otros. La directora quiso agradecer especialmente la colaboración de los cinco ayuntamientos y del Consell de Ibiza, además de todas las empresas participantes en la edición de este año.

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