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Curso de autodefensa para mujeres en Ibiza: "En una situación hostil, grita '¡fuego!'"

El campeón del mundo de K1, Antonio Ponce, imparte un taller organizado por la Asociación Española de Guardias Civiles

El campeón del mundo de k1, Antonio Ponce, enseña unas técnicas de golpeo a las asistientes al curso defensa personal contra la violencia de género. | V.MARÍ

La Asociación Española de Guardias Civiles organizó ayer un curso de defensa personal femenina en la Escuela de lucha Primer asalto, impartido por una de las figuras más destacadas de las artes marciales en España, Antonio Ponce. Este cordobés de 30 años luce en su palmarés el campeonato del mundo de Kick Boxing WKL, el campeonato de Europa de Muay Thay y, el pasado mes de julio, obtuvo el campeonato de España de Bricpol (sistema policial de defensa personal) como representante de la Benemérita. Ese mismo mes, recaló en Ibiza, en el cuartel de can Sifre.

Esta jornada de formación se empezó a gestar por una finalidad doblemente altruista. Además de dar unas pautas a las mujeres ante situaciones hostiles o casos de violencia de género, tenía como objetivo recaudar fondos para la campaña ‘Ayuda para Daniela’.

Ponce trabaja en el cuartel de Can Sifre desde julio.

Se trata de la hija de un teniente que es profesor de la Academia de Guardias de Baeza y que necesita un costoso tratamiento oncológico. «Pero la respuesta de los compañeros de toda España fue tan rápida que en seguida se alcanzó el objetivo de la recaudación», destaca el delegada de AEGC en Balears, Iván Fidalgo. «Nuestra intención es aumentar las actividades formativas y colaborar en iniciativas benéficas como esta», añade.

Próximos talleres

De hecho, Ponce ya tiene previsto organizar nuevas jornadas del curso de defensa personal con fines solidarios, tanto para mujeres como niños y adolescentes víctimas de acoso escolar. La próxima convocatoria la tiene prevista para noviembre o diciembre, en la que animará a los asistentes a donar alimentos para entidades benéficas Cruz Roja o Cáritas.

«Siempre he trabajado mucho con temas de bullying y de violencia de género que, desgraciadamente, se dan muchos casos en la isla», lamentó Ponce. Antes de presentarse al grupo que va a participar en la jornada, deja claro que «realmente, no se busca que la chica ataque o que haga una defensa ante el agresor».

Es habitual que mucha gente, ante una situación difícil, se queda bloqueada y en estado de 'shock'

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Al verse enfrentadas ante una situación difícil, es habitual que mucha gente «se queda bloqueada, en estado de shock». «Gracias a estos cursos y a las charlas, consiguen confianza y autoestima para que tengan la iniciativa para decir ‘no me toques’ o salir corriendo».

Ponce practica una técnica con una de las asistentes al curso. V. Marí

Pero, como primer consejo, Ponce tiene claro cuál es el más efectivo para conseguir llamar la atención de toda la gente que se encuentre en las proximidades y así ahuyentar a un agresor. «En una situación hostil, lo más aconsejable es gritar ‘¡Fuego!’ y es la palabra más usada en estas situaciones».

El instructor divide la sesión en tres partes, una dedicada a los golpes, otra a técnicas de agarre y derribo y la última a resolver cualquier duda o dar consejo a las situaciones de riesgo planteadas por las participantes.

Entre ellas, se encuentra Gabriela Delgado, que ya ha asistido a cursos de defensa personal previamente. «Creo que son necesarios para todas las mujeres que nunca estamos libres de sufrir alguna agresión y así poder reaccionar ante ella», apunta Delgado.

Parar los pies

Eva García no ha sufrido situaciones de acoso, pero constata que la práctica de boxeo «te hace sentir muy bien mentalmente y descargas todo el estrés». Laya Paguillo también cuenta con experiencia practicando boxeo y en su anterior trabajo de camarera en Can Misses se vio obligada alguna vez a parar los pies a algún cliente.

«Ahora soy sanitaria y no me ha hecho falta, pero trabajando de noche de cara al público siempre hay alguien que se sobrepasa». No obstante, no duda a la hora de dar un consejo a quien se enfrente a una posible agresión: «Salir corriendo».

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