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Facultad de medicina

Ejercer la Medicina en Baleares es cosa de mujeres

248 de las 338 matrículas registradas hasta el miércoles eran de estudiantes femeninas, frente a las 90 de hombres, es decir, un total del 72,2%

A finales de esta semana se explicó a los alumnos de 6º las rotaciones. | M. MIELNIEZUK

Los últimos estudios de grado incorporados a la UIB comienzan este lunes su sexto año que concluirá con la primera promoción de médicos formados en Baleares. Y el perfil de los 360 alumnos, 60 por curso, que comienzan las clases es inequívoco: mayoritariamente mujer y mallorquina

«Cuando vayas a un hospital en un futuro no muy lejano será muy raro que te atienda un médico, la mayoría serán facultativas», sostienen fuentes del decanato de la facultad de Medicina que mañana lunes empieza su sexto curso que concluirá con la primera promoción de médicos, o médicas.

Y es que de las 338 matrículas formalizadas hasta el pasado miércoles sobre un total de 360, sesenta por cada curso, 248 correspondían a mujeres y 90 a hombres, con lo que la brecha de género es porcentualmente abismal a favor de las primeras (72,2% del total).

Ya se vislumbró en el comienzo de estos estudios, el 12 de septiembre de 2016, que en la Medicina del futuro la mujer va a interpretar el papel protagonista: De los 41 alumnos que acudieron a la clase inaugural para recibir la bienvenida de Margalida Gili, entonces decana de la neonata facultad, 37 eran mujeres. Y la tendencia ha ido consolidándose con el paso de los cursos.

Más del doble

«Más o menos la proporción será de 100 estudiantes masculinos frente a 260 alumnas», redondean desde el decanato aportando otro dato importante, que el 49% de las matrículas son de estudiantes de esta comunidad autónoma, mayoritariamente de jóvenes mallorquines. «Hay varios menorquines y uno o dos ibicencos pero la mayoría son de Mallorca», añaden las citadas fuentes oficiales.

«En el 51% de estudiantes que no son baleares están representadas 15 comunidades autónomas», añaden antes de revelar que el tirón de la facultad de Medicina balear es alto: este año se han recibido 1.950 solicitudes para cubrir las 60 plazas ofertadas.

Es un dato relevante ya que, como se recordará, una de las principales motivaciones a la hora de montar estos estudios en la UIB fue la de crear un «vivero» de médicos que se quedaran a ejercer la profesión en las islas y solventar así en parte el déficit generalizado de estos profesionales que padece este país.

Pero, como matizan desde la facultad, este es un asunto que entra de lleno en la esfera personal de cada alumno, que habrá estudiantes mallorquines que tras formarse aquí no sepan estar en otro lugar que en sa roqueta y otros que quieran ver mundo o trabajar en hospitales más punteros.

La primera generación

«Esto no se sabrá hasta que concluyan su formación como especialistas (que puede dilatarse entre cuatro y cinco años, dependiendo de la especialidad elegida). Sa roqueta tira molt y el hecho de conocer los hospitales y sus servicios médicos creo que contribuirá a que muchos se queden», barajan.

Y este conocimiento y cercanía con los sanitarios se acentúa en este sexto curso que ahora inician las que serán las primeras médicas formadas aquí. Inmersos en la vorágine de su preparación, en el decanato explican que no recibirán clases presenciales al uso.

La facultad, que ofertará el doctorado en 2022, ha tenido este año 1.950 solicitudes para 60 plazas

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«Van a hacer 9 rotaciones de tres semanas cada una. Los 60 alumnos tienen que pasar por los servicios de Pediatría, Ginecología y Obstetricia, Psiquiatría y Medicina Familiar y Urgencias, muy ligados estos dos últimos y en los que se formarán durante seis semanas. Asimismo rotarán por las dos especialidades médicas que ellos mismos elijan en función de sus preferencias.

Además se formarán también en dos especialidades quirúrgicas de su elección», explican el que será el plan de estudios del último curso académico de la primera promoción de médicos formados en Mallorca que comenzará este lunes y concluirá el próximo 11 de abril.

«Las rotaciones se harán por los cuatro hospitales públicos de Mallorca, con la obligación de pasar por los comarcales de Inca y Manacor para que sepan cómo se trabaja en un centro pequeño, y por el Mateu Orfila de Maó así como por muchos centros de salud, mayoritariamente de Mallorca», añaden desde la facultad.

Solo para este sexto curso se ha contratado a 80 profesores asociados nuevos que, matizan, se diferencian de los que imparten las asignaturas en 3º, 4º y 5º en que sí deben trabajar en el Servei de salut con el objeto de garantizar la continuidad en la enseñanza.

«Cuando vayas a un hospital en un futuro no muy lejano será muy raro que te atienda un médico, la mayoría serán facultativas»

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Continuidad que se blindará con las figuras del tutor universal, nombrado por el rector de la UIB, y del tutor de prácticas clínicas. «Habrá unos doscientos profesores para todos los cursos entre catedráticos, titulares y asociados», calculan elogiando la labor docente de los residentes en su último año.

La modernidad de las instalaciones y el exitoso centro de simulación al que acuden profesionales y estudiantes, anima a dar solidez a este proyecto educativo. Por de pronto, en la facultad concluyen revelando que ya trabajan para ofrecer la posibilidad de realizar el doctorado en Medicina el año que viene.

Covid-19 Todo el alumnado se vacunó con los sanitarios de Son Espases

«Hemos mantenido la presencialidad de las clases durante toda la pandemia a excepción, claro está, de los meses en los que toda la población estuvo confinada y cuando algún profesor ha tenido que aislarse al dar positivo», se congratulan en la facultad de Medicina. Preguntados sobre si los estudiantes ya se han vacunado contra la covid-19, admiten que al tratarse de una opción personal, lo desconocen. Pero señalan que todos fueron citados para inmunizarse junto al resto del personal sanitario de Son Espases.

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