Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La matriculación de vehículos en Ibiza y Formentera es un 31% inferior a la de 2019

El sector no consigue recuperar el pulso precovid: las cifras de motocicletas y turismos dados de alta en 2021 y 2020 son las más bajas registradas durante las últimas dos décadas en las Pitiusas

Turismos aparcados en Vila. | VICENT MARÍ

Las Pitiusas se recuperan, sí, pero muy lentamente. El tránsito desde la parálisis generada por la pandemia hacia la normalidad no será cosa de dos días. Va para largo. Los datos turísticos y laborales reflejan que ni han llegado tantos turistas como antaño (2019) ni el producto interior bruto está a la altura precovid ni, de lejos, hay tantos puestos de trabajo. Y las cifras de matriculaciones de vehículos, termómetro de la economía, reflejan que se mejora, pero a paso de tortuga.

Hasta el mes de agosto, últimos datos disponibles, se tramitaron 2.729 altas de vehículos en Ibiza, que si bien suponen un 19% más que las que hubo en 2020, aún están un 31% por debajo de las de 2019: se han matriculado 1.242 autos y motos menos que hace dos años (y 1.500 menos que en 2018). Es, junto al dato de 2020, el peor registro desde que el Ibestat comenzó a publicar esta estadística, allá por 2003. En Formentera ha sucedido lo mismo: sólo se han matriculado 328 vehículos, el triple de 2020, pero casi un 41% menos que el año precio a la pandemia. Y es (junto a la del pasado año) la cifra más baja desde 2003.

Y agosto, que tantas ilusiones despertó porque empezaron a llenarse los hoteles (los que abrieron), fue bastante desastroso. Las 305 matriculaciones contabilizadas en Ibiza fueron inferiores a las que hubo en 2020 (343) y 2019 (379).

Los turismos son los principales culpables de que no arranquen las matriculaciones. Sólo se llevan 1.341 en Ibiza en lo que va de año, apenas 11 más que en 2020 (+0,8%), y un millar menos (-1.043, -43,7%) que en 2019. Nunca se habían tramitado tan pocos en los ocho primeros meses del año. Los problemas derivados de la escasez de componentes para la fabricación de vehículos (y de bicis y frigoríficos y de todo) también están detrás de esta parálisis. Quien quiere un coche debe tener paciencia y esperar a que llegue su turno. Los rent a car, por ejemplo, las han pasado canutas para completar sus flotas, los que han podido.

En Formentera (125 matriculaciones) se han doblado los registros de 2020 (64), pero queda un trecho para llegar a los de 2019 (152). También son sus peores datos históricos (con el de 2013). En esta isla se han dado de alta 177 motos, casi seis veces más que hace un año, pero menos de la mitad que las de hace dos años (365). Ibiza, con 866 motocicletas matriculadas (53% más que 12 meses antes), se acerca al dato de 2019 (935).

Poco stock y pocas ventas. Así resume Pablo Pavón, secretario de la Asociación de Talleres Libres, Recambios y Afines de la Pimeef, la situación que atraviesa el sector de la venta de vehículos de ocasión. Hay menos coches de segunda mano disponibles por dos motivos. Primero, los rent a car no se han desprendido este año de su flota: no pudieron renovarla debido a que las fábricas están a medio gas (o cierran temporalmente sus cadenas) por la falta de componentes. Segundo, los ciudadanos no cambian sus coches con la alegría de antaño por una simple razón: no ven clara la situación económica. «La gente se guarda su dinero por temor a lo que pueda pasar», indica Pavón.

Un coche en un mes

Este empresario, que vende tanto coches de segunda mano como nuevos de tres importantes marcas, asegura que está siendo un año para olvidar. Los seis primeros meses fueron, asegura, terribles: «Hubo un mes que sólo vendí uno». Al empezar las vacunaciones sacó a sus trabajadores del ERTE (seis) con la esperanza de que el mercado empezara a moverse. En poco tiempo tuvo que dar marcha atrás y devolver al ERTE a su plantilla. Ahora se encargan de atender el concesionario él, su hermano y su madre.

Esa atonía queda patente en la matriculación de los motores de gasolina, que si bien siguen al frente, han crecido muy poco: se tramitaron 1.587 hasta agosto, sólo 65 más (+4%) en términos interanuales. Son 1.141 menos que en 2019 (-41,8%). Y los de diésel siguen de capa caída: 468, nueve menos que en 2020; 236 menos que en 2019... 900 menos que hace un lustro.

Pesa sobre estas motorizaciones la incertidumbre de su futuro y su criminalización.

Híbridos y eléctricos tienen a tiro al diésel

En auge siguen los vehículos híbridos: 271 fueron matriculados en los ocho primeros meses de 2021, más del doble (+115%) que hace un año… y que hace dos. Su aumento es imparable. Las ayudas estatales dadas a la adquisición de este tipo de vehículos facilita el crecimiento de sus matriculaciones, aunque mejorarían aún más si no fueran tan caros.

El incremento de estas motorizaciones experimentado en Formentera ha sido espectacular: se han matriculado hasta ahora 43 híbridos, seis veces más que en los años 2020 y 2019 (+515%).

Lo mismo ha sucedido con los vehículos eléctricos puros: 154 han sido dados de alta en Ibiza (el triple que hace un año, casi ocho veces más que en 2019) y18 en Formentera (sólo uno el pasado año, una decena hace dos).

Y ojo: si se suman híbridos y eléctricos, entre enero y agosto ya se han matriculado un total de 486 en las Pitiusas, que sólo son 18 menos que los impulsados con motores diesel que han sido tramitados en el mismo periodo en Ibiza y Formentera. Es decir, están a tiro, a punto de alcanzarlos y, en breve, incluso de proceder a su sorpasso. Es cuestión de meses.

Compartir el artículo

stats