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El consumo de agua desalada en julio se dispara un 56% en Santa Eulària

En Formentera sube un 14,4% en comparación a 2020 y baja un 9,7% con 2019

Parte de la maquinaria de la planta desalinizadora de Santa Eulària. | VICENT MARÍ

Tal como preveía la Agencia Balear de Calidad del Agua (Abaqua), empresa pública dependiente de la conselleria de Medio Ambiente, en julio el consumo de agua desalada en Ibiza se situó a niveles similares al del verano de 2019, antes de la pandemia. El pasado mes, las tres desaladoras de la isla abastecieron a la población con un caudal de algo más de 1,2 millones de metros cúbicos, lo que supone un 14,6% más que en julio del año pasado y un 2,6% menos que en 2019.

Aparte del evidente aumento este verano de la actividad turística tras la fallida temporada de 2020, también incide en la subida de la producción del agua desalada la municipalización, en el caso de Santa Eulària, de antiguas redes privadas como la de Torrent des Fornàs. Antes de la pandemia, después de Sant Joan, Santa Eulària era el municipio de la isla que consumía menos agua desalada, según los datos de julio.

El pasado mes la población de Santa Eulària consumió 184.586 metros cúbicos de agua desalinizada, un 56% más que en julio del año pasado y un 64% más que en 2019, el mayor incremento, con diferencia, registrado en Ibiza en comparación con el período precovid. De hecho, en Vila el uso de agua de las plantas potabilizadoras ha disminuido en julio un 11,3% en comparación con el mismo mes de hace dos años; en Sant Antoni, un 13,2%, y en Sant Josep, un 7%. Sin embargo, en Santa Eulària y Sant Joan, en este caso con una subida del 21,2%, ha aumentado el consumo con respecto a julio de 2019. Como se ha apuntado antes, el cómputo general de la isla es la bajada en la producción de las plantas del 2,6%.

Asimismo, en todos los municipios de Ibiza se ha registrado en julio una subida de la demanda de agua desalada en relación al mismo periodo del año pasado, el de la temporada fallida. En Sant Joan, con un consumo de 30.960 metros cúbicos, se ha producido el mayor incremento porcentual, con un 78,3%, seguido de Santa Eulària, con el 56% apuntado. En Sant Antoni, la subida del consumo se sitúa en el 27,6% (con una producción de 156.646 metros cúbicos); en Vila, en el 6,3% (426.834 metros cúbicos en total) y en Sant Josep, en un 4,6% (444.034 metros cúbicos).

En el caso de Formentera, la producción de agua desalada ha aumentado en julio un 14,4% con respecto al año pasado, pero baja casi un 10% en comparación con el mismo mes previo a la pandemia.

El secretario general de Abaqua, Juan Calvo, insiste en la importancia de la nueva política de la conselleria de Medio Ambiente de incrementar la producción y el consumo de agua desalinizada en invierno para fomentar la recuperación de los acuíferos y garantizar reservas suficientes para afrontar los picos del verano. Esta temporada no ha habido problemas en el abastecimiento a la población.

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