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Un fontanero de Ibiza acumula más de 40 reclamaciones por estafas a clientes

El hombre captaría supuestamente a sus víctimas a través de las páginas web de diferentes empresas | Por el momento se conocen tres negocios distintos a través de los que emite las facturas presuntamente falsas

Imagen de la factura de la reparación del aire.

Imagen de la factura de la reparación del aire. DI

Una avería en el aire acondicionado de su casa fue el motivo por el que una pareja de vecinos de Ibiza, que prefiere no identificarse, se puso en contacto con el que creían que era un fontanero y resultó ser «un estafador». A finales de julio, y con el aparato marca Daikin estropeado, decidieron ponerse en contacto con el servicio técnico. Entraron en la primera página que apareció en la búsqueda en Internet y se pusieron en contacto con uno de los trabajadores. Al cabo de unas horas, el operario de presentó en su casa y les indicó que el motivo del fallo del aire acondicionado era la falta de gas, por lo que le inyectó dos kilos, explican los afectados.

Entre los desplazamientos por el servicio, la mano de obra y el elevado precio del combustible, según alegó, extendió a sus clientes una factura por valor de 508, 20 euros, que la pareja pagó en el momento. El aire acondicionado estuvo unas horas funcionando, aunque a la mañana siguiente volvió a averiarse. «Volvimos a llamar al fontanero y se presentó bastante rápido», explica la mujer. Tras admitir su error y «caer en la cuenta» de que el motivo de la avería era otro, mucho más difícil de solucionar, trató de venderles un aparato nuevo por 1.400 euros.

«Nos dijo que no podía llamar a su jefe porque ya había tenido varios errores en este último mes y se iba a enfadar, y que nos salía mucho más a cuenta comprar uno nuevo [que arreglar el viejo] ya que nos iba a durar unos 20 años», recuerda la afectada. El hombre trató de embaucarles explicándoles que les descontaría los 508 euros de la primera factura y otros 200 euros por las molestias, por lo que el nuevo aire acondicionado les saldría por «solo 700 euros». Aunque la pareja le creyó en todo momento, aseguran, le dijeron que debían pensarlo.

«Os están estafando»

Acto seguido llamaron a un amigo que vende estos aparatos en su tienda y le preguntaron por el precio. «Un aparato de esas características lo estamos vendiendo por 400 euros. Ese hombre os está intentando estafar», les respondió. De inmediato, y para estar seguros, llamaron al fontanero para que les enviara las características exactas del supuesto nuevo aparato y comprobar que se trataba, efectivamente, de una estafa, y el hombre empezó a «darles largas». «Nos dijo que estaba en el médico y que nos la mandaría luego. Más tarde que estaba en Valencia... Pero nunca las mandaba. Hemos tenido mucha paciencia», lamenta la afectada. En la factura aparecía la dirección de la empresa a la que se suponía que pertenecía este hombre, Multiservicios Ibiza, así que decidieron ir a ver. «Ponía la calle y el número, pero no había indicado ningún piso, así que entramos en el bajo, que es una tienda con un cartel de Multiservis», recuerdan.

«Un aparato de esas características lo estamos vendiendo [en la tienda] por 400 euros. Ese hombre os está intentando estafar»

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De inmediato, al preguntar por la empresa a la que pertenecía la factura, los propietarios del negocio les dijeron que no eran ellos, y que «se trataba de unos estafadores». Fueron los mismos vecinos del bloque los que les indicaron el piso donde vivía «él junto a su familia», ya que ya «había ido mucha más gente a quejarse» por el mismo motivo. Una señora les abrió la puerta, pero negó con rotundidad tener nada que ver con el incidente. «Le dijimos que les íbamos a denunciar y fuimos a [la oficina de] Consumo [de Ibiza]», explican los afectados.

Cuál fue su sorpresa cuando al señalar el motivo de su reclamación, desde la misma oficina les dijeron que había «muchísimas más quejas» interpuestas contra la misma empresa. «Aunque también tiene otras dos empresas más a nombre de su mujer o algún familiar», informa la víctima. Fuentes cercanas al caso informaron a Diario de Ibiza de que las empresas a las que se refieren son Multiservicios Ibiza, Tecnofrioromero y Multiservicios Castellón. «Son la misma empresa, pero van cambiando de nombre», aseguraron. A partir de entonces, cada vez que la pareja trata de ponerse en contacto con el presunto estafador, este no contesta al teléfono.

41 reclamaciones acumuladas

Desde la oficina de Consumo de Balears informaron de que han recibido un total de 41 reclamaciones relacionadas con incidentes similares, de los cuales 18 de ellos cuentan con una propuesta de sanción. Hace algún tiempo que la entidad se ha puesto en contacto con el propietario de las empresas para indicarle que iban a proceder a «llevar a cabo una inspección, tanto física, como de las webs que utilizan para captar clientes». «Dado que no contestaba a los requerimientos, el servicio de inspección se personó en la oficina de Ibiza para recoger las reclamaciones y proceder a recoger algunas», explicaron desde la oficina.

La dirección de la empresa que figura en sus facturas también está incompleta, otro motivo por el que Consumo pretende sancionar al supuesto estafador. En el plazo de tres meses desde que las víctimas presentaron las reclamaciones en la oficina del consumidor, y en el caso de que el hombre no se haya puesto en contacto con ellos, los afectados podrán denunciar por vía legal lo sucedido.

Este diario ha tenido constancia también de otro caso, una mujer explica haber sido víctima de este hombre hace casi un año por la reparación de una lavadora, que se llevó para su arreglo y que tardó más de «dos meses en devolverle». Según detalla, el hombre se presentó en su casa y, alegando falta de tiempo, le sugirió llevarse el electrodoméstico a su taller para «ver lo que le pasaba», no sin antes cobrar el servicio de desplazamiento, 50 euros. Tras más de dos meses de llamadas y mensajes en los que el supuesto fontanero iba aumentando el precio de la factura alegando «infinidad de reparaciones sin sentido», el estafador devolvió el aparato y la vecina se negó a pagar la totalidad del importe. Cuando se marchó el fontanero, la lavadora seguía averiada.

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