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Motobombas y cámaras térmicas para evitar que el vertedero de Ibiza arda otra vez

Un grupo de trabajo que haga un seguimiento de la planta y campañas de sensibilización para evitar que materiales inflamables acaben en Ca na Putxa, entre los nuevos protocolos de seguridad antiincendios

El presidente del Consell firma el convenio junto a los alcaldes de los cinco municipios.

El presidente del Consell firma el convenio junto a los alcaldes de los cinco municipios. J. A. Riera

La instalación de cámaras térmicas inteligentes y motobombas en el vertedero de Ca Na Putxa, que ha supuesto al Consell una inversión de alrededor de 30.000 euros, servirá para evitar que incidentes como los dos incendios sucedidos en los meses de junio y julio vuelvan a suceder. Así lo explicó ayer tarde el presidente insular, Vicent Marí, tras una reunión mantenida en la planta de triaje con los técnicos, concejales y alcaldes de los diferentes ayuntamientos de la isla, en la que los trabajadores del vertedero explicaron «con todo detalle» el funcionamiento de la planta, una de las «más modernas del territorio español».

El humo del último incendio se veía desde casi toda Ibiza.

Gracias a las cámaras instaladas, los operarios de la UTE podrán detectar si existe un aumento de temperatura y sofocar las llamas antes de que el fuego aumente de dimensión. «El sistema ya ha sido instalado y esperamos tener [las cámaras] operativas en los próximos días», explicó Marí. Por el momento, los dispositivos se encuentran en periodo de prueba. Además de las cámaras, desde el Consell solicitaron la instalación de unas motobombas que el personal de Ca na Putxa pueda emplear en caso de detectar un incendio, mientras llegan los bomberos. El sistema estará operativo las 24 horas y se pondrá en funcionamiento mientras se activan los protocolos de seguridad antiincendios.

Monitor con las diferentes cámaras de seguridad instaladas en la planta de triaje J. A. Riera

Desde la institución insular informaron además de que llevarán a cabo una «campaña de concienciación específica en los puertos deportivos y clubes náuticos de la isla» para que todos los propietarios de embarcaciones «sigan el protocolo correcto a la hora de cambiar las bengalas de los barcos y deshacerse de las antiguas». «La campaña busca sensibilizar a las personas para evitar comportamientos incívicos que pongan en peligro la seguridad de los trabajadores que recogen la basura, así como de los de la planta de triaje», destacó Marí. El presidente recordó que fue precisamente este producto inflamable el causante de los los dos últimos incendios en la planta.

4,4 millones para reducir los recibos de basura

El presidente del Consell de Eivissa, Vicent Marí, firmó ayer con los cinco alcaldes de la isla dos convenios por un valor total de 4.674.865 euros. El primero de ellos, por 4,4 millones, servirá para rebajar los recibos de la basura que los ayuntamientos cobran a sus vecinos en hasta un 30%. Marí señaló que en este tiempo de pandemia, «cuando tanta gente lo está pasando mal», quieren ayudar con una rebaja en este recibo, «porque nuestros vecinos necesitan que estemos a su lado, ayudando a familias y empresarios a afrontar una situación económica que se ha vuelto muy complicada» debido a la crisis del covid. El segundo convenio, por el que el Consell entregó 220.000 euros, 44.000 para cada ayuntamiento, servirá para ayudar a mantener sus cuerpos de Protección Civil, que en el último año de crisis sanitaria «han tenido que hacer un esfuerzo muy grande para responder a las necesidades de la población derivadas del coronavirus».

La creación de un grupo de trabajo y seguimiento sobre todo lo que sucede en Ca na Putxa es otra de las novedades que incluirá el protocolo de seguridad de la planta. El objetivo de este órgano, formado por las administraciones públicas, ayuntamientos, entidades sociales, vecinales y medioambientales, será el de «crear una gestión compartida que tenga la máxima información sobre lo que está sucediendo en Ca na Putxa para evitar incidentes». Minimizar el olor que desprende el vertedero con la aplicación de medidas correctoras será otro de los objetivos de este grupo de trabajo.

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