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El Consell de Ibiza propugna «un cambio legislativo» para acabar con las fiestas ilegales

El presidente de Ibiza apuesta por «dotar de instrumentos jurídicos a las Fuerzas de Seguridad del Estado» para poder actuar «de manera contundente»

Vicent Marí junto a Carmen Ferrer, alcaldesa de Santa Eulària, ayer en Sant Carles.

Vicent Marí junto a Carmen Ferrer, alcaldesa de Santa Eulària, ayer en Sant Carles. TONI ESCOBAR

El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, propugna que se acometan «cambios legislativos que permitan actuar» contra la proliferación de fiestas ilegales en la isla. «Cada vez que hemos tenido la oportunidad, desde la institución insular hemos insistido ante el Govern balear en la necesidad de poner freno a este tipo de celebraciones ilegales», señaló Marí al término, ayer, de la presentación del proyecto de peatonalización de Sant Carles (más información en la página 8). Opina que debería cambiar radicalmente cómo se contemplan legalmente ese tipo de eventos: «No dejan de ser una actividad ilegal en una casa, sea vivienda turística o particular. Si no se actúa de manera contundente y se dota de instrumentos jurídicos a las Fuerzas de Seguridad del Estado, será muy difícil actuar en esos casos».

«No nos escudemos -añade el presidente insular- en que se trata de un derecho fundamental: deja de ser vivienda en el momento en que se desarrolla una actividad donde hay discjockeys, hay altavoces, se cobra entrada, se vende bebida… Y eso agravado por la situación de la pandemia».

Marí considera que se debería «poder actuar cautelarmente, preventivamente, para abortar esas fiestas e imponer unas sanciones que sean realmente ejemplarizantes». Fiestas que califica como «el gran problema que hay en estos momentos» en la isla. De ahí que, a su juicio, sea «prioritario» tomar medidas.

También aplaude que la asociación Ocio de Ibiza haya anunciado que no contratará a los djs que actúen en fiestas privadas: «Me parece una buena medida para intentar disuadir y para que nadie colabore directa o indirectamente con la organización de esas celebraciones. Lo extiendo a los mayoristas: si tienen conocimiento de que va a tener lugar una fiesta en una vivienda, que no vendan material a quienes ponen en riesgo nuestra salud y nuestra economía. Esto es un trabajo de todos, de la sociedad y de los empresarios».

Marí dice estar preocupado por el aumento de la incidencia de casos, si bien confía en que «la presión hospitalaria no aumente y que quienes se infecten sean pacientes leves o asintomáticos». Lo preocupante sería que «ese incremento de casos incidiera en el sector sanitario y que se tradujera en presión hospitalaria». En ese sentido, cree que los países emisores ya están teniendo en cuenta otras variables a la hora de restringir los viajes, y no sólo la incidencia acumulada: «Pese al aumento de infectados, no están poniendo restricciones ni cuarentenas a quienes regresan. Eso es positivo. Por eso hay que insistir en la necesidad de que la gente se vacune».

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