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El Govern limitará más la actividad en el West End tras la entrada de turistas británicos en Ibiza

El horario, que se mantiene igual hasta las 2 horas, condiciona que muchos negocios sigan cerrados

Dos mujeres cruzan la calle principal de la zona del West End, con los locales cerrados, en una imagen de archivo. | ZOWI VOETEN ZOWI VOETEN

El Govern balear pone más restricciones a la actividad de los locales de ocio y de restauración de la zona del West End y de la mayor parte del casco urbano de Sant Antoni afectados por el decreto de turismo de excesos, tras la llegada del turismo británico. Las nuevas medidas no afectan al horario de cierre, que se mantiene a las dos de la madrugada, al igual que la oferta de restauración y de bares de copas del resto de la isla.

Precisamente, fuentes del sector del ocio nocturno del West End aseguran que muy pocos locales han abierto sus puertas desde que el Govern dio luz verde al reinicio de la actividad porque «no es viable» con el horario de cierre fijado. «Queda un margen de una hora y media o dos horas. Nadie abrirá hasta que se amplíe el horario», apunta un empresario del West.

A partir de hoy, tras la publicación del acuerdo del Consell de Govern en el Butlletí Oficial de les Illes Balears (BOIB), tanto en los establecimientos de restauración como en los de ocio nocturno del casco urbano de Sant Antoni incluidos en el decreto de turismo de excesos, se permitirá un aforo máximo de 100 personas en el interior (siempre que el del local sea superior) y de 200 en el exterior. Se prohíbe el consumo en taburetes y mesas altas y se limita a seis personas por mesa en el interior y 10 en las terrazas.

Esta última restricción es la misma que se aplica al resto de bares de copas de las islas, pero también afectará ahora a los locales de la hostelería del centro urbano de Sant Antoni. Hasta ahora en este tipo de establecimientos (restaurantes y bares y cafeterías) podía haber hasta 12 personas en una mesa en el exterior.

La limitación de aforo en interior y exterior tendrá poca trascendencia en Sant Antoni porque en el West End y el casco urbano «hay pocos locales con este tamaño», según el alcalde, Marcos Serra. «No perjudicará a muchos negocios pero, en vez de poner más restricciones, el Govern debería invertir más en Sant Antoni con fondos europeos y ayudar al Ayuntamiento a remodelar el casco urbano y a los empresarios que quieran reconvertir sus locales en restaurantes», resalta Serra.

El portavoz del Govern balear, Iago Negueruela, calificó las medidas de «proporcionadas», al tiempo que recordó algunas de las condiciones que, aparte, se deben cumplir en el West End en cumplimiento del decreto de turismo de excesos, como la prohibición de las ofertas happy hour, la publicidad que incentive el consumo o la venta de alcohol en comercios entre las 21.30 y las 8 horas.

A mediados de junio, cuando el Govern autorizó la actividad de los bares de copas, decidió no imponer más restricciones a la zona del West End porque el Reino Unido mantenía el veto a la llegada de turistas de su país a las islas. Entonces, sólo se limitó más la actividad en la zona de Platja de Palma, en Mallorca, afectada también junto a Magalluf y el West End, por el decreto de turismo de excesos. Ahora, con la llegada de turistas británicos, aunque la actividad en el West es muy baja, el Govern entiende que deben equipararse las medidas en las tres zonas. Negueruela destaca, además, que el mayor nivel de restricciones que se impuso en Platja de Palma «da resultados importantes».

Los empresarios del West End consultados por este diario aseguran que hay muy pocos locales que han abierto sus puertas. Pep Colomar, por ejemplo, tiene previsto reabrir su negocio, un bar con licencia musical, el próximo fin de semana. En su caso, no le afectan las nuevas limitaciones que se prevé que entren hoy en vigor porque el aforo de su local no alcanza el centenar de personas. Del mismo modo, que en las mesas de las terrazas puedan juntarse 10 personas como máximo en lugar de 12, tampoco es una cuestión que le preocupe. «Casi nunca se forman mesas de 10 personas, pero tampoco pasa nada si se deben colocar en mesas separadas», explica.

Piden medidas «lógicas»

Colomar espera que este verano se pueda trabajar para «salvar un poco» la situación. En este sentido, defiende que las medidas que se impongan para evitar la propagación del covid sean «lógicas» y permitan que haya actividad. Este empresario recuerda que las medidas del año pasado fueron «drásticas» al impedir trabajar en el interior de los locales.

Negueruela eludió concretar hasta cuándo se aplicarán estas restricciones en el West. Además, recordó que esta semana se revisará la situación de todos los sectores económicos, incluido el de las discotecas, pero no quiso avanzar nada a la espera de consensuar con los agentes sociales si se da un paso más en la desescalada.

«Afecta a locales que no tienen nada que ver con el West»

El alcalde, Marcos Serra, considera «un error» la limitación que se aplicará en Sant Antoni porque afectará a bares y restaurantes «que no tienen nada que ver con el West». «Son restaurantes que han sufrido muchas restricciones desde febrero y ahora, una vez más, tienen más trabas para desarrollar su trabajo», indica. Además, Serra sostiene que el Govern debería «incentivar» la actividad de «los pocos restaurantes» que hay en el West porque la intención del Ayuntamiento es «diversificar la oferta de negocios» en esta zona.

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