Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El GEN exige que se dé marcha atrás al alquiler turístico de casas payesas

El grupo ecologista recuerda que Ibiza ya sufre una presión turística de «las más altas del mundo», con una ratio de 20 visitantes por residente | Pide que se haga un estudio sobre la capacidad real de acogida de la isla

Obras de reforma en una casa payesa de Cala d’Hort, con la vista de es Vedrà al fondo, en una imagen de archivo.

El Grup d’Estudis de la Naturalesa (GEN) se posiciona en contra de la propuesta del Consell, incluida en el reglamento de simplificación administrativa que se encuentra en exposición pública, de regular el alquiler turístico de habitaciones de las casas payesas, así como las llamadas agroestancias, para la obtención de unas rentas que sean un complemento de la actividad agraria y permitan la conservación del patrimonio rural. El GEN reivindica la retirada del reglamento y que se haga un estudio de la capacidad real de acogida de la isla y un plan de reducción de las plazas turísticas basado en objetivos que garanticen la sostenibilidad de los recursos naturales y en las previsiones de los comités científicos internacionales sobre el cambio climático.

También reclama un estudio para diversificar la economía y las asignaciones presupuestarias públicas necesarias para garantizar la viabilidad económica del sector primario, el autoabastecimiento energético y la protección de los recursos hídricos.

En su escrito de alegaciones sobre el reglamento del Consell, los ecologistas recuerdan que Ibiza «sufre una presión turística de las más altas del mundo, con una ratio que supera los 20 turistas por residente», lo cual somete a los recursos y las infraestructuras a «un impacto inasumible» que, además, «se agrava por las cada vez más evidentes consecuencias del cambio climático».

Aparte del «empeoramiento de los indicadores ambientales», los ecologistas también destacan a través de un comunicado que paralelamente «el abuso turístico» también tiene «un gran impacto social», en referencia a la bajada de la oferta de alquiler de vivienda y «el grave encarecimiento de la oferta». A este hecho se le suma la estacionalidad laboral, lo que provoca que surjan «áreas de acampada ilegales que muchos trabajadores utilizan como vivienda durante la temporada».

«Título engañoso»

El GEN sostiene que el Consell de Ibiza «conoce perfectamente» todo esto y, «bajo el engañoso título» de medidas de dinamización del mundo rural, el fomento de la conservación de las explotaciones agrarias y el mantenimiento de las casas payesas, «lo único que hace» el equipo de gobierno insular es «eludir su responsabilidad y aumentar el problema de exceso de plazas turistas que sufre la isla y del déficit de vivienda permanente o de temporada para los trabajadores estacionales».

Gasto en megainfraestructuras

El grupo ecologista asegura que si una parte del gasto que se produce «en megainfraestructuras» (carreteras, puerto, aeropuerto, desalación de agua...) se destinara a la conservación del patrimonio arquitectónico tradicional o a ayudas al sector primario, «no sería necesario inventar nuevas fórmulas para dar a este sector viabilidad económica», y que, como en este caso, en realidad, «únicamente empeoran aún más los graves problemas que sufre la isla».

«La equivocada política de apoyo a la masificación turística nos ha llevado a un empobrecimiento generalizado, con una bajada en la renta per cápita de nuestra isla», advierte el GEN en su escrito de alegaciones, en el que, además, apunta que el reglamento del Consell «ni tan solo evalúa el impacto de las medidas que propone».

El GEN critica la intención del Consell de extender el uso turístico de las casas payesas en las zonas protegidas

decoration

En este sentido, los ecologistas recuerdan «el grave déficit de agua» que sufre «una gran parte del territorio de la isla», situación que «se agravará de forma acelerada». «La única idea que propone el Consell, como si los últimos 40 años no hubieran existido, es incrementar la disponibilidad de plazas turísticas», indica.

Acto seguido, atribuye precisamente «a la falta de apoyo de las instituciones», el hecho de que sea «complicado» mantener la actividad agraria y las construcciones con valor patrimonial histórico. Así, el GEN destaca que hay otras vías para obtener rentas adicionales en el campo al margen de la actividad agraria, como el alquiler de alojamiento a personas que se trasladan a la isla para trabajar en temporada o a profesores y para cuya actividad «no se requiere ningún cambio normativo».

Asimismo, el GEN también critica la intención ya anunciada de permitirla explotación turística de casas payesas situadas en suelo protegido. «Estos espacios se encuentran gravemente alterados, muy lejos de su estado natural deseable. Necesitan medidas para aligerar la presión que sufren, justo lo contrario de lo que propone el documento presentado». Los ecologistas también señalan que el equipo de gobierno no tiene en cuenta las últimas sentencias del Tribunal Supremo, que apuntan que se debe «blindar la protección de estos espacios», en especial las zonas que integran la Red Natura 2000, los cuales sólo se pueden destinar a «usos vinculados con la protección y restauración de sus valores».

Compartir el artículo

stats