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El Govern sopesa si impone más restricciones a los bares de copas del West End de Ibiza por la pandemia

Empresarios de la zona de ocio nocturno de Sant Antoni, afectada por el decreto de turismo de excesos, advierten de que en según qué condiciones no abrirán sus negocios y otros esperan hacerlo «cuanto antes»

La calle principal de la zona de locales de ocio nocturno del West End, en una imagen de archivo.

La calle principal de la zona de locales de ocio nocturno del West End, en una imagen de archivo. J.A. Riera

El Govern aún no ha decidido en qué condiciones podrán abrir los bares de copas del West End, en Sant Antoni, afectada por el decreto contra el turismo de excesos que se aprobó en febrero del año pasado y que también condiciona a las zonas turísticas mallorquinas de Magaluf y s’Arenal.

Un portavoz del Ejecutivo autónomo aseguró ayer a este diario que este asuntó «no está cerrado» y se resolverá mañana en la reunión extraordinaria del Consell de Govern en la que se aprobará el nuevo paso en la desescalada que se aplicará a partir del sábado y que permitirá la reapertura de los locales de ocio nocturno (sólo bares de copas) hasta las dos de la madrugada con una serie de condiciones: el consumo de bebidas y comidas debe hacerse en mesas (seis personas como máximo en el interior del local y 10 en el exterior) y se prohíbe el baile.

Ahora el Govern balear está sopesando si las condiciones que marca el decreto del turismo de excesos se adaptan a las de covid o si es necesario aplicar más restricciones en el West End. Hay que tener en cuenta que en junio del año pasado, cuando se levantó el estado de alarma y se inició la desescalada, el Govern balear autorizó la actividad de los locales de ocio que tuvieran un aforo inferior a 300 personas, pero en el caso de los establecimientos del West End vetó la explotación del interior y sólo permitió las terrazas.

Recogida de una terraza del West End el verano pasado J.A. Riera

Josep Colomar, un empresario del West End, aseguró ayer a este diario que si pudiera, «abriría» su local «cuanto antes» (reconoce que quizá no llegaría a tiempo para hacerlo el sábado), pero lamentó que aún no tenga claro si podrá en virtud del decreto del turismo de excesos. «Como no hay turismo británico igual no nos penalizan más», asegura esperanzado Colomar, que, en su caso, el veto del Reino Unido por el covid no le afecta tanto porque trabaja sobre todo con clientes locales.

Otro empresario del West End que prefiere no revelar su nombre avisa de que, «en según qué condiciones, no será rentable abrir». «Lo primero es que se clarifiquen las cosas y luego se decidirá», apunta este empresario consultado, que asegura que muchos compañeros de la zona no están abonando el alquiler de los locales y otros han dejado el negocio.

Por otra parte, el gerente de la Asociación Ocio de Ibiza, José Luís Benítez, confía en que la prueba piloto en el hotel Hard Rock de Platja d’en Bossa del día 25 dé buen resultado para que se inicie la desescalada en el sector de las discotecas, al menos en las que cuentan con terrazas exteriores, a partir del sábado 3 de julio. También se va a hacer otro test en otra discoteca de Mallorca. Ahora mismo el mayor problema es la falta de espacio para delimitar la zona en la que los clientes podrán consumir bebidas. Como tienen que estar sentados, «se necesita un espacio tremendo», asegura Benítez, que desconoce si esta condición se mantendrá cuando se dé el visto bueno al reinicio de la actividad después de pasar un verano en blanco.

Horario de las discotecas

En todo caso, Benítez destaca que si se permite esta prueba piloto con la idea de abrir las puertas del sector se debe a que «las cosas van bien en la isla» desde un punto de vista epidemiológico. «Esto nos tiene que contentar», indica. De todos modos, insiste en que el horario de actividad inicialmente previsto por el Govern (hasta las 3 de la madrugada) es «inviable» y provocará que a «la salida de las discotecas la gente se agrupe en las playas o las calles para hacer botellón, que genera problemas y se escapa al control de los locales».

Precisamente, la presidenta de la Asociación de bares, restaurantes y cafeterías de la Petita i Mitjana Empresa de Ibiza y Formentera (Pimeef), Verónica Juan, celebra el nuevo paso en la desescalada y que el sector al que representa pueda cerrar a las 2 horas y destaca que, con ello, «se evitan botellones y fiestas ilegales». «Nos acercamos más a la situación prepandemia». «Se ha dado un paso importante, sobre todo respecto al ocio nocturno», recalca.

Las claves


El antecedente

El verano pasado se vetó la explotación del interior de los locales del West End. Cuando en junio del año pasado se inició la desescalada, el Govern balear dio vía libre a la apertura de los bares de copas pero, en el caso del West End, en Sant Antoni, sólo permitió la explotación de las terrazas y no el interior de los locales.


Botellones

Los empresarios dicen que con la ampliación hasta las 2 se evitarán botellones. La presidenta de la asociación de bares, restaurantes y cafeterías de la Pimeef, Verónica Juan, considera «un paso importante» que se amplíe el horario del sector hasta las 2 y destaca que servirá para reducir los botellones y las fiestas ilegales. 

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