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Un menor se clava un anzuelo doble enredado en unas boyas en una playa de Ibiza

Fue trasladado al Hospital Can Misses, donde le retiraron el artilugio de pesca de la pierna

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Un menor se clava un anzuelo doble enredado en unas boyas en una playa de Ibiza

Las vacaciones en Ibiza del joven Indy Jesse te Riele, holandés y de 16 años, no están siendo como esperaba. El viernes, mientras nadaba tranquilamente cerca de un espigón en ses Figueretes, sintió cómo, al cruzar entre dos boyas de balizamiento, unidas con una cuerda, algo se le enganchaba en el gemelo y le impedía permanecer en la superficie.

Se trataba de un anzuelo para pescar calamares, con un señuelo de plástico en forma de pez que, enganchado a la cuerda de las boyas, se le clavó con ambos garfios, uno a cada lado, en el gemelo de su pierna izquierda.  

Durante más de 15 minutos, el joven, presa del pánico, no dejó de hacer aspavientos para tratar de avisar a sus abuelos, que se encontraban en la playa, de lo que le estaba ocurriendo. «Por suerte estábamos siguiendo su recorrido y nos pareció muy raro que no se moviera del sitio y no parase de agitar las manos», comentan ambos. Tras reparar en que algo no iba bien, la mujer acudió al restaurante más cercano a solicitar ayuda y uno de los camareros corrió hasta el puesto de socorristas de Cruz Roja en la playa para avisar de lo que sucedía.

Mientras esto ocurría, Indy, asustado y tratando de mantenerse a flote con la única pierna que tenía liberada mientras el anzuelo le tiraba hacia el fondo, era socorrido previamente por una turista que llegó hasta él en su tabla de pádel surf. Minutos después, la canoa de salvamento de Cruz Roja llegó hasta donde se encontraba el chico con dos socorristas. El joven trató de contarles lo que sucedía, pero los nervios y su poco dominio del español impidieron la comunicación, por lo que los socorristas trataron de trasladarle a la canoa de salvamento, sin éxito, ya que el joven seguía enganchado al anzuelo y la embarcación volcó. Fue entonces cuando desataron el cordel que unía el artilugio de pesca a las boyas.

El menor fue llevado de inmediato hasta la caseta de salvamento de Cruz Roja, en la playa, y acto seguido al Hospital Can Misses, donde le extrajeron el anzuelo con anestesia local. «Son varias las personas que nos han dicho que no es la primera vez que sucede algo similar en la zona», denuncia Pauline te Riele, la madre de Indy.

El joven fue trasladado al Hospital Can Misses, donde le pusieron anestesia local y le extrajeron el anzuelo

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Al parecer, son muchos los pescadores que se colocan por el espigón durante la noche, por lo que alguno podría haber perdido uno de estos anzuelos en las rocas o en el mar, algo muy peligroso teniendo en cuenta que se trata de una zona de baño muy transitada, comenta un vecino del barrio. María Josefa Sánchez, administradora del edificio Lido, aprovechó para denunciar el mal estado de la playa, que amanece llena de cristales y de basura, debido a los numerosos botellones que los jóvenes llevan a cabo en la zona durante la noche sin que «nadie haga nada».

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