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La nueva vida de Viviana tras una amputación múltiple

La empresaria a la que tuvieron que amputar manos y pies por una infección da las gracias a todos los que la han ayudado

La nueva vida de Viviana

La nueva vida de Viviana

«Sólo quería deciros que estoy muy muy agradecida. Profundamente conmovida por la respuesta de mis amigos, pero también de toda la otra gente a la que no conozco personalmente pero que ha sido tan amable conmigo», afirma, mirando a la cámara, Viviana Perrucchetti. La empresaria, que vivió durante tres décadas en la isla, habla desde una silla y gesticula con los brazos. Las vendas cubren aún los muñones de Viviana, a la que, tras una infección, tuvieron que amputarle las manos y los pies.

Esos amigos y desconocidos a los que Viviana da las gracias son alrededor de 1.600, todas y cada una de las personas que en el último mes se han rascado el bolsillo para ayudarla en su dura y larga recuperación. El vídeo lo colgó su exmarido, Asi Farran, afincado en Sant Joan, que es quien inició la campaña de recaudación a través de la plataforma Gofundme para conseguir que Viviana pudiera afrontar de la mejor forma posible su nueva vida «sin pies ni manos».

La nueva vida de Viviana Marta Torres Molina

El objetivo era conseguir 350.000 euros para poder comprar una silla de ruedas adecuada para su situación, así como prótesis de calidad y asegurar que durante los «al menos durante los primeros años, no tenga que luchar para pagar las facturas», ya que necesitará una cama de hospital para su casa y cuidados las 24 horas. En la presentación de la iniciativa, Farran acompañaba la historia de la empresaria, que poco antes de la pandemia cambió Ibiza por Fuerteventura, con fotos de ella posando con su hijo y disfrutando de la vida en bañador así como con otra, aún convalesciente, en la cama del hospital, poco después de la operación en la que tuvieron que amputarle manos y pies.

En apenas un mes y una semana han superado con creces esa cantidad. De hecho, están a punto de alcanzar los 400.000 euros. Si bien muchos de los donativos han sido de 20, 30 o 50 euros, hay también muchos de cantidades muy elevadas: 1.000, 2.000, 5.000 y hasta una, hace un mes, de 30.000 euros.

«Gracias desde lo más profundo de mi corazón. Estoy en el camino, con mi rehabilitación diaria, donde iré durante un mes y medio», explica la empresaria, que continúa: «Luego empezará el proceso de las prótesis, que va a ser muy largo y que va a requerir mucho esfuerzo». En ese momento, la empresaria hace una pequeña pausa y sonríe brevemente, casi ríe, antes de decir: «Y muchas prótesis».

Farran explica que Viviana acudió en dos ocasiones a una clínica privada en Fuerteventura por un dolor de estómago que creía que se debía a cálculos renales. Allí, continúa, le dijeron que se fuera a su casa y le dieron «una receta de analgésicos y medicamentos» para esta dolencia, a pesar de lo cual el dolor era cada vez más intenso. Viviana se despertó en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) unas semanas después y le dijeron que era un milagro que todavía estuviera viva ya que le habían detectado una «infección» grave alrededor de uno de los cálculos que le había provocado, explica Farran, «un shock séptico total». Como consecuencia de esto, manos y pies desarrollaron necrosis y gangrena y fue necesario amputárselos, operación que se realizó en Bolonia y que «cambió su vida para siempre», recalca su exmarido.

«Muchas muchas gracias a todo el mundo», reitera Viviana en el vídeo, cruzando los brazos sobre su pecho antes de acercarse la zona vendada a la cara para lanzar un beso a esas 1.600 personas que la han ayudado.

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