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Medio Ambiente

Las emisiones de gases contaminantes cayeron en 2020 a mínimos en Ibiza

Un informe del Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation muestra los efectos de la paralización de la actividad sobre la calidad del aire

La generación de electricidad en la isla disminuyó en 2020 en un 67% con respecto a 2019.

La generación de electricidad en la isla disminuyó en 2020 en un 67% con respecto a 2019.

Las emisiones de gases contaminantes alcanzaron en 2020 mínimos históricos en Ibiza. Es la conclusión del informe, aún en fase de elaboración, que confecciona el Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation, que contabiliza los valores registrados por las estaciones de la Red Balear en Ibiza.

Los datos han sido recabados por el ingeniero ambiental José Belino, que apunta a que «la crisis del covid-19 se ha traducido en bajadas significativas en el nivel de emisiones».

El informe engloba, señala el Observatorio a través de un comunicado escrito, los valores que permiten evaluar el cumplimiento del Objetivo número 13 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas sobre salud y bienestar. Entre sus metas para 2030 incluye reducir el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y por la contaminación del aire.

Entre los datos relativos a emisiones de gases contaminantes que el informe recoge, destaca el cálculo de los niveles de dióxido de carbono (CO2) emitidos a lo largo del año pasado. Para su estimación, el Observatorio explica que se han tenido en cuenta varios factores, entre los cuales se halla el relacionado con los vuelos que tienen como origen o destino la isla de Ibiza.

En este sentido, Belino señala que «a causa de la pandemia y del confinamiento a raíz del estado de alarma, se observó que en 2020 el número de pasajeros se redujo en un 74% respecto al año anterior». La disminución de las visitas de pasajeros internacionales y de los viajes de nacionales, que se redujeron en un 86,8% y en un 55,8% respectivamente, causó una disminución de las emisiones del CO2 del 66%, según expone el Observatorio.

Otro de los grandes emisores de CO2 ha sido la central térmica de GESA-Endesa, que expulsó 91.106 toneladas de CO2 en 2020.Esta cifra supone una reducción de emisiones del 63% con respecto al año anterior. Sin embargo, no obedece a la mejora del proceso de generación eléctrica en la central, sino a la disminución de la generación en la isla, un 67% menor que en 2019.

Sobre este punto, es importante indicar, recalca el Observatorio, el efecto de la puesta en marcha en 2019 del enlace eléctrico entre Mallorca y Ibiza. Belino confía en que esta vía de suministro eléctrico favorezca el cumplimiento de la eliminación de la combustión de fuel en la central térmica de Ibiza. «Esto sería posible con el enlace eléctrico existente y con una mayor penetración de energías renovables en la isla», apunta.

El informe también recoge los datos concernientes a otros gases y elementos contaminantes del aire. En concreto, el trabajo analiza los valores de dióxido de nitrógeno (NO2), de ozono (O3) y de partículas en suspensión (PM10). Las datos, expresados en microgramos por metro cúbico (µg/m3), reflejan positivamente la excepcionalidad del año.

Las claves

PARALIZACIÓN FORZOSA

Reducción en los valores de las emisiones contaminantes

La paralización de actividades y del tráfico áereo ha propiciado el desplome de los niveles de emisiones de gases contaminantes.


CABLE MALLORCA-IBIZA

El enlace eléctrico juega un papel determinante en el suministro de la isla 

El cable submarino está detrás de la reducción de emisiones por parte de GESA-Endesa desde que fue instalado.

Así ocurre con el NO2, muy tóxico para los seres vivos y una de las emisiones responsables de la lluvia ácida. En el caso del N02, los niveles reflejan que el promedio registrado es el más bajo desde el año 2005.

En cuanto al ozono, los valores objetivos de 120 µg/m3 se superaron dos veces en todo el año en la estación de Sant Antoni y una en la de Torrent. Por su parte, las partículas en suspensión, para las que la ley establece un límite de concentración de 50 µg/m3, que no debe superarse más de 35 días distribuidos a lo largo del año, rebasaron tal cantidad en tan solo diez fechas.

Inma Saranova, coordinadora técnica del Observatorio de Sostenibilidad, recuerda que, «aunque son buenos datos en lo referido a emisiones, se trata de un año excepcional absolutamente condicionado por la parálisis de la actividad a causa del impacto de la pandemia en la isla». Sobre la dirección en la que avanzar, defiende que «merece la pena seguir apostando por una movilidad no motorizada en la isla, que además de ser una opción saludable y segura, es la mejor elección para evitar las emisiones de gases contaminantes y los efectos sobre los ecosistemas y la salud de las personas».

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